“Vos te ponés a realizar este tipo de cosas y es otra la vida”

Esteban Romero (69), hoy jubilado, es un laborioso artesano pehuajense que ha incursionado en distintos campos de la creatividad. Además, a raíz de un problema de salud, adoptó su labor artesanal como una positiva terapia, lo cual representa una ejemplar actitud para tener en cuenta y de manera especial por parte de quienes han sufrido afecciones que dejaron secuelas.

Romero desarrolló su instinto creativo en artesanías, utilizando entre otros materiales, madera, plata, aspas, cuero, etc. Recuerda los tiempos de esplendor de peña “La Valeria” que lideraba Mauricio Sandoval, a quien le hizo el primer estribo: “era de aspa de carnero y lo usó hasta el último desfile que realizó. Me gustaba mucha realizar elementos con ese material pero lo tuve dejar y comencé a trabajar con madera”.

Alejado de las tareas de platería, que compartió con otro recordado artesano y tradicionalista, Bernabé Porcel, Esteban trabajó con muchos tipos de madera, desde fibrofácil hasta madera fuerte y dura. A muchos de sus creaciones incluso le dio color, tarea adicional, pero que le satisface realizar.

UNA TERAPIA MUY ESPECIAL
Esteban Romero define su labor creativa en los siguientes términos: “Me pongo a trabajar cuando me vienen las ganas. Sirve si te querés descargar o para tener un momento de paz. Es como una terapia, como cuando vas a pescar y mirás el lago. A mí me ayuda mucho, me pongo a pensar solamente en lo que estoy haciendo y es una terapia. Es muy bueno”.

Ahondando en tema, Esteban añade que “todas las personas que han tenido alguna enfermedad como la mía tienen que animarse. Es bueno animarse porque cualquier discapacidad que tengas en la vida todo lo que vos hagas te ayuda a curarte a mismo tiempo. Cuando tuve el ACV perdí el campo visual de un ojo y trabajando, pasó el tiempo y fui recuperando un poco”.

Sus impresiones, no exentas de placer y emotividad, evidencian con claridad la positiva experiencia vivida que se traduce en una ayuda para tener en cuenta.
“Vos te ponés a realizar este tipo de cosas y es otra la vida. Evitás pensar lo malo o las cosas negativas que pasan en la vida, y a veces a esas cosas si te las tomás muy a pecho y estás embromado es peor. En cambio, entreteniéndote, creando artesanías que a uno le gustan es muy lindo y muy buena terapia”.

Nos alejamos de la casa de Esteban con una grata sensación, al comprobar su actitud ante las dificultades que debió afrontar y el mensaje que surge de sus palabras.

Allí quedó Esteban, junto a sus esculturas y artesanías, de multifacética creatividad, fruto de un entretenimiento que le permite vivir en positivo. Como él mismo sostiene, ideal para descargar tensiones y generar un ambiente de paz, que no es poca cosa.
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