Una década por la huella de la ternura y la nostalgia

Hace diez años comenzó la travesura periodística. Apostamos al bien común, dejando de lado temáticas que motivaran contradicciones. Confiamos en que cultivar lo bueno era saludable y que la ternura y la nostalgia enriquecen el alma.



Quisimos mirar y mirarnos con la simpleza de nuestra gente. Gracias a Dios el desafío fue positivo. Comenzamos con la edición impresa, luego se sumó la incursión a las redes sociales. Hasta diciembre de 2018, convivieron gráfica y portal web.

Al claudicar con la edición impresa, apostamos al sitio en internet. Otro desafío, felizmente superado. Las adhesiones de seguidores y no seguidores fueron en pleno ascenso y hoy nos sorprenden recepciones en diversos y alejados lugares del mundo.



Y este mes llegamos a los diez años de permanencia. Aquel deseo expresado en el número inicial, "Dios que nuestro aporte sea de utilidad", se ha cumplido. Quizás agradó, quizás no, pero el aporte está concebido con verdadero amor, total responsabilidad y respeto por los lectores.

Al brindar por el aniversario, hacemos pública nuestra gratitud a todos los lectores, por su confianza, su aliento, su apoyo. Ratificamos el deseo de difundir historias y vivencias, que honran a nuestros mayores y ayudan a las nuevas generaciones conocer de dónde venimos y quiénes somos.

Hoy, como en junio de 2011, apostamos a mirar Pehuajó, el pago hernandiano, de una manera distinta, simplemente con nostalgia, ternura y amor sincero.



LAS TAPAS DE LA EDICIÓN IMPRESA: 2011 / 2019



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