Despedimos a un destacado cultor de la radiodifusión pehuajense

 En las últimas horas se produjo el deceso del convecino José "Negro" Banno. Su partida causó múltiples repercusiones en el mundo de la comunicación radial donde se desempeñó durtante más de 30 años. Tuvo vinculos directos y muy afectivos con nuestro portal. Una sentida perdida que vamos a extrañar.


Nuestro sencillo homenaje



Impresiones de Milagros Peyrelongue:

Y hoy me toca despedirte… 

Difícil expresar en palabras mi sentir; con un alma destrozada que pide a gritos que todo sea una pesadilla…

Mi negro, mi amigo, mi compañero, mi maestro, mi papá del corazón. Un ser de luz, alegre, humilde y excelente persona. 

Siempre te recordaré con esa gran sonrisa y ojitos chinos; nuestro último abrazo… tu último apretón de mano y tu “te quiero mucho, cuidate mucho”.

Mi negrito.

Me enseñaste el valor de una gran amistad; 

Me enseñaste que la riqueza está en ser buena persona, humilde y pura. Así eras y seguirás siendo en mi corazón. 

Un día, me agarraste la mano y me llevaste a un lugar desconocido, lleno de colores y sonrisas. Un mundo nuevo me daba la bienvenida. Allí, aprendí el valor de lo simple; y confirmé que la felicidad existe. Sí, entramos juntos al “60” ¡Qué mundo maravilloso! Era magia, globos de colores nos rodeaban y muchas voces nos acompañaban… Me presentaste a tus pasajeros, me ofreciste un té y pastelitos y así… arrancamos un hermoso viaje. “Tratando de esquivar los baches” (así dice tu apertura de “Viajando en el 60”).

Día a día, me enseñabas y aconsejabas... Al finalizar el día, me bajaba en mi casa con el alma enloquecida de alegría y gran felicidad... Y sí, compartimos tres hermosos años… 

Gracias a estos tres años, conocí un amigo. Conocí una gran persona. Un ser puro. Sin maldad ni egoísmo. Un amigo que estuvo siempre. Tenía la facilidad de transformar la tristeza en alegría. Mi maestro. La persona que confío en mí, aún sin conocerme. Mi gran compañero, siempre presente, escuchándome  y aconsejándome incondicionalmente. Siempre sentiré tus abrazos y el “vamos chiquita, te quiero mucho”. Me parece escucharte…  y sé que ahí estás, mi negrito. Nunca me dejarás sola. Cada vez que encienda el micrófono, ahí estarás. En cada melodía, en cada cantautor de la década del 60  que viajaba con nosotros, ahí estás. 

GRACIAS POR TANTO. 

Gracias por todo. Gracias por tu amistad incondicional. Gracias por la confianza. Gracias por tus charlas y tus consejos. Gracias por todos los hermosos momentos vividos, por confiar en mí y hoy, poder conservar tus anécdotas, tus historias, tus alegrías y tristezas. 

Gracias por esas tardes de “Viajando en el 60”. Gracias por enseñarme la magia de la radio. Soy, gracias a vos; mi “Aloha” siempre será “Nuestro Aloha”.

Hasta pronto amigo, compañero, maestro y papá del corazón. 

¡Te quiero, negrito!

Jose Banno


Recuerdo difundido en redes sociales por Osvaldo "Chango" Celis



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