Hacer PATRIA: “Amaos los unos a los otros”

Decimos adiós a otro raro 25 de mayo. La pandemia pega fuerte. Sus secuelas son impredecibles. La necesidad de compartir sentimientos y voluntades convoca a todos. Hay un camino para transitar juntos, aferrados a la fe y la esperanza.



 

Queda atrás otra conmemoración patria por segundo año consecutivo en aislamiento a raíz de la emergencia sanitaria que sigue latente y preocupa. La nueva modalidad de comunicación por redes sociales, refugio para muchos en tiempo de pandemia, se invadió de mensajes, deseos y recuerdos de celebraciones patrias de otros tiempos.

Y en muchos compatriotas se exterioriza el sentimiento de reflexión en este día, más aún cuando subsisten realidades que pegan fuerte, duelen, angustian, sensibilizan y acrecientan preocupaciones.

Las secuelas provocadas por el Covid 19 agudizan esas sensaciones y ante el incierto panorama que se vislumbra, el sentimiento de Patria (que somos todos) requiere más que nunca una seria y honesta reflexión que priorice el bien común.

Aunque debiera ser una constante de vida, cuando algo castiga, renacen ideales de vida, de solidaridad, y la necesidad de pensar en nosotros mismos, en nuestros seres queridos y en nuestros semejantes.

Encontrarnos con nosotros mismos es positivo y mucho más comprender al otro, ahora que la palabra empatía está de moda. Ante las incertidumbres que acosan, es necesario hacer PATRIA de verdad, que no es otra cosa que defender lo nuestro y extender una mano a los compatriotas.

Simplemente poner en práctica el sagrado mandamiento de "amar los unos a los otros". Amar con absoluta sinceridad, despojados de tentaciones, egoísmos, agresiones, que alteran la convivencia y conspiran contra el bien común.

Convencernos de que nuestro breve paso por la vida terrenal implica amar al otro con sus virtudes y sus defectos. Ahora es el momento para hacer germinar semillas de esperanza, bondad, fortaleza, sinceridad, comprensión, honestidad, amor... Y así honraremos y haremos PATRIA de verdad.

El momento actual es propicio. Las necesidades y las incertidumbres lo requieren. Buscar entre todos un punto de equilibrio. No es imposible. Hay que comprender que las palabras son solo palabras sino se transforman en hechos y acciones concretas y sinceras. Tener en cuenta que hablar no es actuar y moverse no es hacer.

Hay una responsabilidad de hermandad con gusto y sabor a PATRIA. La humanidad está golpeada y con angustias reiteradas. A pesar de la oscuridad, el sol ilumina todos los días y realimenta fe y esperanza.

No hay que desesperarse pero si preocuparse. Siempre hay un deber que cumplir, siempre hay algo que hacer. El difícil momento que vivimos es apropiado para pensar y actuar en términos de comunidad. Así haremos PATRIA de verdad para honrar nuestra tierra, nuestras raíces, nuestra esencia, nuestra familia.

Hagamos PATRIA de verdad. Basta de desidia, grietas, sectarismos, indiferencia, intolerancia, desprecio, corrupción, impunidad, egoísmo y absurdos desencuentros. Hay una puntual y dolorosa realidad que requiere sentimientos y valores compartidos.


Hagamos PATRIA de verdad. No alcanza con lucir una escarapela, publicar un colorido mensaje en redes sociales, embanderar la casa. Honrarla es más profundo. Ha llegado la hora de mirarnos a nosotros mismos y extender una generosa mano, sin distinciones, a todos los compatriotas.

Ahora más que nunca “Amaos los unos a los otros”. Hacer PATRIA es construir y sembrar amor.




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