¡Gracias Manolo!

Ante una nueva celebración del día del periodista, "mirá" creyó oportuno rendir tributo a un conocido y querido convecino, que durante muchos años ejerció el oficio de comunicar e informar, Manuel Francisco Arive "Manolo", quien sin estudios específicos pero con condiciones natas y vocación verdadera incursionó y dejó huellas en el periodismo oral, escrito y televisivo.

Un autodidacta muy especial. Bien es cierto que dicho rol, en cualquier oficio o profesión, implica instruirse y aprender nuevos conocimientos a través de sus propios medios, pero no todos están preparados para aprender de forma autodidacta. Tienen que prevalecer condiciones y el impulso de una vocación que se afianza en forma paulatina.

Y Manolo tuvo la autodisciplina necesaria para transitar ese camino. Y lo logró, con aciertos y errores, pero convencido que el periodismo es servicio a la comunidad para la cual trabaja. Hoy retirado, junto a su amada familia, en su casa de calle Rivarola, desenredó vivencias y abrochó recuerdos de la prolongada trayectoria periodística, con palabras entrecortadas por momentos, porque la emoción parece que se manifiesta más cuando tallan los recuerdos.

Manolo nació y vivió en Francisco Madero hasta los 14 años. Fue alumno de la escuela 24, frente a la cancha de Maderense. A propósito de aquella etapa, remarca “Lo seguía a Ovidio Zabala, un grande, que hacía los goles en el equipo de Maderense y después se iba a Olimpo y hacía los dobles jugando al básquet”.

DESDE LAS BOCINAS CALLEJERAS A LA TELEVISIÓN
El vínculo con el periodismo se produce ya radicado en Pehuajó, como siempre sucede como alternancia o complemento de la tarea laboral. “Juan Carlos Mascheroni me llamó cuando tenía Bom Publicidad. Hacíamos los comentarios de los partidos de fútbol y se emitían por la red de bocinas parlantes que estaban colocadas sobre los techos. Y al mismo tiempo hacía aportes escritos para el diario La Voz del Oeste”, recuerda Manolo con un sentimiento de gratitud para Mascheroni que nos dejó tempranamente.

“Más tarde -añade- vino la radio. Primero por LU11 Radioemisora del Oeste de Trenque Lauquen, con Juan Carlos Mascheroni y después, cuando aparece LT22 Radio Nueva Era de Pehuajó, comienzo con Fernando “Baby” Bethouart” a quien también agradezco la posibilidad que me brindó”.

Finalmente, convocado por José María Davin, se incorpora al servicio informativo de Canal 4 Pehuajó TV Color hasta el retiro, donde participó del noticioso y condujo programas específicos.

En todos los ámbitos se desempeñó de la mejor manera posible, siempre con dedicación y responsabilidad. Hoy, al preguntarle si tuviera que elegir entre “radio, diario o televisión”, ¿por qué optaría?, respondió: “Elijo radio, porque te permite llegar mejor, tiene un algo, podes volar. En televisión y diario también llegas, pero la radio desde siempre es diferente”.

MOMENTOS Y ENTREVISTAS QUE MARCAN
En tantos años de trabajo, es muy difícil optar por preferencias en cuanto a entrevistas o programas compartidos, máxime cuando la emoción y la nostalgia te juegan en contra.

Hay dos o tres momentos muy especiales en la vida periodística de Manolo sobre los cuales puso especial énfasis, el ejemplo de un sobrino periodista ya fallecido, una entrevista al único campeón olímpico que tuvo Pehuajó y un encuentro con el entonces candidato a Presidente de la Nación, Dr. Raúl Alfonsin, que nos complace destacar en este homenaje.

Una tema trae otro y las lógicas derivaciones y connotaciones, siendo imposible exaltar algunos y omitir otros. La charla fue jugosa y enriquecedora. Permitió mirar hacia atrás y comprobar que la siembra realizada no fue en vano.

