25 años de solidaridad y entrega por la comunidad

Recientemente cumplieron 25 años en el Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Pehuajó. Impresiones de los cuatro servidores para abrir en 2022, la sección “Nuestros bomberos”. 


Mario Fasciglione, Julio César Vallejos, Leandro Viscay y Ricardo Mardarás, aguardan ahora el momento del retiro, aunque seguramente continuarán desde la pasividad junto a la institución que aman desde hace un cuarto de siglo.

Mario, Julio y Ricardo fueron protagonistas en la sección “Nuestros bomberos”, mientras que Leandro, invitado en su momento cedió lugar a otros voluntarios, no obstante lo sumamos a esta nota homenaje, rescatando impresiones vertidas en la emisora radial 94.1 La Mega.


"A MÍ SER BOMBERO ME GUSTÓ MUCHO Y LO TENÉS QUE SENTIR” 


Un compañero de trabajo quería ser bombero. Mario lo acompañó y todo fue al revés. El amigo no se hizo bombero y él si.  Fasciglioni destaca su pasión por la actividad bomberil y explica que “lleva tiempo y son responsabilidades que son pesadas para uno, responsabilidades muy grandes. Ser bombero tiene muchas responsabilidades, que uno cuando empieza por ahí no las ve pero cuando va pasando el tiempo se va dando cuenta de muchas cosas. Diez puntos no se pueden hacer las cosas, pero hay que hacerlas lo mejor posible. A mí ser bombero me gustó mucho y lo tenés que sentir”. 

“Ni bien empezás la sirena te da mucha adrenalina, después con el tiempo te vas tranquilizando y te das cuenta que ante el toque de la sirena vos tenés que estar tranquilo para ir a un servicio porque sino puede ser que lo que vos tenías que hacer, van a tener que venir a hacerlo con vos porque podes tener un accidente. Cuando se es nuevo hay que tener mucha prudencia; pero al ser bombero, más que en otras cosas”.

Al afirmar que tuvo muy buenos jefes y compañeros, añade: "Siempre nosotros en bomberos nos damos buenos consejos entre nosotros. Bomberos se caracteriza por eso, por tener muy buena gente. “Sos voluntario. Yo veo a los pibes nuevos y cuando se pusieron la ropa se la miraban y la alegría que tenía de vestir la ropa de bombero. Es muy lindo, a mí me gusta mucho”. 

Al mencionar el entorno familiar, señala: "La familia te tiene que aguantar, porque muchas veces estás en una fiesta y tenés que abandonar todo e irte. Hay veces que son quince o veinte minutos, y hay veces, quince o veinte horas. No tenés tiempo ni de salida ni de regreso. Así que sos bombero las 24 horas. Sin el apoyo de la familia no podés ser bombero”.


“HAY QUE CONVIVIR CON EL DOLOR AJENO, PERO ME GUSTA AYUDAR A LOS DEMÁS”


Julio César Vallejos siempre sintió atracción por Bomberos. “Siempre me intrigaba ser bombero. Me llamaba la atención, me gustaba”, hasta que un día, en forma inesperada, surgió el ingreso.

“Trabajaba en Laporta y Villamor. Vamos a arreglarle un lavarropas a Ramón Trejo, quien era miembro de la comisión de Bomberos. Salió el tema y le pregunté cómo había que hacer para entrar. Me dijo que fuera a ofrecerme de parte de él. Y al poco tiempo ingresé y sigo hasta hoy”, nos dijo en el año 2016.

“Una vez que entrás si te gusta el entusiasmo es mayor. Siempre gracias a la buena voluntad que pongo y la voluntad de la familia que te tiene que bancar. He faltado a fiestas, cumpleaños de los chicos o estar un fin de año afuera. Pero se acostumbraron y me comprenden”.

Al sintetizar  episodios vividos, sostiene: "Son más los momentos malos que los buenos que enfrentás siendo bombero. Las satisfacciones se dan cuando algo sale bien, siempre se trata de hacer las cosas bien pero no siempre salen como uno quiere. En un incendio, en un accidente, se pierden cosas y se pierden vidas. Hay que convivir con el dolor ajeno”.

