¿Y lo llevaron preso?

¿Y realmente lo detuvieron a Seguro?... Precisiones sobre el origen y significado de la expresión que decimos y escuchamos. Se transmite de generación a generación.


La expresión viene de lejos. Es frecuente escucharla en distintos ambientes. Si bien muchos de los usos nada tienen que ver con el origen de la frase, es aplicable para plantear -especialmente- que nadie está libre de que algo le pueda suceder, ya sea positivo o negativo.

Varios investigadores de la frase, sostienen que de uso común por parte de abogados veteranos, para responder cuándo un cliente pregunta “¿Está seguro de que ganaremos?”. El abogado responde, siempre con una sonrisa. "A Seguro lo llevaron preso".

Obviamente sin descartar que pondrá todos los esfuerzos necesario para el caso encomendado, nadie puede garantizar su resultado.

La conocida afirmación se asienta en un juego de palabras entre el apellido Segura y el adjetivo seguro o segura. El origen es español. En la villa de Jaén estaba el castillo de Segura de la Sierra, que durante un buen tiempo funcionó como prisión. Se cree entonces que es una deformación de una respuesta meramente geográfica (se lo llevaron preso a ese lugar).

Por otro lado, la leyenda cuenta que en Segura convivían delincuentes comunes y personajes de cierta alcurnia. Y existe la posibilidad, de acuerdo a los investigadores, de que la expresión tenga otra connotación. Algunos sostienen que responde a que cualquiera que cometa un delito puede quedar tras la rejas sin importar su condición social, conciden en señalar investigaciones del tema.
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