Sentida visita de la Virgen Nuestra Señora de Fátima


Con lluvias, frío y por momentos viento, pasó por Pehuajó la imagen peregrina de Nuestra Señora de Fátima. Finalizado el programa de actividades fue trasladada a Mones Cazón y luego se hará lo propio a Henderson.
Secuencias de la visita a Pehuajó. (Fotos: Iglesia Catedral Santo Domingo de Guzmán; Facebook Diócesis  Nueve de Julio)
Con renovada devoción y numerosa adhesión de creyentes, a pesar de las inclemencias climáticas, la Virgen peregrina de Nuestra Señora de Fátima cumplió su cometido.

Llegó a Pehuajó como parte del itinerario determinado por la Diócesis de Nueve de Julio. Desde el pasado 1° de abril, la bellísima imagen procedente de Portugal, cumple su misión en distintos ámbitos de nuestro país bajo el lema "Tiempo de gracia y misericordia: Dar gracias por peregrinar en la Iglesia”.

Pehuajó, como otras ciudades y localidades de la Diócesis, tuvo el privilegio de recibirla. Los fieles, tantos en los templos como en ámbitos educativos y de atención y amparo de la salud, ratificaron su fe, profundización la devoción por la Santísima Virgen a través de Nuestra Señora de Fátima.

Como siempre acontece hubo pedidos concretos y expresiones de agradecimiento. En los distintos lugares, en las calles y en la misa de despedida oficiada sobre el mediodía del miércoles 16, en el templo San Anselmo, fue dable apreciar esas sensaciones y sentimientos, no exentos de profunda emotividad.

Finalizada la actividad, la peregrinación de Fátima continuo hacia la localidad de Mones Cazón para luego continuar a las ciudades de Henderson y Bragado.

Complacidos de haber compartido la visita al suelo hernandiano, rubricamos la adhesión con la Oración a Nuestra Señora de Fátima, dando gracias a Dios por su fuerte presencia:



"Oh Virgen Santísima, Vos os aparecisteis repetidas veces a los niños; yo también quisiera veros, oír vuestra voz y deciros: Madre mía, llevadme al Cielo. Confiando en vuestro amor, os pido me alcancéis de vuestro Hijo Jesús una fe viva, inteligencia para conocerle y amarle, paciencia y gracia para servirle a Él a mis hermanos, y un día poder unirnos con Vos allí en el Cielo.
(Padre nuestro, Avemaría y Gloria)
Madre mía también os pido por mis padres, para que vivan unidos en el amor; por mis hermanos, familiares y amigos, para que viviendo unidos en familia un día podamos gozar con Vos en la vida eterna.
(Padre nuestro, Avemaría y Gloria)
Os pido de un modo especial por la conversión de los pecadores y la paz del mundo; por los niños, para que nunca les falten los auxilios divinos y lo necesario para sus cuerpos, y un día conseguir la vida eterna.
(Padre nuestro, Avemaría y Gloria)
Oh Madre mía, sé que escucharás, y me conseguirás estas y cuantas gracias te pida, pues las pido por el amor que tienes de tu Hijo Jesús. Amén.
¡Madre mía, aquí tienes a tu hijo, sé tu mi Madre!
¡Oh dulce Corazón de María, sed la salvación mía!"


Fotos: Iglesia Catedral Santo Domingo de Guzmán. Facebook Diócesis de Nueve de Julio.






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