Amistad en la vida y en la música

Cumplieron 20 años de plena convivencia. Los une la música. No pretenden estrellato, los seduce compartir y disfrutar lo que sienten. Una estrella muy fuerte los guía. Cada uno en lo suyo defiende y apuntala la pasión que un día los unió. Tienen un firme compromiso con la amistad, la gente y el paisaje.



En el año 1995, fruto de la amistad y el amor por la música, nació el trío “Cruz del Sur”, conformado por José Félix Boses, Héctor Llanos y Gustavo Grobocopatel. La amistad se consolidó y afianzó. La pasión se acrecentó y los logros obtenidos le dieron una fortaleza especial.

¿Cómo surgió el trío? “Surge de la amistad en la vida y en la música, de mirar el hecho cultural desde el compromiso con lo estético, con la gente y el paisaje; de la necesidad de ser más que uno”, afirma Gustavo y sostiene que el nombre elegido “es la constelación que guía al paisano, que nos guía a nosotros, lo que nos orienta. Son cuatro estrellas. Nosotros y el que nos escucha atentamente”.

Desde el comienzo optaron por una modalidad musical y de ella no se apartaron nunca. Boses considera que “fue una faceta de la cual los tres tomamos parte y los tres estábamos de acuerdo. Siempre de común acuerdo. Somos tres directores del grupo. Uno musical (José), otro artístico (Gustavo) y otro director de escenario (Héctor). Para nosotros algo maravilloso”. Por su parte, Llanos sostiene que “es el resultado del debate que se realiza entre los tres integrantes y es también oficiar de trampolín a la obra del autor que al igual que nosotros ha compuesto sin egoísmo su canción y espera que sea difundida, de manera que estoy de acuerdo con lo elegido porque cuente mi elección del repertorio de los tres”.

Grobocopatel afirma que “el Trío no es muy popular pero es muy reconocido, es algo así como de culto para los amantes del folklore. Por la forma es que se abordan las obras gusta a los tradicionales y también a los más modernos. El repertorio representa la diversidad de nuestra música pero hecha desde la pampa. Somos pampeanos interpretando  música de diferentes regiones. No lo podemos negar y lo hacemos con respeto. Para nosotros la interpretación debe estar sumida a la obra, la debe resignificar sin perder la esencia”.

CUANDO SE SABE COMPARTIR
El balance de las dos décadas es más que positivo. “Tuvimos épocas de mayor y menor intensidad, pero nuestro trabajo no pasa en vano para nosotros ni para los que nos escuchan. También la amistad y esa especie de comunión eso es lo más significativo. Nuestras vidas tienen otro sentido con el trío”, afirma Gustavo, de manera contundente.

Por su parte, José se manifiesta totalmente satisfecho “porque la idea era de tres amigos, reunirnos a hacer música y los logros poderlos obtener dentro de la medida de las posibilidades de los tres. Las posibilidades superaron las expectativas. Modestamente, creo que podríamos haber transitado mucho más, pero hay obstáculos que no se pueden sortear en lo laboral. La convivencia ha sido total y rotunda. Nunca un sí, nunca un no. Donde no puede ir uno, no va ninguno”.

Y Llanos remarca: “Estoy satisfecho de haber encontrado un lugar donde avanzar en el conocimiento y poder plasmar cantando lo que ha estado presente en mi toda mi vida, es la esencia del ser la que propone entregar lo que gratuitamente recibí al nacer, y tiene un destino importante porque esa entrega en oportunidades es propagar la luz a los que escuchan. Todo es coincidente con una manera de ser y vivir, por lo tanto lo andado es gratificante y  formador, el trío tiene un fundamento sin influencias ni mezquindades, la experiencia es más que buena”.

EL FUTURO: SEGUIR DISFRUTANDO
Las aspiraciones y la mirada hacia el futuro también son claras. Héctor considera que “el futuro propone y uno trata de cumplir con la propuesta desde la coincidencia y la identificación con la tarea a desarrollar. Todo interesa y espero del futuro que traiga ingenio y tarea digna de ser aprendida para darla después de asimilarla con el mismo fervor y la entrega que anhelo el autor”.

En tanto, José pretende “seguir dando lo que tenemos, cuando podamos y como podamos”, y resalta un convencimiento: “No aspiramos al estrellato, al cartel de primera línea en ningún lado. Nunca lo pretendimos, pero sí seguir disfrutando mucho lo que hacemos”. Y Gustavo sintetiza el devenir en cuatro premisas: “Aprender, compartir, transformarnos y transformar”.

EL FOLKLORE Y LA ACTUALIDAD
Analizan el momento actual de folklore argentino con sensatez absoluta. “Creo que cuesta encontrar poetas y músicos que renueven legítimamente el folklore. Legítimamente es respetando el sentido, el paisaje, la gente, la danza”, sostiene Grobocopatel, y Boses apunta: “Lo que se maneja hoy es pequeño porque atrás hay un aparato, que se llama comercio, se llama vender, llegar a las grandes masas. Para mí, que estoy en la docencia, es una gran contra, porque es armar algo genuino, un género folklórico bien nuestro. Y los mismos chicos te dicen, “profe, si con tres acordes ya está…” Ahora hay mucha gente que rescata cosas muy positivas…”.

Llanos, profundiza y reflexiona. “El presente brinda intérpretes juveniles que cuentan con excelentes recursos, y que se arriman a la canción folclórica como una expresión popular, pero encuentro que van muy apurados buscando éxitos tempranos, a lo que se debe dedicar tiempo para adquirir conocimientos y decir lo que hay que decir con fundamento, sin repetir como un loro palabras que encierran un mensaje autóctono.

Por todo esto manifiesto que al folclore le han otorgado un tratamiento superficial. Yo quiero encontrar en el folclore al paisaje de mi país donde sienta el aire del cerro y el arroyo que murmura me entregue una melodía que se queda prendida del oído, donde el hombre se encuentre con lo cotidiano del país entero, no de una fracción de él, cada comarca tiene sus tesoros y es deber como argentinos conocerlos, y esos tesoros son los que forman el carácter y la manera de ser de los lugareños que también son argentinos como nosotros. Por entrega actual escucho que al folclore se lo usa para decir livianas palabras que tratan de exponer un idilio o tal vez alguna otra manifestación personal, entiendo que lo folclórico está ligado al país con sus ritmos coincidentes con el país”.

Como se dice popularmente. “Cruz del Sur” la tiene clara. Consecuentes con sus objetivos y con los sentimientos compartidos afrontan lo que vendrá. Con la responsabilidad y la seriedad de siempre. Unidos por una amistad auténtica y una esencia musical definida. Tienen luz propia, sin duda con el fuerte brillo de la cruz del sur.
Compartir en Google Plus

0 comentarios:

Publicar un comentario