Una promesa pehuajense

Forma parte del grupo de atletas que conduce Martín Canelo, conocido convecino que trabaja intensamente pero hace lugar para el deporte. Gallardo es una promesa que entusiasma. Todo comenzó en vísperas de navidad corriendo la vueltaa una manzana. Hoy, alentadoras expectativas estimulan. Un ejemplo para tener en cuenta.

Atardece en la ciudad. La jornada laboral está pronta a concluir. Walter Alejandro Gallardo (25) junto a Martín Canelo, hacen un alto en la distribución de agua potable. Hablamos de la vida, del laburo y del deporte. Una actuación del maratonista Gallardo hizo ruido, dio que hablar, y se perfila como uno de los valores pehuajenses con futuro.

Se terminaba el año 2013. Esperaban la nochebuena. Canelo y su equipo de atletas, con los cuales formó una verdadera escuela, compartían una copa. «Martín era maratonista, -dice Gallardo- estábamos tomando una copa en la casa de los hermanos y nos invitó a correr la vuelta a la manzana del Frigorífico. Dale, le dije, nos prendemos. Nosotros no éramos maratonista, él si. Corrimos y gané. Y el «negro» se calentó. Se cambió, volvimos a correr y gané de nuevo».

Ese día descubrieron las condiciones del pibe apodado Paye. Canelo, un tanto enbroncado por haber perder los dos desafíos manzaneros y otro tanto sorprendido, percibió las cualidades. «Vamos a hablar», recuerda Gallardo que le dijo, «y como se venía el maratón de Pehuajó empezamos a correr».

Reflexivo, añade: «Me empezó a gustar, pero yo me dedicaba a la joda en ese tiempo. Y le hice caso al Negro y comencé a correr». Sabía el Paye que ser maratonista implica una vida prolija, ordenada. Y así fue: «Ahora sí, que me cuido», acota.

LOGROS QUE ESTIMULAN

Y al hablar de su corta pero positiva trayectoria, reseña: «Participé junto con todos los que nos integramos a la escuelita de Canelo, en varias competencias en distintos lugares. Él nos bancaba a todos y nos llevaba, pagaba la inscripción, los viajes y nos daba hasta las zapatillas».

«Gané dos maratones. Una en General Pinto, de 7 kilómetros 500, y ahora, en noviembre, en Pirovano, de 9 kilómetros y medio. Corrí también el maratón de Tinelli, en Bolívar, donde hubo gran cantidad y entré en el puesto 16. Y con Canelo también corrimos la maratón de reyes en Trenque Lauquen».

Martín Canelo interviene en la charla y luego de destacar que sacó ventaja de 600 metros, afirma: «Me parece que he descubierto algo importante. Si me hace caso y seguimos así hay futuro. Por lo que hizo en Pirovano estamos hablando de algo serio. Repito si hace caso y seguimos haciendo las cosas bien, Pehuajó puede tener un maratonista de alto nivel. Todo está en él».
Gallardo sonríe y expresa: «el cuerpo tiene que resistir. Creo que respondo bastante bien. Los entrenamientos los hacemos todos los días a la noche. El domingo entrenó a la tarde, me dedico a hacer fondo», datos que evidencian el esfuerzo y sacrificio que representa practicar este deporte.

Y Walter, sincero y humilde, agrega: “Ahora me gusta más. Me dedico más porque el Negro me dio laburo y nos organizamos. Antes laburaba en un Premoldeado y cuando salía no me daban ganas ni de levantar la zapatilla. Ahora, si bien andamos todo el día trabajando, me dan más ganas de salir entrenar. Hay que moverse para estar en estado y además te tenés que alimentar bien».

ESFUERZO Y SOLIDARIDAD
El pedestrismo es todo sacrificio, fruto de una pasión muy especial, que tiene sus costos y riesgos. Pero Canelo y su escuelita hacen lo que pueden y está satisfecho: «Gracias a Dios, yo laburo en la empresa Valle de Sierra y Aguamar que me están apoyando. Todo se hace a pulmón. Tengo un lindo grupo de chicos, claro que hoy se destaca Walter Gallardo por los tiempos que está haciendo. Hace dos meses que arrancó fuerte y ésta es su oportunidad. Me escuchó, le di laburo, y ahí estamos. Tengo cuatro o cinco promesas más, pero hoy es Gallardo, otro día será la Lescano, otro día serán los hijos de Canelo», concluye con la natural simpleza que lo caracteriza.

Termina el grato encuentro. Se acaba el alto en el laburo. Todavía falta llevar agua a muchos clientes y después el entrenamiento de todas las noches. Martín y Walter ya tienen la mente puesta en los próximos compromisos en Daireaux y Carlos Tejedor, y apenas comience el 2018 el maratón de reyes, en Trenque Lauquen.

Quiera Dios que el vaticinio se haga realidad. Gallardo hace público su agradecimiento a «Martín Canelo y la familia que siempre nos ayuda, a mi vieja, a mi viejo y toda mi familia» y a modo de mensaje para otros jóvenes que deseen sumarse al mundo atlético, dice: «Si tienen ganas y la voluntad de entrenar todos los días pueden dedicarse a este deporte. Si pones voluntad podés llegar, como me pasó a mi, cuando me descubrió Canelo. Yo no sabía y ese día que estábamos tomando una cerveza y me invitó a correr una vuelta a la manzana. Me di cuenta que se podía y acá estamos...».

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