El equilibrio perfecto del cabello

Introducción:
Tu cabello no le sobre ni le falte nada. Este equilibrio es el secreto para que esté rebosante de belleza y salud, pero a veces no es fácil de conseguir.

Grasa:
Nuestro cabello se mantiene brillante y suave gracias al sebo, que es esencial del manto hidrolipídico que lo recubre. El cuerpo cabelludo y el pelo se empachan y asfixian. El síntoma más claro es que el pelo apenas dura un día limpio, suelto y con volumen. Los champúes como los demás tratamientos antigrasa eliminan eficazmente el sebo sin dañar el cabello. Es una solución definitiva al problema. Esto permite mantener el pelo más limpio por más tiempo.

Descamación:
La piel se descama constantemente mediante un proceso de exfoliación sin que nos demos cuenta. La caspa es el estado descamativo más común, suele estar asociada a un exceso de Pityrosporum Ovale. Por eso, aunque la caspa precise tratamientos específicos para aliviar los picolores y molestias. Si sufres brotes de caspa con regularidad convierte un anticaspa en tu champú habitual, pueden reforzar su efecto con lociones tópicas que van directas al cuero cabelludo. Si tienes caspa rebelde o escamas muy gruesas no dudes en consultar a tu dermatólogo más cercano.

Volumen:
Una melena abundante es señal de una salud óptima y para sí la quisiera muchas. Demasiado pelo puede hacer la cabellera difícil de controlar e incluso agobiante. Las formulas para cabellos encrespados los nutren y recubren con una película invisible que añade peso y avisa que se hinchen. También cremas y ceras de peinado para prevenir la humedad ambiental. Si quieres movimiento, tienes que desfilar, puedes pedirle a tu peluquero de confianza que te vacíe la melena pero ¡ojo! solo por dentro.

Hidratación:
La falta de humectación vuelve el cabello mate, rígido, impeinable e incluso frágil. Este problema es crónico en los cabellos secos, que están más desprotegidos frente al exterior, la producción de grasa de las glándulas sebáceas es insuficiente o de mala calidad, estos síntomas son fáciles de aliviar gracias a la cosmética específica para este tipo de cabello. No basta con aportar agua también los lípidos son importantes para conservarla y lubricar el pelo y el cuero cabelludo. Un champú y un acondicionador para proteger de las agresiones y una o dos cascarillas semanales, dependiendo de la gravedad del caso, serán suficientes para mantener tu melena en buenas condiciones.

*Próximo número, complementamos sugerencias sobre sensibilidad, densidad, resistencia y color.

Colaboración: Marcos Bartolucci (Pelukería GA)

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