 ¿Si volvieras a nacer harías periodismo?... y la respuesta no se hace rogar, Manolo levanta la vista, y responde sin titubeos: “Sí, pero me prepararía, iría a la Facultad donde fue mi sobrino para tener más conocimientos”.
Es mediodía. La familia comienza a llegar y comparte los recuerdos concentrados sobre la mesa en una pila de fotos que evidencian momentos del quehacer periodístico de Manuel Arive en su multifacética labor, que un día lo atrapó en la propaladora del pueblo, en la redacción de un diario, en un estudio de radio ó televisión, y entró en cada hogar pehuajense, sin pedir permiso, para compartir la alegre o triste realidad de todos los días.

Manolo, en nombre de tanta gente a las que llegaste con tu mensaje informativo, gracias por acercar a cada hogar la manera de hacer y de sentir de todos los pehuajenses.



UNA PASIÓN
El fútbol lo atrapó desde la niñez, pero con el transcurrir de los años, no se limitó a deleitarse con los equipos de Maderense y especialmente con Ovidio Zabala o con el inmenso placer de comentar los partidos de la Liga Pehuajense a travès de la radio, sino que se dió el gusto de pisar y sentir el màs popular de los deportes desde un cuadrilatero de juego.
Manolo fue jugador del Club Atlètico Calaveras, logrando el tìtulo de campeón en el año 1967, integrando la sexta división del popular club de Mataderos.




UNA ENTREVISTA
“Me quedó grabada. Fue acá en Pehuajó, con Raúl Alfonsín. Yo le dije “Dr. discúlpeme pero en el interior empezamos haciendo fútbol y terminamos entrevistando a un candidato a Presidente”. “No se haga problemas -me contestó- que a mí me gusta mucho el periodismo del interior”.
Había ido con el escribano Berrutti. Cuando se van le dice: “Suerte que éste era periodista de fútbol...”
Quedó muy conforme y tiempo después, en Santa Rosa, se vuelve a encontrar con Berrutti y le pregunta por mí, por el periodista del canal.
“Eso me lo contó Berrutti, te imaginas la alegría que me dio....”


UNA SATISFACCIÓN
En el año 1975 "Manolo" entrevistó a Don Andrés Gazzotti, el único campeón olímpico pehuajense. Se publicó en la revista REDES que dirigía Juan C. Mascheroni y el polista fue tapa ese día.
Esta entrevista figura entre los recuerdos más queridos por "Manolo". Permitió a muchos saber quién era GazzottI y tuvo sus connotaciones. El letrista Angelito Martinez, pintó un mural alusivo en Rivarola 495. El 8 de agosto de 1999, la Municipalidad de Pehuajó lo designó “el deportista pehuajense del siglo XX” y perpetuó la memoria del campeón olímpico con un momento alusivo en plaza Dardo Rocha, sobre el sector de Yrigoyen y Mitre.

Detalles al respecto:
http://www.mirapehuajo.com.ar/2014/12/de-chacarero-campeon-olimpico.html
http://www.mirapehuajo.com.ar/2016/08/las-olimpiadas-y-el-recuerdo-de-gazzotti.html


UN ORGULLO

Mi sobrino, Alejandro Díaz Arive, venia acá y hacía un diario familiar llamado “Los Días de los Díaz” y reflejaba todo lo pasado en la familia durante el año, nos reuníamos todos y repartía el diario.
Cuando venía, yo hacía en radio, los días de semana, un programa dedicado a las divisiones inferiores.
Alejandro empezó a hacer en La Plata un programa similar en radio, y a su vez empezó a luchar para que el periodismo deportivo se incorporará a la Facultad de Comunicación Social. Y logró, así surgió la tecnicatura en periodismo deportivo en la Facultad de Periodismo de la Universidad Nacional de La Plata. El aula lleva su nombre.
“Para mi es un orgullo, por lo que logró y por lo que era como persona”, dice Manolo con sus ojos celestes humedecidos.
“Ale” comparte desde el cielo el grato recuerdo de su tío.

HOMENAJE A ALE DÍAZ
El aula 5 de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social (UNLP) lleva el nombre de Alejandro Díaz, creador y director de Inferiores Platenses,
Cuando se impuso el nombre, bajo el título "La semilla de Alejandro", sus compañeros y amigos lo recordaron con estas palabras:

"Las agujas del reloj continúan marcando las horas. Inferiores Platenses sigue a paso firme con su legado. 249 días. Parece tan lejano todo. Pero siempre aparecen cosas nuevas que nos muestran que está trabajando a la par nuestra. El suplemento para los pibes ya es un hecho. Martes a martes con el diario Diagonales.

