“Vivo una vida en blanco y negro”

Escucharlo y compartir su mundo, pleno de matices, buenas ondas y sentimientos, es una invalorable inversión para el espíritu. Responsable cultor de la música y coleccionista de firmes convicciones. Si hasta el blanco y negro se percibe y se siente de radiante color.

Eduardo Tumbarino (39) es profesor de música con orientación en educación musical, músico y compositor. Y entre otras actividades se dedica a coleccionar documentos, discos, instrumentos, vestimentas, tocadiscos, etc., elementos que atesoran un patrimonio de imponderable valor.

"Desde temprana edad, al igual que muchos coetáneos, escuchando "Lo preferido del oyente en LT22", responde Eduardo al preguntarle ¿Cómo y por qué comienza tu inclinación por la música?. Obviamente "Lo preferido del oyente" que constituyó uno de los éxitos resonantes de la recordada emisora pehuajense, motivaron e influyeron en las preferencias del joven, priorizando entre sus apetencias la música de los años 60 y 70.

Y su convicción es absoluta y contundente: "Porque vivo una vida en blanco y negro. Soy clarísimamente conservador de nuestra cultura y el.modelo de una época y de vida que no volverá nunca más, con valores bien marcados y costumbres que no me interesan cambiar. Y soy intransigente con los géneros y especies musicales del recuerdo".

Ampliando conceptos, Tumbarino añade: "A lo largo de mis estudios tuve que analizar muchas obras académicas conforme a las cosmovisiones de las épocas, pero prefiero analizar piezas de nuestro cancionero popular e internacional que tienen que ver con el rock, la balada y el beat, surgido a partir de Los Beatles, siempre fue así. No interpretó ni tango ni folclore, no lo siento en.mi ser".

INTEGRÓ “TROCHA ANGOSTA”
Cumplida su etapa de capacitación y afianzado su apego al aludido cancionero, un día decidió exponerlo a la consideración pública a través de recitales sobre dicha temática. "Desde 1995 que empecé con la música de la mano de mi referente más grande en esta ciudad, que se llama Néstor Hernando, un docente con todas las letras y gran amigo. Él confió en mí y me dio aliento para animarme".

"Después -agrega- conformé un dúo llamado Gustavo y Eduardo con un amigo de Curarú, Gustavo Javier Rovira. Luego siguieron shows solistas en pubs hasta que me fui a Capital y seguí con mis estudios musicales en la Escuela de Música Popular de Avellaneda y formando parte del conjunto musical beat Trocha Angosta".

Los recitales de Tumbarino concitan la atención de público de todas edades, una particularidad que halaga. “Eso es lo maravilloso hermano, concurre más que nada gente que vivió esa época y jóvenes también.Y lo que pido siempre y lo digo con toda humildad, es que no me escuchen a mi en referencia a los aspectos timbricos, sino a los autores y compositores que hay atrás, que nadie los nombra y en muchos casos son los artífices de todo. Interpretó canciones de los ganadores más grandes de San Remo, lo cual conlleva un gran compromiso”.

UN APASIONADO COLECCIONISTA
Eduardo,además de cultivar música, se dedica a coleccionar elementos relativos a la disciplina y particularmente a la temática que has priorizado. Atesora colecciones sorprendentes. Al respecto, sostiene:

“La conformé porque desde muy niño me interesó todo lo relacionado a otras épocas, especialmente los discos, pero también los tocadiscos, relojes, guitarras eléctricas de fines del 50 y principios del 60. En fin, como te explicite anteriormente, vivo en blanco y negro y así seguirá siempre mi vida, sostenido por esos artistas y próceres de la música que me antecedieron y a quienes les debo tanto”.

Al cierre de esta nota, Tumbarino intensifica los ensayos sobre “el show de las décadas”, sin dejar detalle librado al azar. Contempla una particular temática con la participación de una actriz desarrollándose una trama específica al show.

Dejamos el atrapante ámbito de trabajo de Eduardo, quien se manifiesta complacido por nuestra entrevista cuya valoración asume con humildad: “Modestamente, y lo digo,no existo, al lado de tanta gente talentosa que llenó las páginas de los libros de Pehuajó y del gran Viterbo Pedro Ferrer y José María Amarillo”.

