Sus ojos se cerraron pero "Gardelito" siempre estará

Homenaje al vecino Leonardo Capristo que nos dejó cuando se avecinaba navidad. Último adiós a “Gardelito”, personaje y personalidad pehuajense, ícono de la cultura gardeliana.



Se apagó la vida del convecino Leonardo Capristo, conocido afectuosamente con el seudónimo de "Gardelito", por su admiración y total identificación con Carlos Gardel. Su salud se había deteriorado en los últimos años. El deceso se produjo el miércoles 23 y lamentablemente no trascendió de manera masiva, más aún en este raro tiempo de pandemia que limita hasta las despedidas de los seres queridos.

Leonardo fue protagonista de "Mirá" en varias ocasiones y además activo colaborador. Una especie de libro abierto a la hora de indagar sobre temas tangueros y particularmente sobre Carlos Gardel. Sabía todo, absolutamente todo, sobre la vida y la obra del zorzal criollo.



Siendo niño ve en el Cine Zurro la película “El día que me quieras” de Gardel. Cuando cantó “Tus ojos se cerraron” el impacto fue muy fuerte, hasta las lágrimas. Un día le dijo a su madre: "Cuando vaya a Buenos Aires le voy a decir al tío que me lo lleve a ver". Su madre le contestó: “Pero hijo, es Carlitos Gardel. Falleció hace muchos años en un accidente de aviación.

El impacto fue mayor, se sacudió el corazón de aquel niño de 11 años. A partir de ese momento Carlos Gardel fue parte de su vida. Investigó todo lo que tenía que ver con el más grande cantor nacional. Durante 65 años, todos los 24 de junio, estuvo presente en el mausoleo de la Chacarita donde descansan los restos del zorzal criollo. Durante un lustro tuvo a su cargo la llave del panteón y la Asociación Gardeliana lo distinguió con el “Gardel de Oro”.

Nada para agregar. Está todo dicho. Amó a Gardel. Hasta vivió como Gardel. Solía decir “A Gardel no lo puede superar nadie. Fue de otro mundo. No lo puede superar nadie. Se adelantó a todas las épocas. Es atemporal. Lo que hizo Gardel nadie lo puede corregir y nadie lo puede mejorar”.

En vísperas de Navidad de este raro y por momentos incompresible 2020, nos dejó “Gardelito”. Su imagen prolija y elegante, su peinado a lo Gardel perdurarán en los pehuajenses que lo conocieron. No le molestaba que lo apodaran “Gardelito”. "Todos los que se quieren asemejar a Gardel son Gardelitos. Nunca son Gardel. Son diminutivos", acotaba feliz.

Seguramente en un lugar del inmenso cielo, podrá alternar con Carlitos, el de la eterna sonrisa y el que canta cada día mejor. Es cierto aunque duela “sus ojos se cerraron” pero “Gardelito” siempre estará…

Descansa en paz “Gardelito”. No habrá ninguno igual. 

Félix P. Peyrelongue (Navidad 2020)



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