Pancho Arri y el fascinante camino de crecer y aprender

Abraza desde niño su pasión por la comunicación. Brillante carrera profesional. La adaptación a las nuevas tecnologías. La experiencia en el campo de la enseñanza. Lo positivo y negativo de un año de incertidumbres. Vaticinios del tiempo que se avecina. Homenaje de sus afectos.



Francisco Arri (38), un pehuajense que nos honra. Docente, investigador, gestor académico, periodista. Actualmente reside en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, pero su corazón late en su suelo natal. Desde la niñez sintió atracción por la comunicación. Abrazó el periodismo, la locución y la tarea docente, con firmeza, convicción y claros objetivos. Hace ocho años fue protagonista en las páginas de “mirá”.

La formación básica fue en la Escuela Normal de Pehuajó. Luego no escatimó esfuerzos para hacer realidad sus propósitos de crecer y aprender. Estudió de locutor nacional en el ISER, Doctorado en Comunicación Social en Escuela de Posgrados en Comunicación - Universidad Austral, Licenciatura en Periodismo en USAL Argentina, Profesorado en Periodismo en USAL - Universidad del Salvador, y Máster en Comunicación y Educación en Universitat Autónoma de Barcelona.

Trabajó en la Universidad del Salvador, como Journalist en Radio Mitre y se desempeña como Director de área en USAL - Facultad de Ciencias de la Educación y de la Comunicación Social.

Haciendo un paréntesis en sus tareas, en este raro tiempo de pandemia, aislamientos y protocolos, Francisco compartió un nuevo encuentro con “mirá”. Repasó de sus experiencias, sus logros y expuso las aspiraciones que alienta y sustenta.


CUANTO MÁS AVANZÁS EN UN CAMPO, MÁS TE DAS CUENTA DE TODO LO QUE TE FALTA POR APRENDER”



-Han pasado 8 años de la primera entrevista. Muchas cosas pasaron en tu vida periodística y docente. Contame, cómo fueron estos años y cuáles son los logros alcanzados?

-”Es cierto, ya pasaron 8 años. Parece un montón y en términos de la vida de una persona también lo es.

En estos años fui redireccionando un poco la carrera, desde el ejercicio del periodismo (profesión que siempre amo) hacia la gestión académica, la docencia y la investigación.

En este tiempo que pasó pude terminar una maestría y culminar un doctorado, integrar varios equipos de investigación, publicar capítulos de libros, un libro en coautoría. Y seguir aprendiendo, que es lo más importante. Cuanto más avanzás en un campo, más te das cuenta de todo lo que te falta por aprender y eso no deja de ser un gran desafío”.

-Sorprende gratamente tu crecimiento en el campo de la enseñanza. ¡Ha sido favorable la experiencia? Era lo que aspirabas? Vas por mas?

-”La experiencia como profe es increíble. Aprender todos los días de los alumnos y los alumnas que con sus preguntas, sus cuestionamientos hacen repensar todo, todo el tiempo. Soy profe hace 17 años, empecé en secundaria que creo que es el nivel en donde aprendí a ser profesor. Aún hoy continúo, con pocas horas en verdad, pero lo hago para estar en la trinchera. Me divierte y me desafía mucho.

En la universidad, en las carreras de grado y de posgrado también, los desafíos se diversifican hacia un interés profesional, una búsqueda académica. El tema es poder tratar de ayudar, de que los alumnos sepan que uno está presente para apoyarlos y para que puedan avanzar en sus carreras.

Después… uno siempre va por un poco más, por una nueva meta, un nuevo objetivo, un nuevo proceso. Es difícil, al menos para mí, quedarme quieto”.


LOS PRIMEROS PASOS EN PEHUAJÓ Y LAS ASOMBROSAS TRANSFORMACIONES EN EL MUNDO DE LA COMUNICACIÓN



- ¿Aquellos tiempos de las primeras experiencias periodísticas gráficas y radiales en Pehuajó, no se olvidan verdad?

