Héctor Larrea, su pasión por la locución y sus vivencias en Pehuajó

El brillante locutor estuvo dos años en nuestra ciudad. Al producirse su retiro profesional creímos oportuno recordar sintéticamente su estadía en suelo pehuajense donde afianzó su sueño de locutor. Recuerdos e impresiones de quien vivió en una pensión de la calle Del Solar.



Luego de 60 años de ininterrumpida labor, Héctor Larrea (82) se retiró de los medios periodísticos. Locutor y animador histórico de la radiofonía argentina dijo adiós al micrófono, rodeado del afecto y admiración de colegas, amigos y oyentes de varias generaciones.

La decisión de Larrea, que vivió dos años en Pehuajó, seguramente no fue fácil pero sincera y elocuente. Al respecto dijo: "Yo siempre le di importancia a mi intuición y ya me estaba diciendo hace tiempo: 'bueno amigo, ya está'. Si me quedaba iba a parecer un viejo avariento. Tiene que venir otra persona. La vejez tiene también su lado interesante, aunque las piernas te duelan un poco más".


SU PASO POR PEHUAJÓ

Llegó en el año 1957 como empleado de la entonces DGI (Dirección General Impositiva). 30 años después, ya consagrado, entrevistado por un periodista de la revista "Gente", recordó emocionado su partida desde su Bragado natal a nuestra ciudad:

"Eran las tres de la mañana. Estaba toda la familia. Mamá me dio una torta para que comiera durante el viaje. "Por las dudas", me dijo. Salí rumbo a Pehuajó con un amigo. Me asomé por la ventanilla hasta que desaparecieron las luces. Supongo que no quería que desaparecieran nunca. Allí me quedé dos años trabajando en la DGI y ganando 1700 pesos por mes".

Fue su primera experiencia laboral, la que no se olvida jamás. A propósito dijo: "El día que compré mi primer traje y después mi primer sobretodo, no lo podía creer. Volvía a Bragado cada viernes para irme los domingos. Vivía en una pensión en la que éramos cuatro en una pieza".

La pensión de referencia estaba ubicada en calle González del Solar entre Alsina y Del Valle, propiedad de la señora Clelia Luciaga de Cestac. Se la conocía como "la pensión de Cestac". Allí vivieron temporariamente muchos jóvenes de zonas rurales y localidades de la región, que llegaron a Pehuajó para estudiar o trabajar. Algunos echaron raíces y otros, como Larrea, vivieron una etapa y se alejaron.

El sueño de locutor de Héctor Larrea, acunado en Bragado, siempre estuvo vigente y en nuestra ciudad se intensificó. "Continúo, como siempre. En Pehuajó seguí animando bailes y conocí a Emilio Stevanovich, un hombre que sería clave en mi vida...", declaro a "Gente" en diciembre de 1987.

Su carisma y simpatía facilitó vínculos e incursionó en la vida cultural del pago hernandiano. "En Pehuajó estuve dos años, en los que crecí gracias al enorme movimiento cultural de la ciudad", expresó en la aludida entrevista.


HIZO TEATRO Y ANIMÓ BAILES


El periodista e investigador histórico, José María Amarillo, explicitó en una nota dedicada al popular locutor y animador: "Llegó a Pehuajó en 1957 y enseguida se identificó con la ciudad y su gente. Solía reunirse con una barra de amigos en la confitería Select, de Luis Trozzi y José Tabitta, quienes elogiaban sus chistes y ocurrencias, reinando con su presencia la alegría y la expansión. Animaba los bailes y fiestas en el Club Estudiantes Unidos e intervino como actor en la agrupación "El Mangrullo", junto a Juan Manuel Francia, Héctor Sancho y Adolfo "Tan" Rossi", entre otros.

Los datos de referencia evidencian su personalidad y la pasión por la comunicación. "Conocido locutor y arquetipo de la simpatía, con enorme carisma y privilegiado con dones que pocos alcanzan en el género en que desarrolla su labor, insertada en el mundo de la cultura", escribió Amarillo.

Desde la DGI Pehuajó Larrea fue trasladado a San Martín. "Un jefe como no habrá otro -dijo Héctor- se enganchó con mi locura y a pesar de que el traslado lo perjudicaba, me dio el pase a San Martín. Allí ya olí el obelisco".

Quien influyó para su traslado a San Martín, fue el Jefe del Distrito local de la DGI, Julián Néstor Yagüe, precisó Amarillo y remarcó impresiones del Sr. Yagüe: "Se trataba de un empleado activo, bien dispuesto, amable y cordial para atender al público. Se hizo querer con todo el mundo por ser muy dado, simpático y agradable, apreciándolo mucho sus compañeros de labor que siempre lo recuerdan".

Son muchos los vecinos que lo recuerdan y en distintas ocasiones tuvieron contacto con Héctor, quien además animó una de las ediciones del Festival folclórico en el parque San Martín. A propósito, la conocida actriz pehuajense, María Esther "Bocha" Pascual, en uno de los viajes a Mar del Plata por los torneos bonaerenses, se encontró con el popular locutor. Bocha le manifestó que había integrado del grupo de teatro que dirigió Francia y que era amiga de Marta Cestac, hija de la dueña de la pensión donde vivió. “Fue una gran alegría, porque recordaba con mucho afecto a Clelia y Marta Cestac”, remarcó Pascual en una entrevista que publicamos en marzo de 2012.

Indudablemente, Larrea siempre es recordado por los pehuajenses con el afecto del que es merecedor. El periodista Amarillo, destacó hace 30 años, el cariño que sentía por nuestra ciudad el locutor que brilló durante más de seis décadas en medios radiales y televisivos. Amarillo valoró además “la gran altura de Pehuajó en el aspecto cultural y la influencia que tuvo en su vida y en su formación” del exitoso comunicador. 




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