Consejos (a modo de recordación y homenaje)

Cuando hagas un chiste o una broma a alguien, también él ha de poder reír. De lo contrario te ganarás un enemigo. Mi maestra de primer grado nos decía: “Es preferible caer en gracia a ser gracioso”.

Nunca temas al progreso. Más bien preocúpate por quien lo utiliza. La bomba atómica seria inofensiva si no la activara el hombre. Hiroshima y Nagasaki lo aprendieron tarde.

Recuerda siempre: lo mejor es enemigo de lo bueno. No quieras mejorar un proyecto bueno de otros antes de su puesta en práctica. Solo lograrás demorarlo y con frecuencia archivarlo para siempre.

Procura siempre descubrir y exaltar las virtudes de los demás. Castellani nos decía: “Los que saben alaben a los que valen. No sea que vengan los que no valen y se hagan dueños del mundo”

Cuando pierdas algo trata de conservar la serenidad. De lo contrario aumentarías tus perdidas.

No te preocupe tanto mejorar tu posición en el grupo, cuando perfeccionarte en el desempeño del papel asignado. La dignidad no nace del cargo sino de la responsabilidad demostrada. Muchos trepadores lo olvidaron, y así les fue.

Nunca olvides la definición de responsabilidad. Es la capacidad de dar respuesta a expectativas legítimas. Pero más importante es ponerla en práctica.

No pretendas alcanzar el éxito en el primer intento y mucho menos sin esfuerzo. Un viejo criollo me decía: “Yo conocí un loro que grano a grano se comió todo un maizal”

Lo reconozco. A mis consejos les falta la condición exigida por un amigo. Deberían ir acompañados de una suma de dinero. De esa manera tendría la seguridad de haber hecho un beneficio.

(+) Pbro. Julio E. Vicario

04/8/1921 – 15/08/2009

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