“Se puede ser feliz a pesar de todo el entorno, estés donde estés”

Fue por segunda vez, que Janet Lugano y Eduardo Quincoso, cubanos, vinieron a Pehuajó. Acompañados por el cura Jaime Morea con quien forjaron amistad en la insular tierra cubana, esta vez el espectáculo ofrecido en el Salón Blanco Municipal conto también con la presencia de la María Reynolds –argentina, música de flauta traversa- y el chelista Jorge, oriundo como ellos de Cuba, en su primera salida del país. El espectáculo colmó todas las expectativas de una noche mágica. Emocionaron hasta las lágrimas a un público que los miraba como hechizado traspasado por la fuerza de sus poemas musicalizados y la sinceridad de sus voces. Todo lo recaudado fue a beneficio de Obroin y de la Parroquia San José en Hanglin, Cuba.


Gracias a la deferencia del programa radial “Tardecitas… y algo más”, compartimos sus impresiones:

¿Cómo nace este dúo como cantantes, como artistas?
Janet: “Muchas gracias por recibirnos. Es la segunda vez que venimos a Pehuajó. La vez pasada vinimos en el otoño. Cantamos en el mismo lugar en el que vamos a cantar ahora, en la Municipalidad de Pehuajó. Somos un dúo, el dúo “Janet y Quincoso”. Somos trovadores de Cuba. Vivimos en Caibarien un pueblo de la costa norte centro de la isla. Residimos en Cuba. Es la segunda ocasión que venimos a la argentina gracias a María Reynolds y al tesón del padre Jaime Morea que nos conoció allá en Cuba y pudo hacer posible nuestro primer viaje a Pehuajo. Ahora regresamos gracias a María, Maggie e Iñaki Lizaso. Nosotros venimos de un pueblo que es muy parecido a Pehuajó. Con calles anchas, luminosas. Está más venido a menos, con una situación de destrucción bastante ostensible. Pero realmente el espíritu es lo que nos recuerda a nuestro pueblo. Nos hace mejor estar acá que en Capital Federal. Somos gente de pueblo”.

¿Qué los lleva a dejar su país y cantar afuera? ¿Qué es lo que los trae? ¿Qué es lo que nos quieren contar?
Eduardo: “El anhelo de toda persona que no puede viajar es salir es darse a conocer, ir al mundo, conocer otras realidades. Es una oportunidad maravillosa para poder contactar con otras personas, romper esquemas, prejuicios y eso es lo que hemos hecho. Salimos una vez a Colombia, por la gestión de unos amigos estudiantes colombianos que nos llevaron durante un mes. Estuvimos en Tuparamanga. El año pasado estuvimos en otoño, nuestro primer otoño. Fue maravilloso, inolvidable… nunca habíamos vivido el otoño. Fue emocionante. Acá vivimos hasta la primavera! Nos vinimos muy abrigados, pero hace calor! Estamos muy contentos de estar aquí, hemos cantando mucho, hablado más todavía. Estamos dispuestos a conversar”.

Janet: “Eduardo fue trovador por muchos años, desde que era muy joven y desde hace 12 años nos hemos dedicado a musicalizar lo mejor de la poesía hispanoamericana, que es mucha y no alcanza una vida para ello. Ese trabajo nos ha dado muchas alegrías y grandes satisfacciones. Hemos vivido con esos poetas. El contacto con la poesía ha sido para nosotros algo relevante que nos ha permitido salir de nuestro contexto, salir del pueblito, poder viajar a La Habana espacio en Santa Clara, a Holguín que ahí conocimos al padre Jaime Morea. Poder llevar nuestro trabajo, que es muy extenso… es un trabajo de creación particularmente de Eduardo que nos ha hecho mucho bien, a la gente que está al contacto con ese trabajo y al público que nos pudo oír. Hay muchas cosas que uno no se imagina que pueden suceder, como es el contacto con la poesía. Muchas veces se ha leído algún poema, pero por falta de tiempo, por impaciencia, por falta de conocimiento, nos pasamos de ese contacto y la manera que lo hace Eduardo a través de la música es un efecto mortal. En el sentido de mortal para el aburrimiento, la desidia, la sinrazón, y es algo que nos ha llenado de dignidad. Partiendo de nosotros mismos hacia afuera. Miren, si nos ha llevado hasta acá”.

