“María Juana y Juan María, paisanos del Pehuajó”

Atahualpa Yupanqui recordó a sus padres, que se encontraron en Pehuajó, con un sencillo poema que reveló en París junto a Astor Piazzola, quien le puso música. Lo tituló "Campo, camino y amor" y fue grabado en 1999 por Amelita Baltar. Evocamos la creación al cumplirse 27 años del fallecimiento de Don Ata, que muchas veces caminó el suelo hernandiano.
Yupanqui y Piazzola solían participar en cenas y reuniones organizadas por un arquitecto argentino radicado en París. Una noche Yupanqui relató como se habían conocido sus padres en Pehuajó. La anécdota es sencilla pero significativa:

“Una noche, mientras cenaban Yupanqui y Piazzolla en París en casa de los Pons contó la anécdota de cómo se conocieron sus padres en Pehuajó.

De inmediato, Piazzolla le propuso al folclorista que plasmara esa anécdota en un poema para que él le pusiera música. Y Yupanqui accedió, con una única condición: que le pusiera una música sencilla. Así se hizo. El tema fue grabado recién en 1999 por Amelita Baltar.

“No se trata ni de una zamba ni de un tango. Es más bien una milonga y narra el encuentro de los padres de Yupanqui, que se llamaban en realidad José e Higinia" contó oportunamente Amelita Baltar.

El poema de referencia, dice textualmente:


"CAMPO, CAMINO Y AMOR"

Por un caballo perdido
se conocieron los dos
María Juana y Juan María
paisanos del Pehuajó.
Los pájaros en el norte,
sobre los trigos el sol
María Juana y Juan María,
campo, camino y amor.

Arriba la cruz del sur
más arriba Tata Dios
sobre la pampa, el vacaje,
el caballo y el ñandú.

Y un ranchito allá en la loma
con flores color punzó
tristeza de nido gaucho
cuando bien se quieren dos.
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