En silencio se abrió una puerta en el cielo

Último adiós a un poeta, amante de la cultura y defensor de la paz. Su última reflexión “El corazón de la razón. La razón del corazón” y su encuentro con “mirá” junto a su compañera, Isabel Daibes.



En medio del silencio de reflexión que caracteriza al Viernes Santo, se apagó la vida del convecino Esteban Fauret, como consecuencia de una cruel dolencia, que no pudo superar totalmente.

Partió un laborioso hombre de la cultura, trabajador incansable y defensor de principios que sustentó e inculcó con vehemencia, coherencia y respeto por sus semejantes.

Partió un poeta que sentía, de manera muy especial, sentimientos y sensaciones de sus congéneres. Afirmó que "La poesía conlleva una fuerza que no debe malgastarse en banalidades y es la palabra. La influencia de este signo es vital en la comunicación, por eso debe administrarse con suma responsabilidad. Además, el poeta es un trabajador de la cultura y a la cultura debemos comenzar a asumirla como un derecho del ser humano que debe proveerse como tanto otros. Pero hay algo que es clave y es el compromiso social que debe ser parte del ejercicio de escribir poesía".

En marzo del 2020, plena pandemia, con motivo del Día Internacional de la Poesía, expresó a “mirá”:

El silencio abre una puerta para que circule libremente la inspiración y el poeta pueda reflexionar, crear y «ver» la realidad desde otro punto de vista. La humanidad vive hoy algo más que una pandemia o situaciones bélicas o pobreza. Deambula por un camino incierto que milenios de historia no han podido iluminar. Produce desazón pensar que con la razón y el corazón, algo tan valioso que lo caracteriza como especie, prevalezca la desigualdad, el odio y el egocentrismo que son generadores de esas miserias que suceden”.

Y con énfasis, remarcó: “Que no navegue a la deriva. Tenemos que llevar a la humanidad por el mejor camino y tenemos los mejores instrumentos para hacerlo. Nada es en vano para intentarlo, solamente saber que el tiempo no se recupera y debemos utilizarlo lo mejor posible”.

Este viernes de silencio y reflexión partió Esteban Fauret, un cultor de la poesía, un trabajador de la cultura y un mensajero de la paz. Era oriundo de Benito Juárez, pero hace muchos años llegó al pago hernandiano y lo adoptó como suyo.

Sentiremos su ausencia. En silencio se abrió una puerta en el cielo. Allí, con la misma simpleza y humildad, seguirá plantando árboles por un mejor futuro ecológico y por la paz en el mundo. Dios lo ampara.


EL ÚLTIMO APORTE


EL CORAZÓN DE LA RAZÓN. LA RAZÓN DEL CORAZÓN

Aprovecho mi tiempo de recuperación en Buenos Aires y me dispongo a ejercitar mi cerebro aunque sea en una pequeña nota, especialmente el 21 de marzo es un día ESPECIAL y no puedo dejarlo pasar. DÍA MUNDIAL DE LA POESÍA. Qué sea feliz para todos.

Y un saludo afectuoso a quienes este 22 de marzo están enviando sus sinceros saludos anuales por mi cumpleaños. Ya responderé como lo hago siempre. Muy agradecido.

Esta breve reflexión que haré tiene la intención de deslindar dos aspectos de nuestra comunicación interior y nexo que nos lleva a nuestra esencia álmica: La RAZÓN y el CORAZÓN, que debieran funcionar unidos pero difieren muy frecuentemente. Es que no somos un todo, tenemos de todo y hay partes que debemos poner en claro, es decir, separar todo el rompecabezas y volver a armarlo quitando piezas defectuosas, corrigiendo otras, eliminado algunas, etc, hasta dejar ese todo que permita evitarnos actuar con impulsos erróneos. No nos creamos que porque estamos hechos así nuestra reacción está justificada. No siempre nuestra prioridad le sirve a otra persona que tal vez necesita algo diferente, contenedor, un afecto… Esto es importante, salvamos los errores lógicos humanos, por supuesto, pero son corregibles. No caigamos en la vanidad y el egocentrismo de sentirnos que porque estamos hechos así, está todo bien, tenemos que profundizar en nuestra sensibilidad común y solidaria, más aún con nuestra cercanía.

Yo sostengo que la razón tiene menos opciones de sentir pero soy partidario que necesitan andar juntos ese camino hasta el alma, o nuestras prioridades nos irán volviendo progresivamente insensibles.

Bien, una pequeña y tanto desprolija reflexión, pero ya mejorará con la finalidad de estar con contacto. Y viene bien agregar un pequeño poema del gran Antonio Machado sobre el tema que reza así:

« Dice la razón: Busquemos

la verdad.

Y el corazón: Vanidad.

La verdad ya la tenemos.

La razón: ¡Ay, quién alcanza

…la verdad!

El corazón: Vanidad.

La verdad es la esperanza.

Dice la razón: Tú mientes.

Y contesta el corazón:

Quien miente eres tú, razón.

que dices lo que no sientes.

La razón: Jamás podremos

entendernos, corazón. 

El corazón: Lo veremos.


ACCEDA A LA ENTREVISTA PUBLICADA EN ESTE PORTAL, MARZO DE 2020:

En el día mundial de la poesía, ternura, nostalgia y algo más



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