- “Por supuesto. Lo que hice en Pehuajó me acompaña siempre, día a día. Trabajé con muchos colegas que me enseñaron muchísimo, que me mostraron un gran camino. No me animaría a nombrarlos a todos y a todas porque cometería una omisión.

Tengo grandes recuerdos de las transmisiones radiales, el programa Toque Invisible de la Escuela Normal, los operadores. Esa experiencia marcó sin dudas lo que hoy es mi presente.

- Francisco, en los últimos años, los cambios en el mundo de la comunicación han sido notables y hasta inesperados en algunos casos. ¿Cómo viviste las transformaciones, te adaptaste rápidamente?.

- “Es algo que no deja de sorprenderme. A veces les cuento a mis alumnos precisamente cómo hacíamos una transmisión radial o un móvil hace 20 años y parece increíble. Es un plazo absolutamente corto, breve, ínfimo en la historia de la humanidad, pero la tecnología provocó una aceleración del tiempo nunca antes vista en la historia de la humanidad.

De hecho, sé que a muchos de mis alumnos y alumnas les cuesta entender cómo yo, por ejemplo, terminé la secundaria habiendo usado Internet menos de 15 veces en toda mi vida, cómo hacíamos las tareas en la Biblioteca Rivadavia, o salíamos a buscar datos en manuales o a personas.

De hecho me acuerdo que en el 95, en séptimo grado, tuvimos que hacer un trabajo sobre el Mercosur. Yo conseguí un montón de información en la Cámara de Comercio. Hoy, hay que tipear algo en un buscador y si querés analizar todos los resultados, no te da la vida.

Uno trata de adaptarse, de comprender. Al menos si te dedicás a la enseñanza de la comunicación, es casi una obligación.

De todas maneras, soy bastante nostálgico en algunas cuestiones. Sigo escuchando la radio AM en mis viejas radios de colección. Y confieso que me hubiera gustado vestirme de gala para ser locutor presentador de una orquesta o un espectáculo en vivo en la Radio El Mundo del 50, así como hacía el gran Antonio Carrizo.

Lo que me asombra muchísimo (y me atrae) es el modo en el que todas estas disposiciones tecnológicas (que no son ya “nuevas tecnologías” porque tienen varios años) han transformado sustancialmente la vida social y sus prácticas (la educación, la cultura, el intercambio entre personas)”.


LO POSITIVO Y LO NEGATIVO DEL AÑO DE LAS INCERTIDUMBRES

- Y este 2020, tan particular, plagado de dudas e incertidumbres, cómo lo has vivido. ¿Que te deja de positivo y qué de negativo?.

- “De positivo me llevo sin dudas la posibilidad de haber terminado mi tesis doctoral, un proyecto larguísimo que se extendió por 6 años. Una meta muy deseada y anhelada, por la que trabajé mucho. De todos modos, las cosas no llegan solas ni se hacen solo por una voluntad individual. Rescato y destaco el acompañamiento y la paciencia de Ana Laura (García Luna) mi novia, que se puso el proyecto también al hombro, me guió, me dio varios consejos y me apoyó en todo. También claro la familia y los amigos, sin ese amor es imposible hacer nada.

Ahora de hecho estamos presentando un nuevo libro que escribimos con Ana Laura (y con Francisco Albarello, sobre una investigación de hace unos años.

Por lo demás, un año con incertidumbres claro, pero con la certeza de una hermosa familia consolidada. Con Ana compartimos además de nuestro amor nuestra vocación periodística y académica, con lo cual nos embarcamos en proyectos conjuntos y eso es sumamente interesante.

Lo negativo tiene que ver con la pérdida del contacto presencial-personal, los viajes habituales que se suspendieron. Hace un poquito más de un año que no voy a Pehuajó y eso se extraña. Se extraña no ver por tanto tiempo a Susana (mamá) y a Pancho (papá), a mis hermanos y amigos que están lejos.

Llegó la primavera y acá en Buenos Aires, en algunos barrios hay tilos. Ese aroma inconfundible me lleva a las calles de Pehuajó, que tanto se extrañan en estos tiempos”.


