Se escribe Lavarden



Por Chico Feo - chicofeo52@hotmail.com

Lo escriben de las dos maneras, pero originalmente se escribe con V. Animados por el sentimiento de identidad lugareña que cultiva “mirá”, en cuyas páginas siempre se escribió con V, resulta propicio remarcar algunas precisiones más aún cuando en la nueva señalización de la ciudad apareció escrita de manera correcta, subsanando el error incurrido en anteriores.

De esta manera se respeta el origen, cuyos fundamentos no son poca cosa, son más bien contundentes. La calle se denominó así, en el año 1896.
En el plano original del pueblo dice: LAVARDEN. En el libro sobre la nomenclatura de las calles, que publicó Rafael J. Hernández, dice calle LAVARDEN. Así con V y sin acento. Las dudas y opiniones dispares seguro persisten, pero en tiempos en que se alimenta reivindicar la identidad lugareña, que mejor que ser respetuoso de los orígenes y de la palabra escrita.

En reiteradas oportunidades se ha planteado la duda. Lavarden, se escribe con “V o con B”, y sin acento. Y a través del tiempo, se ha utilizando indistintamente. Hay registros y documentos oficiales donde el nombre de la importante avenida aparece escrito con B. Diversas publicidades gráficas lo consignan de la misma manera, así como hay otras que lo escriben con V.

Este medio, con sabor y alma pehuajense, lo hace con V y lo seguirá haciendo, en el convencimiento de que originalmente es así, aunque luego hayan surgido variantes por diversos motivos, que en alguna medida ya los advertía Rafael Hernández a fines del siglo XIX.
Y por qué nos aferramos a escribirla por V?

Porque somos respetuosos de lo escrito por Rafael José Hernández en su libro “Pehuajó Nomenclatura de las calles”, escrito en 1896 y reeditado en 1967 por la Secretaría de Cultura de la Municipalidad de Pehuajó, cuya titularidad ejercía el prestigioso escritor Osvaldo César Guglielmino, época donde se instauró la denominación de Pehuajó “pago hernandiano”, que felizmente en los últimos años se ha comenzado a reivindicar.

Porque en el plano original del pueblo de Pehuajó dice “LAVARDEN”. Basta con indagar sobre ese documento o comprobar en el Museo Regional de Pehuajó. Además, en el 2006, Viterbo Pedro Ferrer (escritor e investigador de la historia lugareña) lo incluyó en su publicación denominada “RAFAEL JOSE HERNANDEZ Y PUEYRREDON. 1840-1903. Apuntes de Historia de su Vida y de su Obra”.

Para corroborar lo expresado, se reproduce copia del plano original de la ciudad y se transcribe y se reproduce foto de los párrafos del libro, publicado en 1896, donde se hace mención a la calle Lavarden.

Ojala este aporte sirva para el esclarecimiento del tema, alimente las renovadas intenciones de fortalecer la identidad del suelo pehuajense, aunque el nombre de la avenida se siga escribiendo con B o con V, pero no le parece que ésta última huele a “Veracidad”…

- Dice Rafael José Hernández, en su libro
“PEHUAJO Nomenclatura de las calles”:

"CALLE LAVARDEN"
El Doctor Juan Manuel de Lavarden nació en Buenos Aires en 1725, de distinguida familia española. Algunos escriben el apellido Labarden, pero hay motivo para suponerlo rama del famoso mariscal Lavardin, que acompañaba en su carroza al buen Rey Enrique IV cuando fue asesinado por Ravaillac en París en 1610; o bien del embajador Lavardin, que tan grave conflicto promovió entre Luis XIV y el Papa Inocencio XI. Este nombre se pronuncia en francés Lavarden, y tal es la razón que, en mi sentir, prevalece ahora, hasta que algunos documentos revelen la verdad.

Finalmente, ramas de este ilustre origen que he conocido hasta hace pocos años, escribían indistintamente “Lavarden” y “Labarden”. Admirará a muchos que en personas tan esclarecidas, sea materia de inquirir hasta el nombre, pero debe recordarse que entonces no había imprenta; que la primera que se introdujo fue traída de Córdoba, despojo de los jesuitas expulsados el 3 de Julio de 1767 y con la cual se dotó a la casa de Niños Expósitos en 1780; pero solo imprimía escasos libros de devoción y recién en 1801 se publicó un periódico, ‘”El Telégrafo Mercantil”. Así, pues, los documentos como las producciones literarias, circulaban en copias manuscritas -estas últimas casi siempre sin firma de autor-. Esto da también una idea de la labor que reclama la exhumación de tales glorias nacionales, ya que restaurarlas por completo, es imposible.

El señor Lavarden fue graduado en la universidad de Charcas, en la cual recibieron también la misma investidura muchas dístinguidos argentinos, entre ellos, el eminente estadista Manuel José García, tronco de la ilustre estirpe que lleva su nombre”.
Compartir en Google Plus

0 comentarios:

Publicar un comentario