JUNTO A NILDO SANDOVAL, EN EL DÍA DE LA TRADICIÓN, HONRANDO AL PAGO HERNANDIANO

Sincero tributo al cantor pehuajense Nildo Sandoval. El recuerdo de sus inicios. Su amor por el canto y la música sureña. Ejemplo de perseverancia y coherencia.


 

Como todos los años, cada 10 de noviembre, además de honrar la memoria de José Hernández, se exaltan diversas expresiones vinculadas a nuestras costumbres y tradiciones.

Mirá se adhiere a la celebración para rendir homenaje a Nildo Sandoval, un auténtico cantor popular, que durante más de medio siglo ha sido fiel a sus principios y convicciones. Coherente en su andar por los caminos del canto y la música autóctona.

Su vínculo inicial con nuestro folclore fue integrando el dúo “Los Nativos”, junto al recordado José Milazzoto, cuyo repertorio era todo norteño. Pero al mismo tiempo, Sandoval formaba parte de la exitosa agrupación musical de folclore, que dirigía Quela Guado. Allí empezó a lucir las pilchas gauchas y secundaba con sus voz y su guitarra a las danzas tradicionales sureñas.

Un buen día, “Los Nativos”, circunstancialmente se encontraron en Casa Trío, de Jorge Adam, con el entonces Intendente de Pehuajó, Carlos Crespo Montes, y el Secretario de Cultura, Alfredo Azcona, quienes se deleitaron con los temas de folclore norteño, y luego pidieron algo sureño, acorde a nuestro territorio hernandiano y bonaerense.

Nildo tomó la guitarra, puso el pie derecho sobre una silla, y cantó la milonga “Cachirliando” de Enrique Uzal. Y luego “Rincón de López”, un triunfo de Alberto Merlo. Ambos funcionarios se impactaron y el intendente Crespo Montes fue contundente: “De ahora, eres el cantor sureño del pueblo”.

Nildo se fue de Casa Trío pensativo y dubitativo. El sentimiento que lo embargó fue muy profundo. Si bien venia cantando folclore norteño con Milazzoto, el canto sureño latía muy fuerte en su interior. Su padre, Tomás Sandoval, solía entonar milongas, triunfos, huellas…

Una herencia paternal se hacía realidad. No fue fácil dejar el dúo, aunque podían convivir dúo norteño y solista sureño. El destino estaba marcado y su amor por el canto surero se agigantó, se hizo carne y lo acompaña hasta nuestros días. Jamás se apartó de esa huella y fue consecuente y perseverante. 

        El Teatro del Lago original que tuvo como protagonista a Nildo Sandoval hace más de 50 años.

El cantor surero del pueblo se afianzó. Pisó numerosos escenarios y recibió el afectuoso aplauso del público. Fue protagonista del primer Festival Nacional del Folklore Sureño, realizado en el Teatro del Lago y su presencia se reiteró en todas las ediciones posteriores.

Nildo se relacionó con todos los cultores del canto y la música sureña, como Alberto Merlo, Victor Velásquez, José Larralde, Moreno Palacios, Marisa Sanz, entre otros. Nunca se apartó del camino elegido y como pocos, cultivó su arte con respeto y responsabilidad, en cualquier tiempo que fuere.

En el año 2012, por iniciativa de la Dirección de Cultura, ejercida en ese momento por la Lic. Andrea Mallaviabarrena, vio la luz su producción discográfica, en un clima de suma emotividad. En el 29° Festival de Folklore Sureño, recibió un merecido reconocimiento en el Teatro del Lago.

 

                                         Reconocimiento a su trayectoria en el Teatro del Lago

Y este 10 de noviembre, sumamos nuestro tributo, con aromas de milongas, malambos, huellas, estilos y triunfos. Un placer conversar con el experimentado cantor del pueblo, con unos cuantos inviernos y primaveras recorridos, aferrado a su guitarra, para ratificar a los cuatro vientos la vigencia del sentir sureño, en el pago Hernandiano, con la humildad y la simpleza propia de quienes han sido fieles a las costumbres y tradiciones de la pampa húmeda que habitamos.

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