El arte sorprende y convoca en las calles pehuajenses

Las obras del artista plástico Franco Martínez embellecen e irradian mensajes. Su creatividad trasciende en Argentina y se expande por el mundo. El placer de dejar marcas en las calles que lo vieron crecer.



Es pehuajense. Recientemente sorprendió con la creación de impactantes murales en la fachada del Jardín de Infantes n.º 917. En Pehuajó hay numerosos murales de su autoría mediante los cuales se aprecian sus cualidades creativas que no se limitaron a su suelo natal sino que se proyectaron en diversos lugares del país y del mundo.

Franco Germán Martínez (37), ha recorrido diversos países. Indaga sobre sus culturas y genera obras de arte. Entre otros, pueden apreciarse en Holanda, Colombia, Panamá, Costa Rica, Nicaragua, Venezuela y Brasil.

Volviendo a uno de los últimos logros en la calle Juana Manuela Gorriti de nuestra ciudad, que motivó el encuentro con “mirá”, es justo destacar los elogiosos comentarios que suscitó en virtud de sus características. Franco afirma que “La idea de este mural surgió cuando la directora del Jardín 917 me contactó y me propuso cambiarle la fachada al mismo. Al ver el muro se me vino a la cabeza “El Principito”, libro que leí ya de grande pero conectó rápidamente con mi niño interior”.

La motivación es elocuente y se traduce en el frente del edificio. “La idea es que, a través de esto, los niños se interesen por conocer y saber sobre este cuento y las enseñanzas que nos dejan sus personajes”, sostiene el artista que ya tiene en nuestra ciudad, en distintos sectores, alrededor de 30 murales.

En cuanto a las características de sus creaciones, Franco sostiene: “el estilo en mis murales siempre es el mismo, aunque muchas veces los pedidos son totalmente diferentes, siempre trato de llevarlo a mi manera y estilo”.

Pasar por el frente del Jardín 917 genera sensaciones muy especiales, por el colorido y las interpretaciones que suscita una obra de arte. El autor por su parte considera que “se siente siempre una gran satisfacción poder dejar una marca en las calles que me vieron crecer”.


Y hablando de sensaciones, al referir el sentimiento que lo invade cuando retorna a un país donde ha dejado creaciones, responde: “Al volver a otros países y reencontrarme con una obra se siente gratitud. Gratitud de poder volver y reencontrarme con una parte de mi que ya pasó pero que sigue ahí”.

Martínez ratifica lo manifestado oportunamente a nuestro portal, cuando habla del futuro y de proyectos. “Mi futuro es seguir viajando, dejando mi arte por el mundo” y a modo de anticipo añade: “Tengo un par de proyectos en camino. Uno grande es Pehuajó para este año”.

Al concluir el encuentro, Franco hace público su agradecimiento a “la directora del Jardín 917, Alejandra Genova, y a los padres que ayudaron durante todo el proceso del mural y a @ohmychalk que donó gran parte de las pinturas”.

Su producción es permanente. En gran medida, recorrer Pehuajó es encontrarse con obras concebidas por Franco. El camino a recorrer no tiene limites, ya trascendió las fronteras del país y con el entusiasmo del primer día sigue sembrando su arte.

PING PONG
-¿Un deseo?: "Poder expandir mi arte por el mundo".
-¿Un recuerdo?: "Las calles de Pehuajó".
-¿Una esperanza?: “Seguir creciendo”!
-¿Una gratitud?: "Poder vivir de lo que amo".
-¿Un ídolo?: "No tengo".
-¿Un libro?: "Lujuria de vivir, de Van Gogh".
-¿Un amigo?: "El pincel, fiel compañero de viajes".
-¿Un amor?: "Libertad".
-¿Un error?: "Cuando no aprendí del error cometido".
-¿Un artista plástico?: “Dali”.
-¿Una obra de arte?: "La tentacion de San Antonio, de Salvador Dali"
-¿Pehuajó?: “El origen”.
-¿Franco Martínez?: “Arte”.
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