La danza, el canto, la vida...

Es uno de los cantores y bailarines populares de Pehuajó. Más de 50 años de trayectoria. Debutó con su padre en el festival del parque. Además de la danza canta folklore, tango, melódico e incursiona en la cumbia. Recuerdos de una infancia que marcó sus apetencias artísticas. Feliz por los logros alcanzados aspira seguir creciendo.

Hablar con Hugo Alberto Bustamante (57) permite recorrer medio siglo de vivencias en el apasionante mundo del folklore argentino, desde los primeros festivales en el anfiteatro Gral. Manuel Belgrano, con sus gradas de madera y asientos de cortezas de plantas, hasta el ahora dominante mundo de la tecnología aplicada al espectáculo.
Vivió todas las etapas con mucha entrega y pasión. Siempre estuvo en los eventos de magnitud y en los más sencillos también. Siempre colaboró con instituciones y donde sonaba una guitarra o se hacía oír un zapateo, allí decía presente.
Siendo muy niño se manifestó su apego a la danza y, aprendizaje por medio, se transformó en pasión que cultiva hasta la actualidad. “Cuando tenía 4 años mi mamá me mandó a danzas folklóricas con Jorge Alemani, y luego seguí en el Conservatorio Fracassi con la profesora Quela Guado, con quien me recibí.
Al mismo tiempo, en plena niñez, incursionó en el canto popular. El folklore en aquella época era dominante. Y rápidamente empezó a pisar escenarios. “En la parte musical comencé con mi viejo, con el conjunto Los Humahuaqueños que integraban mi papá, mi hermano, mi tío José Hernando, sus hijos Roberto y José y yo”.

PRIMER ENCUENTRO CON EL PÚBLICO
El debut fue en el original Festival de Folklore Surero. El recuerdo está intacto y le complace revivirlo. “Mi primera actuación fue en el festival de folclore a los 8 años, en el 1969, en el parque general San Martín. Y por supuesto que anduvimos en toda fiesta que se hacía en Pehuajó y la zona. Y yo presente en toda fiesta que había en la escuela, el “Huguito” arriba del escenario bailando y zapateando”.
El camino estaba trazado. A medida que fue creciendo los anhelos se hacían realidad y llegó el momento de tener su propio conjunto. Haciendo breve reseña, señala: “Recuerdo que cuando estaba Mary Ciavirella enseñaban folklore. Eso fue en el 89 más o menos. Mary Ciavirella se casa y me deja los chicos que estaba enseñando ella… yo con Mary estuve bailando casi 24 años hasta que se casó y se fue para Henderson”.
“Cuando se fue ya me quedaron los chicos y bueno tuve que empezar a dar clases en una casa de un amigo, la casa de Gutiérrez, en avenida Lavarden entre Goyena y Oyuela, donde comencé con los chicos y la primera actuación del ballet fue en una velada llamada “Vamos andando Rubén” que hacía el papá de Rubén Lasca. Fue el club Calaveras la primera actuación del ballet “Los Ponchos Rojos”.
Bailar, zapatear y cantar, tres expresiones que abrazó intensamente. Primero la danza que trajo aparejado la formación de la agrupación propia, y finalmente el canto. “Cuando tenía “Los Ponchos Rojos” con los chicos integrantes del ballet forme un conjunto folklórico “Pehuajó 5” y salíamos juntos el ballet y el grupo folklórico a actuar a distintos lugares del país”.




Y UN DÍA SE SUMÓ AL TANGO
Cuando comenzaba el nuevo milenio se produce la interrupción del ballet Los Ponchos Rojos, pero la danza continuó con otros matices y surgieron nuevos horizontes. Una nueva etapa en la vida de Hugo. “En el año 2000, el ballet había cumplido 15 años y dejé de dar clases porque me casé y también los chicos ya tenían más de 18 años y la mayoría, el ochenta por ciento, se fueron a estudiar y tenía que empezar de nuevo”.
Al poco tiempo el “Huguito” de Los Humahuaqueños incursionó en la música ciudadana. “Un día, Mauro Más, me dice vos tenés voz de tango y me dice ‘tomá probá con esta pista, ensayala, después vení y la grabamos’. Y así me empezó a gustar y de ahí comencé a cantar tangos”.
Y en la actualidad alterna entre la danza, el canto folklórico y el tango. ¿Si tuvieras que optar por una disciplina, cuál elegirías, danza, canto folclórico o tango?, la respuesta no se hace esperar: “Seguramente por el tango me gusta mucho y lo hago con el alma, pero hay muy pocos lugares donde los podés cantar. Ahora con respecto a la danza hoy lo hago con mi señora. Estoy en el ballet “Alma Pampa” bailando lo más sencillo, porque ya tengo 57 años y las tabas están gastadas”, acota sonriente.