Considera que para la comunidad el bombero es prioritario, y exhorta a los jóvenes: “A todos los que les guste ser bombero, tienen que acercarse. Hoy cuesta muchísimo llevar juventud. Ha cambiado todo un montón en la manera de vivir. Y cuesta sobrellevar la tarea de bombero, algunos se van por estudio, otros porque se cansan. Ahora, el que tenga ganas que se arrime. Ser bombero es una enseñanza muy buena”.

Por momentos piensa cuando llegue el momento del retiro pero su propósito es seguir en Bomberos ayudando de alguna manera. Y haciendo balance, Vallejos se siente contento. “Me gusta mucho lo que hago y en cada acción me siento reconfortado. Poder ayudar a los demás, me gusta...”.


ORGULLO DE SER BOMBERO JUNTO A SU HIJA


Ricardo Mardaras, hace poco más de dos años, manifestó a “mirá”, que vive y siente las mismas sensaciones como el primer día de servicio a la comunidad. Es bien cierto que el rol del bombero voluntario es trascendente y está reservado a espíritus donde prevale la solidaridad y la vocación de servicio.

¿Por qué bombero voluntario?. ¿Cuándo fue la decisión?: "Siempre me gustó, pero por un problema u otro, entré ya de grande. Y también por mi hermano y ex cuñado que eran bomberos. Lo decidí el día que un compañero de trabajo y bombero (Osvaldo Tiano) me convenció que me anotará y así fue. Lo hice".

La etapa de capacitación tiene sus matices y la incorporación se torna inolvidable. "Es algo que esperas ansioso" afirma Ricardo y luego de acotar sonriente que han pasado tantos años que no recuerda en detalle, afirma: "Lo que si te digo que es algo maravilloso".

Entre tantos momentos vividos en cumplimiento del servicio, hay algunos que dejan marcas. "Fue muy especial , ya que fue un accidente donde perdió la vida un chico conocido. El sábado anterior al accidente habíamos estado comiendo un asado juntos en un campo. Te imaginas, como para olvidarme, no?...

Mardarás, respecto al llamado de la sirena bomberil considera que “es algo sensacional, difícil de explicar, aunque lleves muchos años de servicio todavía se pone la piel de pollo”. Y al hablar de la familia, sostiene que "Siempre acompañaron en todo, sin ellos se hubiese hecho difícil. Estoy muy orgulloso de ser Bombero Voluntario y más ahora que mi hija también se sumó al Cuerpo de Bomberos”.

Como mensaje a quienes eventualmente deseen incorporarse como bombero, nos dijo: “Que lo hagan. No se imaginan lo lindo que es, es muy difícil explicarlo con palabras, solo les digo que vengan, no se van arrepentir”.


“SI VOLVIERA A NACER, VOLVERÍA A SER BOMBERO"


Leandro Viscay, al referirse a los 25 años de servicios en Bomberos, por la emisora radial La Mega (94.1 Mhz), sostuvo que “Vivió el hecho con mucha emoción y alegría” y acotó que “el acercamiento con la entidad se produce por "diferentes motivos, por un familiar, por acompañar a un bombero. Desde chico me gustaba, siempre decía que iba a ser bombero y así fue. Ingresé en el año 1996, tenía 19 años".

"Entré sin saber nada -añadió- y al poco tiempo tuve grandes maestros, como Gustavo Rodríguez, Jorge Sánchez. Y tuve la posibilidad de recorrer el país y hacer capacitación internacionalmente".

El balance de Leandro es muy positivo. “Estoy muy agradecido a la institución. Implicó esfuerzos, dejar la familia mucho tiempo sola, pero el voluntariado es así. La formación de un bombero no es de 6 o 7 meses, la formación lleva mucho y requiere dedicación y mucho amor. Hay que enseñar las técnicas pero también inculcar los valores de la institución, que no se negocian con nadie. Los hombres pasan pero la institución queda".

"Para mi es un orgullo pertenecer a Bomberos -sostiene- y soy un agradecido a la comunidad, cada vez que me ha tocado intervenir en un servicio, la gente siempre de primera, jamás nos faltó el respeto, siempre muy servicial. Si volviera a nacer, como siempre digo, volvería a ser bombero".

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