Eduardo vos decís que a través de estos poemas han logrado esta dignidad que la tenían perdida, olvidada… ¿con qué criterios eligen los poemas?
Eduardo: “Todo parte de un gusto personal y del gusto colectivo. La gente se acerca a mí proponiendo poemas, propone una voz nueva. Me gusta conocer nuevos mundos, nuevas voces. Siempre hay nuevos mundos por conocer… porque si algo se da cuenta uno es que no sabemos nada… “Nunca sabremos nada”, como dice un poema de un poeta mexicano. Yo soy un amante de la poesía, pero a través de este trabajo he aprendido mucho. He crecido mucho como lector de poesía, como aprendiz de sensibilidad, porque uno se va sensibilizando. La poesía es una síntesis de experiencias que revela toda una realidad que la gente a veces por verla delante de sí misma no la concientiza… no tiene sentido de lo que está viviendo. La poesía nos hacer ver más profundo aun que la propia vida. Cuando tu vives una cosa pero no te impacta y a veces un poeta te transmite cosas insospechadas que te hacen crecer. Que te contacta con las alegrías, con los problemas del mundo, con el sufrimiento humano. Como decía Grotosqui : Hay elites, pero son elites sensibles. Lo que nos diferencia es la sensibilidad. El hombre más sensible es superior. Esto es una manera de sensibilizar a las personas Crear una sensibilidad hacia lo bello, hacia lo frágil de la condición humana … y ese es el mensaje que quiero dar cuando canto, cuando me expreso… Nosotros hemos trabajado a grandes poetas, por ejemplo a Borges, pero yo siempre me remito a lo básico.

Janet: “Nosotros usamos varios poemas sencillos, versos de José Martí. Es un hombre que a través de su sencillez creó una nación, que sigue en la misma búsqueda de su identidad, respeto, de su universalidad. Martí es un ejemplo para nosotros como persona, como héroe. Es el poeta que más hemos trabajado. Los versos más sencillos son fáciles de entender por cualquiera, pero revela una poética y un sentido de la poesía totalmente exclusivo... y lo eleva el poder expresarlo con música….”

Nos han preguntado mucho como es esto de la poesía musicalizada.
Janet: “Es un oficio; el verso musicalizado es una vocación que viene desde la antigüedad. La poesía por lo general era cantada. Llevada por los trovadores a todas partes. Es un oficio que se ha perdido y tenemos muchos compositores que son muy buenos pero a la hora de musicalizar un texto eso requiere de un encanto que no lo hace cualquiera. Requiere otra sensibilidad. Es como el folklore de ustedes, que es encantador, es algo maravilloso. El tango también es muy querido en Cuba”.

Eduardo: “Nosotros en Cuba tenemos un problema con la comunicación, no tenemos mucha información pero siempre cuando viajo intento comprar música. Intento que mis hijas escuchen música, que lean”.

¿Cómo se vive en Cuba la música?
Janet: “Si, mucho ritmo… A veces se piensa en cuba como un país africanoide. Pero realmente el espíritu cubano es campesino. Aunque si, me dejo penetrar por la música. Todo se mezcla. Ya no hay nada auténtico. Se sobrevive”.

Y para la gente que no sabe, ¿qué es un trovador?
Eduardo: “Un trovador es un cantor de pueblo. Alguien que canta las alegrías y penas de su pueblo. Yo salgo de una tradición de gloriosos trovadores como por ejemplo: Manuel Corona, Cindo Garay, Villalón, hay trovadores extraordinarios en la vieja cuba. También los trovadores modernos, todos conocen a Silvio Rodríguez y a Pablo Milanés.

Los antiguos trovadores eran personas de mucho talento, geniales por su exquisitez melódica, por su armonía. Muchos no eran muy instruidos, pero tenían una intuición poética que es lo que vale. Hay que regresar a la intuición. Cuando uno tiene vocación sale a flote, uno se orienta. Yo en la escuela era muy díscolo, no me gustaba estudiar, era mal alumno. He hecho de todo. Me dedico a la pintura, también al teatro, hago máscaras, diseño, actúo. Yo estaba en todas. Soy un hombre de orquesta, de circo. Yo estuve en todas, no me arrepiento.