Respetamos la modestia, pero es justo remarcar que el patrimonio artístico, cultural e histórico reunido por Eduardo Tumbarino, impacta y causa natural curiosidad en quienes no lo conocieron y reconfortante emoción en quienes a través de un disco, un instrumento, un traje, un tocadiscos, una vitrola, una melodía, retroceden en el tiempo y sensaciones muy especiales trastocan el alma.


Precisiones

EXPERIENCIA Y RECONOCIMIENTO
-Mi paso por Trocha Angosta significó experiencia en el más puro de los sentidos, fue un honor y privilegio para mi conocer a grandes músicos y personas, como Luis Terreno, Enrique Fernández de Gamboa, Teddy Gally y Ricardo Roffo. La emoción de escucharlos en mi casa y estar después con ellos como músico. Recorrí los escenarios más distantes que si no fuera por ellos no hubiese estado jamás”.
-”Mi eterno agradecimiento a Juan Ramón y Juan Eduardo que me dieron un lugar en la música”.

INVESTIGAR, ESTUDIAR
“Me gusta colaborar desde el estudio y la investigación para que se conozca y difunda la música que hoy llaman “recuerdo” que para mi no lo es y desde mi humilde lugar, incentivar a las nuevas generaciones a abordar la música desde diferentes aristas, pero que todas convergen en el estudio que es en definitiva lo que nos hace entender muchas cosas”.

CONCURSOS MEDIATICOS
“No soy de la idea de participar en ningún tipo de concurso que mediatice “cazador de talentos”, por ello es importante conocer el pensamiento del gran sociólogo y filósofo Zygmunt Bauman que nos habla muy bien a través del Sinóptico, que solamente representa un negocio, donde se ve beneficiado un productor musical y un séquito de personas que en lo que menos piensan es verdaderamente en el sujeto como profesional, sino que venda a través de lo que hace y que represente un falso modelo a seguir”.

CONTACTO
-Si alguien se siente identificado con la tarea de coleccionista o de pronto está interesado en su producción musical, puede contactarse al teléfono personal (011) 1541975961.


PING PONG

-¿Un deseo?: ”Encontrarme alguna vez con mis seres queridos”.
-¿Un recuerdo?: “Mi mamá escuchándome mientras ensayaba”.
-¿Una esperanza?: “Que algún día sean reconocidos todos los interpretes que marcaron una época y que hoy están prácticamente olvidados”.
-¿Una gratitud?: ”Haber tenido la familia que tuve e integrado el conjunto Trocha Angosta”.
-¿Una ingratitud?: “Ninguna. Gratitud sí, a mi madre que fue la primer persona que creyó en mí y jamás podré pagar todo lo que me dio. Pase noches en vela sentado en la cama sin poder respirar de niño y mi madre al lado mio poniéndome los discos de Richard Anthony, Salvatore Adamo, Sergio Denis y tantos otros. Les estoy tan agradecido que estaré en deuda por siempre con aquellos artistas y el accidente de Sergio Denis lo sentí como la pérdida de un padre o tío, porque sólo Dios sabe lo que representa para mi”.
-¿Un ídolo?: ”Dos: Elvis Presley y Swami Vivekananda”.
-¿Un libro?: ”El eterno compañero, de Swami Brahamananda”
-¿Un amigo?: “Muchos, ¡miles!, pero Gustavo Rovira y Guillermo Marenti me han acompañado desde la infancia y adolescencia. Hoy son muchos amigos que la vida me regalo y que están en las buenas y en las malas, que es donde verdaderamente están los amigos”.
-¿Un rencor?: “Ninguno, en absoluto. Nunca los tuve”.
-¿Un amor?: ”La música”.
-¿Un disco?: ”El primer LP de Elvis Presley y todo lo relacionado a su discografía”
-¿Un error?: “Miles, pero siempre hacia adelante”.
-¿Un reproche?: “Haber estado mucho tiempo lejos de mi pueblo y mi familia”.
-¿Pehuajó?: “Mi lugar de nacimiento”.
-¿Eduardo Tumbarino?: “Una persona sencilla con valores y sentimientos. Y especialmente buen amigo de los amigos”.
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