“El charango es una extensión de mi cuerpo"

Sostiene que “Pehuajó fue el comienzo de mi carrera musical, en particular el comienzo de mi formación como música”. Ha cumplido meritoria labor como docente y como solista de charango en importantes festivales, entre ellos el pehuajense, y en eventos internacionales. María Laura Caballero, trabajadora incansable, se manifiesta “muy satisfecha, primero que nada con los logros artístico-musicales. Llegar a pararse en un escenario, tener algo para compartir y poder hacerlo, llegando a las personas, creo que es el mayor logro de un artista”. Su relación con la música y el charango, la experiencia de representar al país en el exterior, los logros obtenidos, el momento actual, sus objetivos y sus consejos a los jóvenes músicos. Perseverancia y esfuerzo, dos cualidades que destacó hay que tener para crecer.


¿Cuándo comenzó y por qué su identificación con el charango?
Mi relación con el charango comenzó al escucharlo por primera vez… Recuerdo tres hechos particulares que me acercaron al instrumento. El primero, la carrera de Etnomusicología, que estaba cursando allá por los años 1999 y 2000, donde estudiábamos las expresiones musicales tradicionales argentinas, lo que para mi significó una “vuelta” al folklore. Digo una “vuelta” porque se escuchaba mucho en mi casa, aunque en lo que respecta a mi educación musical, (comenzó desde muy pequeña, a los 9 años) siempre abordó la música académica y rara vez la folklórica. Así conocí en vivo el charango por primera vez en una materia de práctica instrumental.
El segundo, fue un concierto para charango y orquesta que fui a escuchar por esos días en que cursaba en Buenos Aires, cuyo intérprete fue Rolando Goldman, con quien decidí que quería estudiar charango. Y el tercero, una obra interpretada por Jaime Torres (“El diablo suelto”) que una vez que empecé a estudiar charango con Goldman, decidí que no pararía hasta tocar esa obra… Esa fue mi primera meta con el charango y luego seguí adelante. Este fue mi acercamiento al charango y mis primeras motivaciones para continuar su estudio. La identificación vino con el tiempo, cuando estaba tan adentrada en su estudio que ya no había marcha atrás, me había enamorado del instrumento…

¿Cómo es tu relación con el charango? ¿Qué transmitís a través de él?
La relación es muy íntima, el charango es como una extensión de mi cuerpo, lo que me permite expresarme. Hay una conexión profunda, entre lo que quiero decir y las potencialidades del instrumento… Con respecto a lo que transmito, o por lo menos lo que pienso y siento que transmito, está la esencia de la música que toco y los textos que la acompañan (a veces es al revés, el centro está en el contenido del texto, y también abordo el canto como expresión). Hay sentimientos profundos, cuando la música me emociona, entonces puedo transmitir esa emoción. Por eso es importante el repertorio, cada uno es un canal o vehículo para determinadas músicas, por lo menos así lo siento. Hay obras que no podría abordar, porque no me siento afín a ellas y pienso que a otros músicos les pasaría al revés con las obras que elijo. Esto no es un juicio de valor, sino que muestra la diversidad, tanto de los músicos como del público que escucha estas músicas. Según reconozco en mí, y por muchos comentarios que he recibido, me caracteriza un toque delicado y sutil del instrumento, a través del cual siento puedo transmitir profundamente esos significados inherentes a las composiciones.

