Bicicletas con faroles y barriletes al campo

Diversas particularidades, un tanto curiosas en la actualidad, pero de real sustento en aquellos tiempos cuando el pueblo de Pehuajó organizaba su administración de acuerdo a puntales necesidades y características. Las bicicletas fueron medio de movilidad de uso frecuente en todos los tiempos. Y las administraciones municipales generaron, y generan, disposiciones para cumplimiento de la ciudadanía.

Los pehuajenses disfrutaban el verano del año 1901. El tránsito en bicicleta, ya hace 113 años, era motivo de preocupación. En febrero de ese año se produce la primera ordenanza municipal sobre el tema. De acuerdo a la recopilación hecha por el Dr. Raúl Hansen, contundente y terminante: “Se prohibía andar en bicicletas por el interior de la plaza Rocha y en las veredas”, y además determinaba: “Por la noche, las bicicletas deberán llevar un farol en centro del manubrio”.

Es evidente que la problemática del tránsito ha sido, es y será siempre motivo de preocupación.

Y LOS BARRILETES, AL CAMPO

Si bien el uso de los barriletes o cometas, juego prehistórico surgido en los pueblos asiáticos, ha ido perdiendo auge con el avance la tecnología, hubo épocas en que también movilizaba a las autoridades. El entretenimiento de grandes y chicos causaba sus inconvenientes. Ya en octubre de 1903, los pehuajenses debían acatar una ordenanza municipal sobre el uso del citado juego, también empleado como deporte de competición.

Se dictó una ordenanza “prohibiendo el juego de barriletes en todo el radio urbano del pueblo, porque causaba inconvenientes de tránsito y también causaba destrozos en las líneas de telégrafo, teléfono y en redes de alumbrado”, conforme expresa textualmente la disposición. El pueblo crecía y la organización urbana era imprescindible. Seguramente, décadas más adelante la misma preocupación seguía vigente.
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