Una navidad auténtica

Por Raúl García (Iglesia Evangélica Menonita) - Me temo que el verdadero sentido de la Navidad ha sufrido una transformación que no refleja su verdadero significado.

Es verdad que el tiempo provoca cambios y bienvenidos ellos sean, mientras no desvirtúen la esencia de la conmemoración. (Un nuevo intento del abrazo de Dios para rescatar a su creación). Sería interesante recuperar la atmósfera de la sencillez, la humildad y el recato familiar que prevaleció en ese nacimiento, según el relato de los Evangelios.

Dice San Lucas Capítulo 2, versos 6 y 7, “Que estando en Belén le llegó el tiempo a María de dar a luz y allí nació su hijo primogénito y lo envolvió en pañales y lo acostó en el establo, porque no había alojamiento para ellos en el mesón. ....” .

Hoy, la algarabía, el estruendo, la confusión de voces y la desmedida celebración están distantes del origen de la misma. Solamente es dable rescatar la posibilidad del re-encuentro familiar y amistoso cuando aún no es superado por antiguos rencores o desinteligencias.

Que saludable sería poder ensayar el espíritu que prevaleció en esa primera Navidad.

Si estás triste o preocupado, alégrate sanamente, pues la Navidad está impregnada del verdadero GOZO DE LA SALVACIÓN HUMANA y trata de contagiarlo.
Si tienes enemigos, reconcíliate, pues la Navidad es PAZ.
Si tienes amigos, o enemigos, búscalos pues la Navidad es REENCUENTRO.
Si tienes padres, familiares o amigos a tu lado, que necesiten tu ayuda, ayúdalos pues la Navidad es DON.
Si tienes soberbia, sepúltala pues la Navidad es HUMILDAD.
Si tienes alguna deuda, de cualquier tipo, págala pues la Navidad es JUSTICIA.
Si tienes algunos errores, conviértete, pues la Navidad es GRACIA.
Si tienes tinieblas, enciende tu lámpara pues la Navidad es LUZ.
Si tienes errores, reflexiona, pues la Navidad es VERDAD.
Si tienes odio, olvídalo, pues la NAVIDAD es AMOR.

Entonces si, estaríamos en camino a recuperar la auténtica Navidad.
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