Alejandro Díaz no dejaba nada librado al azar. Todo pasaba por su cabeza. Una especie de computadora humana donde guardaba todas sus ideas, sueños y proyectos para después hacerlos realidad. Ocho meses es una realidad. Pero no solo de los recuerdos se vale el hombre. Y menos cuando adelante se tiene a un ser como Alejandro. Amante de su profesión, el periodismo, como pocos. Pero a la vez, un educador de esos que no abundan.

Inferiores Platenses, su máxima expresión, continúa creciendo con las mismas ganas, como aquel día allá por febrero de 2004 cuando se decidió comenzar con este desafío. Ocho años más tarde, IP se convirtió en una marca en el periodismo platense. Inundando las canchas, cada fin de semana, donde jueguen las inferiores e infantiles de Gimnasia y Estudiantes, este grupo de jóvenes periodistas lleva bien arriba el asta que supo transmitir Ale. La del esfuerzo, dedicación, constancia y compromiso. Esas mismas cualidades que lo caracterizaban y por las cuales mañana obtendrá su merecido homenaje en su Facultad. Esa que tanto quería y pregonaba.

Los pasillos de la Facultad lo vieron pasar primero como alumno y después como docente. Allí dio cátedra en Comunicación y Teorías, y Comunicación y Recepción. Luego llevó adelante los primeros cursos de ingreso de la incipiente Tecnicatura Superior en Periodismo Deportivo, una causa por la que también luchó. Junto a sus alumnos compartió sus experiencias y sueños, con la misma pasión con que hacía todo. Se brindaba por completo en cada clase, no se guardaba nada.

Hoy, para devolverle ese cariño y amor que allí entregó, la Facultad de Periodismo y Comunicación Social tendrá un aula que llevará su nombre. "Alejandro fue un gran maestro y protagonista en la construcción colectiva de nuestra Institución", sentenció la decana, Florencia Saintout, para explicar que su paso no fue mirado de reojo. No había sido uno más. Y es allí donde radica lo especial de su persona. Cada lugar que pisaba, lo sembraba con su semilla atiborrada de lealtad, pasión y profesionalismo. Sus raíces yacen fuertes. Inquebrantables.

Las agujas del reloj siguen marcando las horas. Pero mañana a las dos de la tarde harán una excepción. Dejarán de girar para que cada uno grabe en sus retinas el reconocimiento a un gran profesional y mejor persona como fue Alejandro Díaz. Después sí, el tiempo será testigo de esa placa, que por siempre lo retratará en esas paredes. El aula 5 será a partir de ese momento el aula “Alejandro Díaz”. Un homenaje que demuestra lo que fue Ale".
Fuente: www.letrag.net


PING PONG
-¿Un recuerdo?: “La niñez en Madero”.
-¿Un deseo?: “Mejor país”.
-¿Una gratitud?: “A mis padres”.
-¿Una ingratitud?: “No la vi”.
-¿Una esperanza?: “Mis nietos”.
-¿Un amigo?: “Clemente "Chilin" Unzue”
-¿Un rencor?: “No los dejé crecer”.
-¿Un reproche?: “No haber estudiado música”.
-¿Un error?: “Haber fumado”.
-¿Un ídolo?: “Mi papá”.
-¿Un amor?: “La familia”.
-¿Francisco Madero?: “Medio corazón”.
-¿Pehuajó?: “La otra mitad”.
-¿El periodismo?: “Me unió a la gente”.
-¿Dios?: “Camino”.
-¿Manuel F. Arive?: “Cabeza dura, pero siempre”.



HOMENAJE DE LA FAMILIA
 “Cada vez que venía alguna amiga a casa, él la interrogaba como cualquier periodista. Siempre le gustó saber de la gente, de dónde viene, quiénes son sus papás, sus abuelos, y a qué se dedican.
A veces nos daba hasta vergüenza que charle con todo el mundo. Hoy, con el tiempo nos damos cuenta que es lo que le hace feliz y que es un verdadero periodista de vocación.
Feliz día Pa!. Feliz día Abuelo! Te queremos mucho!
Tu esposa, tus hijos, hijos políticos y nietos
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