“Dirigir fútbol es parte de mi vida”



Futbolero desde niño. Darío Carinci tiene 27 años y es el único pehuajense con título de árbitro nacional. Impartió justicia en dos finales de la Liga Pehuajense de Fútbol y sueña con firmar contrato con la Asociación del Fútbol Argentino.


De pibe corría detrás de una pelota en la canchita del barrio. Su vida siempre estuvo relacionada al deporte que ama. Darío tenía siete años cuando comenzó a jugar en las divisiones inferiores del fútbol doméstico, sin saber que dos décadas después sería uno de los árbitros más destacados de la Liga Pehuajense de Fútbol.

“El arbitraje es una parte de mi vida, es una vocación. Me gusta lo que hago, aunque la mayoría me dice que estoy loco por ser árbitro, pero les respondo: “te tiene que gustar, sino no lo podés hacer”. Por eso yo con orgullo puedo decir que soy árbitro de fútbol”.

Es hincha fanático del Club Atlético Independiente de Avellaneda, idolatra a Diego Maradona y asegura que “la vida sin el fútbol sería un tanto aburrida. En la mayoría de las conversaciones se habla un poquito de fútbol, siempre...”.

Su llegada al arbitraje fue a través de Sergio Genovart, otro juez del fútbol local. Carinci recuerda aquel momento y expresa que “cuando arranqué a estudiar la carrera de profesor de Educación Física, dejé de jugar al fútbol y Sergio me dijo si quería dirigir. A lo que le dije que estaba loco; siempre me había gustado, pero pensé que nunca me iba a animar a hacerlo”.

La insistencia del ahora colega fue efectiva y el joven pehuajense empezó a incursionar en el mundo arbitral. “(Sergio) me llevó a la agrupación de árbitros a la que él pertenecía, y tanto él como Luis Pavón, me iniciaron para dirigir las inferiores de la LPF, y luego de un par de años, comencé a dirigir la primera división, muy esporádicamente”.

Luego de un tiempo, fueron Jorge Suárez y Alejandro Berrutti quienes le abrieron las puertas de la Escuela Enrique Civelli y allí Darío comenzó a dirigir con sus nuevos compañeros en la institución a la que actualmente pertenece. El arribo a la escuela local significó el debut de Carinci en los torneos nacionales Sub 15, Sub 17, Argentino C y Argentino B.

LA FORMACIÓN DEL ÁRBITRO NACIONAL
Durante el 2008, la Escuela de Árbitros Enrique V. Civelli le posibilitó arrancar un curso de árbitro pre nacional en la localidad bonaerense de Pergamino y de esta manera, Darío comenzó a transitar el camino para la obtención de uno de sus sueños.

“Tenía encuentros mensuales que duraban tres días. Así fue durante dos años y servía como preparación para el curso de árbitro nacional que hice después en Buenos Aires y que duró también dos años”, explica el juez pehuajense.

Carinci se trasladaba cada dos meses a Capital Federal donde asistía a jornadas intensas, teóricas y prácticas, durante tres días. Las actividades se desarrollaban en el predio del Sindicato de Árbitros Deportivos de la Republica Argentina y eran dictadas por los exárbitros internacionales Carlos Crespi, Carlos Coradina, Abel Gneco y Guillermo Marconi, entre otros.

“Recibirme de árbitro nacional significó un orgullo inmenso, una satisfacción única. Y también porque sabía que el esfuerzo que habían echo la escuela de árbitros, la LPF, con Fernando Bethouart e Ítalo Calcagni, mi instructor Juan Schmidt y mi familia, no habían sido en vano. Yo recibí el título gracias a todos ellos”.

En la actualidad, Darío Carinci es el único pehuajense con el título de árbitro nacional, pero “solamente por el momento, porque Maximiliano Rojas, está transitando el mismo camino y este año arrancó su curso de árbitro nacional. Es un árbitro joven y ha demostrado sus condiciones. Así que, próximamente, Maxi será otro nuevo árbitro nacional para la ciudad de Pehuajó”.

SU EXPERIENCIA EN LA LIGA PEHUAJENSE DE FÚTBOL
A lo largo de su trayectoria, el árbitro local dirigió en diferentes ligas regionales y nacionales pero indica que “como la de Pehuajó no hay”. Para Darío dirigir la liga de su ciudad, con su gente, es muy especial.

“Será porque uno lleva la ciudad adentro o no sé. Pero la Liga Pehuajense es una de las más grandes de la provincia de Buenos Aires y es muy lindo poder dirigirla. Estoy muy satisfecho, por suerte me ha tocado dirigir dos finales de la Liga Pehuajense de Fútbol -2010 y 2012- y eso es algo único”, manifiesta Carinci.

En referencia a los momentos previos a los partidos, el colegiado relata que “los días anteriores a los partidos son tranquilos, siempre esperando a ver qué partido se nos va a asignar y tratar de hacer las cosas de la mejor manera posible”.

Y en relación a las jornadas posteriores, el pehuajense narra que “se viven de la misma manera: escuchar y aceptar las críticas constructivas. Siempre vamos a tener errores en esta profesión porque convivimos con ellos, pero lo importante es asumir los errores y tratar de que no sucedan nuevamente”.

A pesar de la cercanía y su amistad con algunos de los protagonistas de la Liga, Darío Carinci sabe que “dentro del campo de juego debo hacer mi trabajo de la mejor manera, por eso no existen cosas personales, amistades ni nada de eso. Es un trabajo y debemos actuar con responsabilidad. De hecho me ha tocado expulsar a amigos de mi vida personal (que es el día de hoy que me lo echan en cara) pero dentro de la cancha tengo que cumplir con mi trabajo y con lo que dicen las reglas de juego”.

REFERENTES Y OBJETIVOS
El árbitro de la LPF tuvo la oportunidad de conocer personalmente a Néstor Pittana y Pablo Lunati y opina que son sus “referentes a seguir”. “Aparte de ser grandes árbitros, son personas con las que podés dialogar sin ningún problema. Son muy macanudos, como decimos acá”.

Con respecto a las metas profesionales, Darío sostiene que “son como las de todos los que ejercemos esta profesión. Todos queremos algún día poder firmar contrato con AFA y dirigir la primera división de fútbol argentino”.

Foto: Facebook Daniel Valusek
Compartir en Google Plus

0 comentarios:

Publicar un comentario