“Estoy contento, feliz. Esto es mi vida”

Adherimos al centenario de Librería Sancho, ícono cultural de la ciudad. La emoción y los recuerdos de Héctor Sancho y el reconocimiento de la comunidad.



Las palabras de Héctor Sancho lo dicen todo. Una contagiante sonrisa de placer en su rostro, transmite ese sentimiento cuando la histórica librería pehuajense cumple el centenario. No concurre todos los días al local de calle Yrigoyen, ahora conducido por su hija Natalia, pero este martes 9 no podía faltar.

Fue una mañana ajetreada, de visitas, homenajes y saludos, junto a su esposa Stella, su hija Natalia y su nieto Timoteo. "Mirá" compartió un momento al cumplirse la primera centuria de vida. Inolvidable y enriquecedor encuentro en el acogedor ámbito de la antigua librería, ícono indiscutido de la educación y la cultura pehuajense.

Héctor, sentado en el lugar donde late su vida, observa sonriente el entorno, la presencia de algunos clientes y el paso de vecinos y transeúntes. Seguramente pasan por su mente infinidad de recuerdos. Es el cumpleaños número 100 de la Librería que inició su padre cuando él tenía apenas 6 años. La librería que ha sido la pasión y el gran amor de la vida, junto a sus hermanas Amelia y Rita. La librería que es motivo de orgullo para la ciudad, hoy está de fiesta.

Las circunstancias determinaron una celebración muy especial. Quizás hubiese sido otro el festejo si no mediara este tiempo de pandemia y distanciamiento social, aunque la esencia del sentimiento que lo embarga es la misma.

De los labios del nonagenario librero proliferan los recuerdos. Momentos y vivencias de toda índole. La referencia de un hecho motiva un exquisito relato, una palabra trae otro y una acotación al respecto, revive otras experiencias con gente de Pehuajó, de las localidades del partido y con vecinos de distintos lugares de la zona, donde Héctor cultivó y cultiva vínculos, tanto por su actividad comercial, como ex empleado bancario y su accionar en instituciones locales.



Su esposa comparte algunos recuerdos. Su hija y nieto contemplan placenteros el relato que no solo alimenta recuerdos, sino que nutre de conocimientos y experiencias que hacen bien al espíritu. Natalia responde requisitorias periodísticas radiales y desde Mar del Plata llega el saludo afectuoso de un amigo en común, Viterbo Pedro Ferrer, que a la distancia adhiere al centenario.

Se aproxima el mediodía y el grato encuentro llega a su fin. La ternura y la nostalgia que cultiva este portal se realimenta y gratifica. No siempre se accede a un libro abierto viviente. Héctor se retira de su amada Librería. Una rápida mirada a los distintos sectores dibuja en la escena un "hasta luego" o "hasta mañana".

94 almanaques y una memoria preferencial, confieren absoluta autoridad para hablar de los tiempos idos. 100 almanaques de sostenido trabajo, en las buenas y en las malas, ratifican y sellan el ícono de la cultura pehuajense: Librería Sancho.

 ¡Feliz centenario!

 

 BREVE RESEÑA

La historia comenzó a escribirse el 9 de marzo de 1921, por parte de Carlos Sancho, en calle Bartolomé Mitre 495, justo en el lugar que hasta hace poco tiempo ocupara Librería Miré. Más tarde Sancho se trasladó a Mitre 457 y a partir de 1932 se instaló en Mitre 325. Hace 45 años, en 1976, se trasladó a calle Yrigoyen 740, donde hoy celebró el primer centenario.




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