Qué siente y cómo vive un boxeador
















Mario Martínez (28), desde la adolescencia se identificó con el boxeo, una de las actividades deportivas más exigentes y sacrificadas. Ha logrado escalar posiciones importantes en el difícil y complejo mundo del box. Ha representado a Pehuajó en eventos nacionales y de connotación internacional. Mirá quiso conocer el pensamiento de Mario acerca de su labor boxística y al mismo tiempo saber qué piensa Claudia, su compañera en la vida, de cuya unión nació Ezequiel.

Unas pocas preguntas y claras respuestas, nos permitieron indagar al joven matrimonio, que siente de manera muy especial, la particular actividad deportiva.

ASÍ PIENSA MARIO
- ¿Cuándo y por qué te iniciaste en este deporte?

- Me inicie en este deporte a los 15 años, lo empecé porque me llamaba la atención. Un amigo me invitó al gimnasio y desde ahí no lo deje más.

- ¿Qué es el boxeo en tu vida?
- El boxeo en mi vida ocupa una parte importante, primero mi familia y luego el boxeo. Es algo que me gusta hacer, lo tomo como un trabajo.

- ¿Cuánto influye la familia en la carrera de un deportista?
- Mi familia influye mucho en el deporte que hago, porque sin su apoyo no hubiera llegado hasta donde estoy. La paciencia de ellos es infinita, me acompañan en todo momento y yo se que gane o pierda ellos están ahí para darme su palabra de aliento.

- Todos los deportes implican sacrificio, pero imagino que en el boxeo se necesita una cuota más. ¿Es así?
- Si, es sacrificado. Mi día comienza saliendo a correr al mediodía durante 2 hs, un recorrido de 25 km diariamente; luego a las 18 horas voy al gimnasio y ahí estoy hasta las 21:30 horas, ya que tengo que estar físicamente bien entrenado porque los eventos se llevan a cabo en gimnasios cerrados y el humo de los fumadores me quita el aire arriba del ring.

- ¿Te sentís feliz con lo logrado hasta el momento?
- Sí me siento feliz porque he logrado lo que ningún boxeador pehuajense ha hecho en mucho tiempo, una carrera boxística como la que llevo hasta ahora, ya que he peleado por cadenas nacionales, internacionales y por títulos importantes y el broche de oro de mi felicidad es haber vuelto después de mi accidente, por el cual me aleje del box por casi 3 años.

- ¿Cuáles son tus deseos?
- Mi deseo sería que mi pierna me deje continuar un par de años más boxeando y poder retirarme siendo bien visto por la gente de Pehuajó.

ASÍ PIENSA CLAUDIA
- ¿Qué opinás de Mario Martínez? ¿Y de “Macho”?

- Mi opinión es que él es siempre igual. El “macho” que todos ven y el Mario Martínez que está en casa son iguales. Nunca perdió su humildad, nunca se la creyó a pesar de ser conocido. Es más muchas veces en la calle lo paran para felicitarlo y se siente avergonzado cuando lo halagan, es muy humilde.

- ¿Cómo vivís las peleas de Mario?
- ¡Las vivo terrible! muy nerviosa, siempre me quedo sola con Eze, no me gusta estar entre tanta gente mirando la pelea, paso muchos nervios en esos momentos, con deseos de que se pasen rápido los rounds así se va la tensión.

- ¿Se sufre más al costado del ring o viéndolo por televisión?
- Los combates se sufren todos de la misma manera, los nervios son los mismos, caminando para todos lados, no puedo quedarme quieta en un mismo lugar... nunca pude”.

- ¿Te gustaría que Ezequiel siga los pasos del papá?
- La verdad que no, no me gustaría que Eze siga el camino del box, a él le gusta muchísimo el futbol y preferiría que siga ese camino. Que haga el deporte que a él le gusta y no que sea boxeador porque sienta la presión de ser hijo de un boxeador. (Mario comparte la opinión).

UN DIA DE MARIO:
Se levanta a las 5 de la mañana para ir a su trabajo municipal. Sale a las 11 horas, llega a casa, almuerza, y luego tipo 14 horas sale a correr. Regresa, se da una ducha, descansa un rato y luego va al gimnasio. Y algunos días luego del gimnasio, se da una ducha y sale para su otro trabajo en un servicio de catering.
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