Y cuéntennos, ¿cómo se ha ensamblado este conjunto musical?
María Reynolds (flautista de flauta traversa): “Yo los conocí a través del padre Jaime que los quería traer a la Argentina. El año pasado organizamos todo un evento a beneficio de la parroquia de Jaime en Cuba y para costear su gasto de venir acá. Ellos estuvieron unos días en casa, nos conocimos cuando llegaron, compartimos música. Después fuimos con mi marido de vacaciones allá y ellos nos hospedaron en su casa. Los acompañe con la flauta traversa, tocamos juntos. Y me encanta el género que tocan, me conmueve. Acoplarme con ellos fue como un regalito”.

Pedro (chelista): “Yo soy primo de Eduardo, tengo una relación filial. A los 14 años empecé a estudiar violonchelo y prácticamente desde que empecé toque con ellos. Yo particularmente soy músico clásico, he tocado en la sinfónica, y tocar con ellos me ha dado una luz a la hora de enfocar la música, además de que soy amante de la poesía”.

Eduardo: “Recuerdo que Pedro era chico y siempre andaba entre libros. Yo lo miraba con cara rara. Tenía 18 años y era terrible! Mi abuelo me decía “no le hace nada a los libros”. Fue muy bueno incorporarlo a nosotros”.

¿Qué fue lo que más te gusto de este viaje?
Pedro: “Es mi primer viaje fuera del país. Todo me llama la atención”.

Janet: 2Es un proceso complejo. Nos pasó a nosotros la primera vez que salimos de Cuba. Toda esa información se tiene que digerir y las cosas van tomando su lugar, los paisajes, las personas, los eventos todo esas cosas se van asentando y decantando en el agua del alma. Para nosotros ha sido muy bueno el contacto con la Argentina, hemos conocido gente maravillosa. Culturalmente hablando ha sido para nosotros una adquisición”.

Eduardo: “Yo he conocido poetas nuevos, poemas que aparecen al azar…. también me regalaron libros, me llevo poesías de Borges que no conocía. Me gustaría hacer un proyecto nuevo con Borges y Girondo”.

Janet: “Cierto sector de la sociedad está informado, no todo lo que se quisiera pero en alguna medida del folklore, de la música, de la literatura. Siempre hay un esquema a nivel masivo acerca de los países, de la gente. Uno dice Argentina y dice tango, pero no es solo eso… hay una riqueza infinita. El folklore es algo maravilloso. La cantidad de gente, no solo los trovadores clásicos. La diversidad que tienen. Hay gente que canta precioso. Todos piensan en la cuba caribeña, Cuba no es solo rumba, sino que hay muchos más. Hay gente anónima que sacan la cara por su pueblo y cultura y no son conocidos. No es solo Silvio y Pablo. Está Carlos Varela, Gerardo Alfonso, trovadores más jóvenes. Nosotros hacemos nuestra perspectiva, nuestro criterio a la hora de encarar la canción, que es algo tan eficaz para la libertad. Para sentir que el hombre es algo maravilloso”.

Eduardo: “Libertad como expresión del espíritu. La libertad es algo personal. Uno puede estar en una cárcel y estar libre y en un palacio y estar preso. Preso de sentimiento, de miserias. La liberación total es la final, la muerte. “La libertad es defender el derecho personal, ante un gobierno, una circunstancia, un prejuicio”. Y si creo en eso… la libertad es intransferible; es algo que no nos pueden quitar. Es una responsabilidad que cada uno se toma que es muy cara. Porque la vida depende mucho de eso, de saber ser libre. En este caso nosotros a través del arte nos liberamos y encontramos a Dios. Somos libres a través de la música. Logramos una liberación espiritual a través de la belleza, a través de la búsqueda de la belleza. A pesar de las circunstancias que te rodean. Pueden ser muy adversas pero depende mucho de nosotros”.

Y concluye la entrevista con una sabia reflexión “Se puede ser feliz a pesar de todo el entorno, estés donde estés”.

Fue emitida en vivo, por FM City 90.1, en el programa de radio “Tardecitas….Y algo más”, el 11 de Septiembre de 2012, en su horario habitual de 13 a 15 hs.
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