¿Por qué la música?
La música para mi existió casi desde que tengo conciencia, ya que desde pequeña comencé a estudiar la guitarra. Primero en forma particular y luego en el Conservatorio Provincial de Música de Pehuajó (hoy Conservatorio “Osmar Maderna”). Este tiempo que estudié fue un acompañamiento a los estudios “formales” de la primaria y secundaria, pero unos pocos años después decidí que sería mi profesión. Fue cuando, luego de egresar del Conservatorio de Pehuajó, comencé a viajar a Buenos Aires a continuar los estudios. Por ese tiempo quise profundizar en el estudio de la guitarra, pero resultó no ser mi camino. En Buenos Aires conocí la carrera de Etnomusicología y aquí se halla el punto de encuentro y unión con lo que vino después, el estudio del charango. Quiero comentar en este punto, porque creo es significativo en mi historia musical, que así como decidí estudiar el instrumento al entrar en contacto con él, (que en ese momento lo que había disponible a nivel académico era un taller en el Conservatorio Manuel de Falla de la Ciudad de Buenos Aires, dictado por Rolando Goldman), así luego me introduje tanto en este nuevo emprendimiento que me dediqué por completo al estudio del charango y de nuestro folklore, en la carrera de Tango y Música Folklórica, con la especialidad charango que se abrió en esos años y que, tengo el orgullo de decir, soy la 1º egresada del país con esta especialidad. Lo digo mas allá del número “1º” por lo que significó abrir camino para otros estudiantes que vinieron y vienen atrás, y por lo que significó para mí estar en la “delantera”, luchando por lo que quería.

¿Qué significó Pehuajó en tu carrera musical?
Pehuajó fue el comienzo de mi carrera musical, en particular el comienzo de mi formación como música. Además de que es la tierra de mi familia (aunque no nací en Pehuajó, me crié desde muy pequeña y me siento pehuajense). Es decir, que hay una relación emocional con la ciudad. Como carrera de músico profesional el inicio es compartido con Buenos Aires, dí paralelamente los primeros pasos en distintos escenarios, en Buenos Aires y en Pehuajó. Sin olvidarme, que desde hace varios años, por lo menos una vez al año voy a tocar a Pehuajó. En particular suelen recibirme dos escenarios, el Salón Blanco de la Municipalidad y algunos años, el Anfiteatro General San Martín, para los Festivales Nacionales de Folklore Sureño. También he tocado en la sala del TIP y en Isidoro, en una oportunidad. Es decir, siempre mantuve y mantengo la relación con Pehuajó, y también quiero destacar que he sido apoyada por la Dirección de Cultura en varias oportunidades, por ejemplo al nombrarme Embajadora Cultural de la ciudad, en ocasiones de viajar a tocar al extranjero (EEUU y Perú) o darme un reconocimiento a la trayectoria entre otras cosas.

¿Cuál es la evaluación de los logros obtenidos hasta el momento?
Muy satisfecha, primero que nada con los logros artístico-musicales. Llegar a pararse en un escenario, tener algo para compartir y poder hacerlo, llegando a las personas, creo que es el mayor logro de un artista. Luego vienen los lugares donde he tenido oportunidad de presentarme, tanto en Buenos Aires como en otros países de América. Esto como balance hasta el día de la fecha, de algunos objetivos cumplidos, pero siempre mirando para adelante, tanto para seguir creciendo musicalmente como para ir abriéndome camino en un mundo que sabemos que no es fácil si no sos “conocido”. Otra cosa es el reconocimiento, que he de alguna manera empieza a llegar, ya sea por haber ganado un importante premio, como es el Premio Atahualpa al folklore (Revelación Provincial 2009), o el brindado por colegas y músicos de trayectoria con los que empiezo a compartir escenarios (por citarte algunos, Rolando Goldman, Juan Falú, Lilián Saba, Guillermo Zarba, Sara Mamani, Marcelo Chiodi…) Todo esto me llena de alegría pero, reitero, sigo mirando hacia adelante, hay mucho camino por recorrer.

¿Cómo fue representar al país en el exterior?
Es una sensación muy hermosa. Es también un honor y un compromiso grande, de llevar algo de nuestra música a otros lugares del mundo. En mi caso, como comentaba en la pregunta anterior, tuve oportunidad de tocar en varios países de América, como Bolivia, Perú y EEUU, en Festivales Internacionales y encuentros de músicos, aunque también he tenido otras presentaciones “sin prensa” en Uruguay y Brasil. La experiencia ha sido muy placentera y la devolución del público siempre ha sido no solo muy respetuosa sino muy cálida.