ANIMACIÓN Y CUMBIA TAMBIÉN
Hace varios años que cumple tareas en el área de la Dirección Municipal de Cultura y entre otras actividades más redituables económicamente incursionó hace 25 años en la animación de fiestas privadas y eventos, equipado con iluminación y sonido. “Con el folklore cantabas por el choripán y la coca; con el tango tenés que tener lugares específicos para poder cantar y la cumbia en fiestas y eventos es lo único que deja plata”, dice entre risas.
“En estos momentos -añade- estoy haciendo las tres cosas: folklore, cantó como solista en tango y también danza. Y por supuesto la cumbia en bailes, fiestas privadas y en lo que salga”. Además, al cierre de esta edición aguardaba las finales del Barlovento 2018 luego de ganar la instancia local como solista de canto folklórico. No me importa si gano o no, pero quiero saber en qué nivel estoy en la parte canto”, sostiene.
Esta competencia provincial ya lo tuvo como destacado protagonista. “Ya participé dos años seguidos, gané en pareja solista de danza tradicional, primero lo hice con Silvia Piazza que ganamos y el año pasado lo hice con Cristina Coconni y ganamos también”, remarca con inocultable satisfacción.

MUCHO TRABAJO Y UN “FAMILIÓN”
Al realizar un balance de más de 50 años de trayectoria, evidencia a flor de labios la profunda satisfacción que le depara el largo camino recorrido. La semilla sembrada de la mano de su padre, cuando apenas tenía 4 años dio sus frutos. Más no puede pedir, y al hablar del futuro, es sincero y contundente:
“Seguir con lo que estoy haciendo en canto tanto folklore como tango y melódico. Y en cumbia también, que como dije es una manera de poder también ganarte la vida y poder mantener el familión que tengo, ja,ja”. Hugo es padre de 8 hijos, fruto de dos uniones matrimoniales (Milagros, Gabriel, María Guadalupe, Luz de María, Ema y Amelia (mellizas), Gabriela Virginia y Hugo Adrián) por eso afirma que todas las expresiones artísticas que cultiva “las tomo como un trabajo”, principalmente aquellas que le permiten incrementar su salario.
Los ojos de Hugo aumentan su brillo cuando rememora el camino recorrido. Vivió y vive a cada instante lo que hace y su sentimiento de gratitud es permanente: “Doy gracias a Dios que tengo mucho trabajo en salidas de fiestas aniversarios casamientos festivales y distintos eventos”.
Vale entonces, como rúbrica al grato encuentro, un “gracias” gigante en nombre de quienes aman y sienten el folklore argentino en toda su esencia y como expresión indiscutida de la identidad nacional.


OTRAS IMPRESIONES



*-Siempre elegir nombre para un conjunto ha sido tarea complicada. Surgen muchas posibilidades, aparecen sugerencias diversas. Hugo Bustamante lo resolvió fácil cuando tuvo que bautizar su propio ballet. “Le puse Los Ponchos Rojos porque lo único que teníamos era tres ponchos rojos y quedó así”.


-“A los jóvenes le digo que traten de meterse en la danza folklórica y también en el canto, que es una manera de salir de todo lo malo que está ocurriendo en el país, como la droga y la vagancia.
Invito a todos los chicos de 7 años para arriba a meterse en la danza folklórica. Y aquí un chivo, necesitamos bailarines y si quieren aprender estamos en el club Sarmiento, ensayando con el ballet “Alma Pampa”, dirigido por María Mercedes Scardino”.








PING PONG

¿Un deseo?: “Que alguno de mis hijos siga con el canto o la danza”.
¿Un recuerdo?: “Mi viejo”
¿Un rencor?: “No tengo”
-¿Un amigo?:“Carlos Guardo”.
¿Un enemigo?: “La soledad”.
¿Una gratitud?: “Haber estado en los principales escenarios del país”.
¿Una esperanza?: “Poder seguir haciendo lo que me gusta”.
-¿Un amor?: “Mi mujer”.
-¿Una frustración?: “No poder seguir con el ballet”.
-¿Un libro?: “Soy de poco leer”.
-¿Un ídolo?: “El Chúcaro”.
-¿El folclore?: “Mi pasión”
-¿Pehuajó?: “Lo siento en el corazón, mi ciudad”.
-¿Hugo Bustamante?: “Un hombre feliz, alegre y familiero”.
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