Y una noche, los chicos se volvieron a juntar



Expiraba el año 2015, y la idea, gestada unos meses atrás, se hizo realidad. La barriada de “El Cerrito” revivió su fiesta findeañera, con los chicos de “El sello”, un poco más crecidos, pero con la misma fibra e intenciones de sus orígenes.

Alberto Tressen ofició de vocero del grupo e inmensamente feliz, nos dijo: “La idea fue juntarnos como para no perder contacto, la excusa fue el grupo y la fiesta tradicional del barrio. Lo que no imaginamos fue que iba ser una noche inolvidable donde nos corría la lluvia pero al final, nos permitió armar el escenario y hacer el show. Había alrededor de 500 personas y mucha gente no fue porque pensó que se suspendía”.

Subieron al escenario y no lo podían creer. “Nos dimos cuenta que la energía que nos unió estaba intacta. Éramos los mismos chicos que con trece años habíamos decidido armar la banda”, exclama Tito, y añade: “Estamos felices y claro que ya empezamos a pensar en el 31 de diciembre cada año”.

Un especial agradecimiento a todo el barrio “que nos bancó y nos banca todavía con una edad promedio de 34 años, para seguir tocando con la banda”, dice Tito. “Esa noche pasamos por risas, reencuentros y lágrimas. Es algo que jamás olvidaremos”, coinciden en señalar todos.

Con la garra y las buenas ondas, cuando se fue el año 2015 y comenzó el 2016, “El Sello” volvió. Los chicos treintañeros están chochos. Y todo hace suponer que serán el sello musical de cada fin de año en el querido barrio “El Cerrito”.
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