¿Cuáles son tus próximos objetivos?
Siempre hay objetivos para ir cumpliendo año a año, lo son por ejemplo las presentaciones en vivo, poder acceder a distintos escenarios no solo de Buenos Aires, sino del interior y exterior. Lo fue la grabación de mi 1º CD, titulado “Charango, dímelo tú” y en este momento, también lo es la grabación de otro CD, que gané en el año 2009, (el Premio Atahualpa Revelación Provincial que mencionaba antes), con el que estoy a punto de entrar al estudio de grabación. Por supuesto seguirá siendo un objetivo seguir creciendo en lo musical y en lo que hago arriba del escenario. Creo que es algo que no se terminará mientras esté viva… Todos estos objetivos son parte de un objetivo mayor, que es el abrirme camino en esta profesión que elegí. Ahí vamos…

¿Cómo calificás el momento actual de la música popular?
Creo que es muy amplia la respuesta y depende de lo que llamemos música popular. Podríamos circunscribir la respuesta al folklore y sigue siendo amplia… Brevemente podría expresar solo una mirada sobre el tema. Me parece que dentro del “folklore” hay varios mundos…podríamos hablar de lo que es mediático y de lo que no lo es, lo que está en el circuito comercial y lo que no, las oportunidades que se generan para algunos y la falta de oportunidades para otros, en fin, creo que lo conocido de esta situación es justamente lo “popular” por estar en los medios de comunicación, y solo es la punta del iceberg. Yo te hablo desde el otro lado, y lo que quiero destacar es la enorme riqueza musical que existe en muchísimas expresiones folklóricas ya sean tradicionales o de “proyección”, como se las conoce. Grandes músicos de trayectoria y reconocimiento también están en lo invisible del iceberg (también los hay del lado visible pero en menor cantidad). Lo que faltan son los espacios de calidad para dar lugar justamente a que este folklore llegue a más personas. Sin embargo, acá en Bs. As, la oferta de espectáculos folklóricos por fuera de lo que es el gran circuito comercial es enorme. Aunque creo que esto sucede por la motivación de estos músicos (dentro de los que me incluyo), y que es la música misma, el amor y la pasión por la música, existe el otro costado, queremos vivir dignamente de nuestra profesión…Y eso ya sabemos no es fácil…

Como siempre, hay jóvenes músicos que alimentan ilusiones y deseos de crecer, ¿qué consejo le darías?
En primer lugar yo me considero dentro de ese grupo, con un pequeño trayecto recorrido, y mucho por recorrer… Diría como consejo algo que he practicado hasta el momento que es la perseverancia, el seguir adelante pese a todas las dificultades y momentos difíciles por los que todos pasamos. En los 10 años que viajé desde Pehuajó a Buenos Aires para continuar mi formación musical, pasé por muchos momentos donde me pregunté: ¿sigo, o hasta aquí llegue? Y seguí adelante, y los frutos de esas decisiones hoy están a la vista… Por ende, mi consejo es no abandonar si tenés un sueño, por mas difícil que parezca llevarlo a cabo. Y para eso, poner todo de sí mismo, sin esfuerzo (la otra palabra clave) no hay nada…

PING - PONG
Un deseo: poder compartir mi música cada vez con más personas.
Una frustración: de alguna manera la guitarra en su momento, no era lo que me hacía feliz
Un rencor: no tengo
Un amor: dos! mi pareja y la música
Una esperanza: vivir en un país y mundo mejor
Un ídolo: no tengo
Un músico: muchos! (por nombrar solo uno: el “Cuchi” Leguizamón)
Un recuerdo: mi última presentación en el Festival Nacional de Folklore Sureño de Pehuajó
Una ingratitud: no recuerdo
Una gratitud: Dios, la familia y los amigos
Un reproche: no tengo
Jaime Torres: un ícono
El charango: mi compañero
Pehuajó: mi ciudad
María Laura Caballero: una artista

LA ACTUALIDAD
La charanguista está abocada en nuevo proyecto musical. Cuenta con el acompañamiento de Silvio Fraga, guitarrista de Ituzaingó, Provincia de Buenos Aires, y dependiendo de la circunstancia, la acompaña Mariana Mariñelarena en la percusión (de la Ciudad de Buenos Aires) y Orlando Moro, de Tres Lomas, en el bajo.

