Ganadería: hace 4 años Pehuajó tenía 400.000 cabezas, hoy 250.000

La Sociedad Rural de Pehuajó dio a conocer impresiones, escritas por el Ing. Fernando Lucio Fourcade, referidas a la situación ganadera en el distrito. Bajo el título ¿Y las vacas donde están?, expresa: “Hoy me toca relatar una dolorosa historia. Dolorosa, porque nos hiere en lo profundo. Desglosarla de cara a la historia de nuestra ganadería, conllevará para todos los argentinos sin excepción, ribetes orlados de amargos sinsabores. A fuerza de ser pragmático, tal vez debiéramos definirla mejor con cualquier otro de los motes o sinónimos que delatan las palabras “Tragedia”, “Catástrofe” o “Calamidad”. Porque eso es lo que en definitiva apreciamos! Veamos: hace tan solo cuatro años, nuestro Partido de Pehuajó, poseía una población de ganado vacuno, cercana a las 400.000 cabezas. Hoy en día, las estimaciones vacunales y otros sondeos adicionales, nos hablan, de solamente una existencia muy próxima a los 250.000 animales. O sea que solamente nuestro querido Partido, ha perdido en ese pequeño lapso histórico, la suma de 150.000 bovinos, los que sin cortapisas representan el 37,5% de las existencias de cuatro años atrás. Presento estas cifras, no solo para que todos los pehuajenses tomemos conciencia y comprendamos, que a los precios de hoy, esa disminución representa la friolera de una pérdida de capital genuino para nuestro partido, de cuatrocientos cincuenta millones de pesos, configurando una peligrosa erosión, que ya no ocupará más hasta su recuperación parcial o total, la correspondiente mano de obra necesaria para su manejo. Ni tampoco, los honorarios profesionales, ni los insumos correspondientes. Ni tampoco asimismo las imprescindibles laboreos para implantación de praderas, pastoreos y reservas forrajeras. O la compra de maquinaria y sus repuestos. Observemos que lo antepuesto es relevante motor del crecimiento de nuestro comercio urbano; la rueda que mueve una parte importante del circuito comercial y financiero de nuestra urbe. No nos podemos olvidar tampoco del correspondiente flujo de dinero que devengan en el día a día para el erario público, los impuestos, las guías y otras tantas gabelas, municipales, provinciales y nacionales. Seamos conscientes que consecuentemente con esta debacle, se debaten en la impotencia a nivel nacional 15.000 obreros de los frigoríficos despedidos o suspendidos desde 2006 a la fecha, a los que deberemos sumar los hoy ociosos camioneros que transportaban hacienda o distribuían sus productos elaborados por ese medio. Y cuántos más operarios involucrados en el resto de toda la cadena cárnica? ¡Por favor recapacitemos! ¡Qué erosión formidable!, y a pesar de todo, que triste es dable observar, como gran parte de nuestra población urbana, que tanto depende de esta enjundiosa producción rural, suele permanecer impávida o indiferente. ¡Qué tristeza!. Y son varias las respuestas pertinentes que podemos sintetizar ante cifras de tal magnitud. Varias y controvertidas opiniones, podrán razonablemente achacar parte de este fenómeno a factores climáticos, otras al vigoroso avance agrícola, y las más significativas, a la falta de una verdadera política agropecuaria para el sector agropecuario. ¿Sabe el lector, que un kilo de carne con las actuales políticas , vale hoy en Buenos Aires, u$s 6,70, en Nueva York u$s.7,72 y en San Pablo, la ciudad mas cara de Brasil u$s,5,70?, un dólar menos que en nuestra capital. ¿Sabe que nunca antes había sido así? Y eso que hoy en día, para poder disponer de un mayor tonelaje para el consumo interno, solo se autoriza la exportación de 20.000TT por mes, lo que representa el mínimo volumen de lo exportado históricamente? ¿Conoce estimado lector que el año pasado por primera vez incumplimos con la afamada y valiosa Cuota Hilton, la más disputada por todos los países exportadores? Aferrado a mis recuerdos, ofrezco a ustedes, algunas cifras devenidas desde mis tantos años vividos, que nos moverán a creer, que con buenas políticas, aunque involucren en ello su necesario tiempo biológico, se podrá recuperar lo perdido y aún crecer más; Año x portaciones Consumo Total producido (JNC) 1941 752.296 TT 1.101.733 TT 1.084.129 TT 1950 429.449 TT 1.614.505 TT 2.043.954 TT 1960 384.972 TT 1.507.858 TT 1.892.930 TT 1970 668.000 TT 1.956.011 TT 2.624.011 TT 1980 448.000 TT 2.391.248 TT 2.839.248 TT Si hace tantos años fuimos capaces de ello, ¿como no podremos en el futuro con políticas adecuadas alcanzarlo? Hemos estando escupiendo al cielo!, y justamente en momentos en que el mundo demanda más alimentos, haciéndonos de esta forma en buena medida, corresponsables de las hambrunas que padecen millones de seres humanos, al haber desestimulado sistemáticamente desde la política, la producción de los mismos. Pero no es hora de bajar los brazos. Siempre se está a tiempo de corregir el rumbo, y si no recordemos una parte del inmortal poema “Piú Avanti” que nos legara la pluma de aquel gran maestro y educador argentino que fuera “Almafuerte” ( Pedro Bonifacio Palacios): No te des por vencido, ni aun vencido/ no te sientas esclavo, ni aún esclavo/ trémulo de pavor, piénsate bravo/ y arremete feroz, ya mal herido. Ten el tesón del clavo enmohecido/ que ya viejo y ruin, vuelve a ser clavo/ no la cobarde intrepidez del pavo / que amaina su plumaje al primer ruido”.
Compartir en Google Plus

0 comentarios:

Publicar un comentario