La Virgen de Luján por las calles de la ciudad

a celebración del día de la Virgen de Luján o Nuestra Señora de Luján, una de las advocaciones que más venera a la Virgen María en el catolicismo, este 8 de mayo tuvo matices y características muy particulares.


La imagen recorrió las calles de la ciudad en horas de la tarde, ante la imposibilidad de realizar la procesión y los oficios religiosos habituales, como consecuencia de las restricciones impuestas por el aislamiento social obligatorio.

Quienes estaban enterados de la recorrida aguardaron expectantes en puertas y ventanas de los domicilios, saludando el paso de Nuestra Señora de Luján. Cada uno a su manera hizo la señal de la cruz, rezó un padre nuestro e invocó la protección de la Santa Madre en en estas particulares circunstancias.

Similar actitud asumieron quienes no estaban enterados y fueron gratamente sorprendidos por la presencia de la imagen frente a sus casas o en distintas arterias de la ciudad donde se registró su paso.

Creyentes y no creyentes compartieron la emotiva experiencia, invocando su amparo y su intersección para pedir la protección de Dios en el preocupante momento que nos afecta y preocupa de sobremanera.

La imagen de la Virgen, en la puerta de la Iglesia, antes de iniciar el recorrido.


LA CELEBRACIÓN DEL 8 DE MAYO

Se honra a la Virgen Patrona de Argentina, Nuestra Señora de Luján, quien además es la protectora de los transportistas y del camino, así como de la Policía Federal Argentina.

La historia de esta efemérides se remonta a 1630, cuando el portugués Antonio Faría, hacendado de Sumampa en la jurisdicción de Córdoba del Tucumán, pidió a un amigo marino que le enviara desde Brasil una imagen de la Concepción de María Santísima para venerarla en una capilla que estaba haciendo.

Dos imágenes llegaron a manos del hombre, una según el pedido y la otra de la Madre de Jesús con el niño en brazos. Ambas se colocaron en dos cajones pequeños y fueron subidas a una carreta. Al llegar a orillas del Río Luján, en la estancia de Rosendo, lo troperos pararon allí para pasar la noche.

Al día siguiente, cuando se quiso continuar con el viaje no se pudo mover la carreta. Intentaron los carreteros hacerla avanzar de varias formas, pero fue inútil. Entonces retiraron una imagen y la carreta seguía sin moverse. Luego la subieron y bajaron la otra y la carreta marchó normalmente.

Al ver que la Virgen de la Inmaculada Concepción no quería irse de ese lugar, la llevaron a la casa de Don Rosendo, donde la familia la acogió con alegría. Esta noticia corrió por toda la región y empezó a crecer la devoción junto con los milagros.

El 8 de mayo de 1887 fue cuando se realizó la coronación canónica de la imagen. Con el tiempo también se erigió una Basílica, el Santuario a la Virgen de Luján


Los sacerdotes impartieron la bendición antes del particular peregrinaje


UNA ORACIÓN

El Papa Francisco, cuando se desempeñaba como Cardenal, en el año 2010, en una peregrinación a Luján produjo la siguiente oración, por una Patria para todos:

"Que todos tengan cabida, que no haya sobrantes, excluidos ni explotados. Que esta patria para todos nos consolide como hermanos en la herencia patriótica de nuestros mayores. Que nadie sea despreciado. Que no crezca el odio entre nosotros. Que el rencor, ese fruto amargo que mata, no eche raíces en nuestro corazón".

Durante la jornada algunos creyentes visitaron la capilla Nuestra Sra. de Luján en Avda. Sastre. Al atardecer el padre Mariano ofició la Santa Misa a través de las redes sociales.




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