“Orlando vive a 140 km de Pehuajó y con el arranqué mi etapa de solista. Luego de que me mudara a Buenos Aires la amistad continuó y cada vez que es posible tocamos juntos, por ejemplo, con el tocamos en varios de los viajes al exterior. Con todos ellos vamos a grabar este nuevo CD, además de algunos músicos invitados”, comenta Caballero.

Envuelta de felicidad por su nuevo proyecto, la artista agradece “a todas las personas que formaron parte de mi camino, la familia y amigos que siempre me apoyaron, y los compañeros, colegas y maestros que fueron parte de mi formación”.

SINTESIS CURRICULAR
Nació en Gral. Pico (La Pampa) pero desde niña se radicó en Pehuajó. Realizó sus estudios musicales en el Conservatorio de Música de Pehuajó) y en el Conservatorio Superior de Música “Manuel de Falla” de Buenos Aires. Es Profesora de Artes en Música, especialidad Etnomusicología y en Tango y Música Folklórica especialidad charango. Se ha perfeccionado con calificados maestros y ha integrado diversos grupos. Como solista de charango fue finalista del Pre-Cosquín 2007, 2008 y 2009. Obtuvo Mención Especial, categoría “Revelación”, de los Premios “Atahualpa” al Folklore en el 2008, y el premio “Revelación Provincial” en el 2009.

Fue nombrada Embajadora Cultural de Pehuajó en dos oportunidades para las representaciones en EEUU, 2005 y Perú 2009. Representó a la Argentina en varios Encuentros y Festivales Internacionales de Charango: Sucre (Bolivia, 2003), Ushuaia (Argentina, 2007), El Alto (La Paz, Bolivia, 2007), Cusco (Perú, 2008 y 2009), Buenos Aires, (2010). Se ha presentado en importantes salas y centros culturales de la Capital Federal. Fue profesora en Conservatorio de Pehuajó y es profesora de Instrumentos Autóctonos en Escuelas de Música de Buenos Aires.

Charango dìmelo tu
Así se tituló el primer trabajo discográfico de María Laura Caballero. La artista explica que “fue uno de mis primeros grandes sueños al empezar a recorrer la carrera musical”. El disco surgió a partir de la idea de plasmar un recital en vivo que Caballero ofreció en Pehuajó en la sala del TIP y que fue el primero como solista (antes venía de integrar dos conjuntos, un trío y un dúo en Pehuajó).

“Lo titulé “Charango, dímelo tú”, parafraseando a Atahualpa Yupanqui, porque sentí que el charango tenía mucho para decir y yo con él. Por eso fue muy importante llevar a cabo este proyecto”, comenta María Laura. La grabación del trabajo llevó, se realizó en forma independiente, en Buenos Aires, con ayuda de un amigo, el luthier de sus charangos, Pablo Richter.

Caballero destaca que “lo que tenía para decir, algo pretencioso, era cómo suena la Música Argentina de las distintas regiones en el charango (y en el ronroco, un charango barítono, de mayor tamaño). Por lo menos fue el motor, por eso decidí recorrer los distintos paisajes con los distintos ritmos folklóricos, salirme del estándar de la música norteña (carnavalitos, huaynos y bailecitos) y pasearme por la pampa, la llanura, interpretando unas huellas, o el litoral, con una canción litoraleña, pero sin dejar de tocar algún carnavalito, una zamba, un gato o una chacarera, géneros que han sido mas interpretados en el instrumento. Y también incluí dos tangos”.

Otro aspecto interesante del trabajo discográfico fue la participación de importantes músicos argentinos. “Tuve invitados especiales, mis maestros y referentes musicales: Rolando Goldman y Juan Falú. Y me acompañaron los guitarristas con los que había compartido los últimos años (Orlando Moro, Julio Flores y Miguel Frías). Fue el primer gran sueño musical cumplido. Desde el año pasado lo vengo presentando tanto en Capital y Pehuajó, como en otras ciudades del interior. El CD está a la venta en varias disquerías, tanto en Buenos Aires, como Pehuajó y Rosario. Al resto del país todavía no he tenido oportunidad de distribuirlo”, expresa la artista.
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1 comentarios:

  1. Felicitaciones a María Laura Caballero. Tuve el gran placer de conocerla y admirar su música. Mónica Aguirre

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