EL PERMANENTE OBJETIVO DE CRECER 

Y EL VATICINIO DEL TIEMPO QUE VENDRÁ


- En aquella entrevista del año 2012, dejaste en claro tu propósito de crecer y aprender más todos los días. No conformarte con lo hecho sino pensar que siempre se puede hacer un poco más. ¿Seguís pensando igual?

- “Creo que eso ha sido un poco el norte de todo lo que hago. No me he apartado ni un milímetro de esa idea en estos 8 años que pasaron desde aquella hermosa entrevista. Como te decía antes, cuanto más te involucras en un tema específico, te das cuenta de todo lo que sabés pero, mejor aún, de todo lo que te falta por saber”.

- Ante el frenético avance de las nuevas formas de hacer periodismo o ejercer la comunicación social, cómo vislumbras el futuro. Muchos dicen que los medios gráficos tienden a desaparecer, superados por los tecnológicos. ¿Qué pensás al respecto y cómo vislumbras el tiempo que vendrá?

- “Es una gran pregunta. Casi te diría la historia de la humanidad está atravesada por frases contundentes e hipótesis respecto de que cuando surge un nuevo medio, alguno anterior va a morir irremediablemente.

Ante el desarrollo de la escritura hubo por ejemplo un texto como el Fedro de Platón en donde se decía que se iba a perder el ejercicio de la memoria. Cuando llegó el reinado de la televisión, se pensó que la radio moriría. Y sin embargo, la radio encontró su lugar y hoy goza de estupenda salud, se reinventó en los podcast, en el streaming.

En el caso de la televisión pasó igual, hoy en día el consumo de televisión tradicional aumentó desde que tuvimos que confinarnos.

Inclusive la escuela rechazó durante mucho tiempo el uso de calculadoras en las aulas y se resistió bastante a la llegada de los medios masivos como instrumento didáctico.

Han vaticinado el fin de los libros impresos mil veces. Con los diarios pasa lo mismo.

Esto que estoy diciendo no quiere decir que la llegada de un nuevo medio no transforme a los que ya existen (esto es interesante desde la perspectiva de la llamada “ecología de los medios”). Es decir, con la llegada de las redes sociales, vemos televisión de forma distinta. O el desarrollo de la radio, impactó en su momento al cine.

De hecho, tenemos algo como un dispositivo celular que combina varios lenguajes y tecnologías al mismo tiempo, es un metamedio porque tiene tecnología de radio, pero es una cámara de fotos, usa el video, el texto escrito…

Yo no me atrevería a decir que este o cual medio van a desaparecer. En relación a los medios gráficos es cierto que las encuestas de consumo demuestran (no solo aquí sino en varias partes del mundo) que su nivel de circulación está bajando notablemente.

Ahora… ¿quedan todavía diarios impresos “puros? Cualquier diario impreso tiene redes sociales, tiene una web, produce contenidos para televisión, hacen podcast…esto quiere decir que no tenemos que pensar ya los medios como “monomoedios” sino que van expandiendo su cobertura y su grado de ampliación a otros lenguajes. Y ahí está el desafío. Apropiarse de los lenguajes, chequear bien las fuentes y contar una buena historia, eso sigue siendo así independientemente de las tecnologías que se utilicen como soporte.

A mí particularmente me encanta el ritual del diario impreso. Lo recibimos en casa tres veces por semana y los domingos a la mañana, me dedico solo a leerlos. Me gusta que me acompañen en las vacaciones, en un bar… hay todo un mundo a explorar por ahí. De todos modos sé (por estudios que hice y por lo que he leído) que los estudiantes universitarios o personas de menos de 40 años prácticamente no tocan un impreso: obviamente eso no quiere decir que no se informen. Se informan pero por otros medios”.


LOS DÍAS DE PANCHO DURANTE UN AÑO DE CONFINAMIENTOS



- Contame, cómo es en la actualidad un día de tu vida. ¿Disfrutas lo que hacés. Queda tiempo para tu vida privada, para tus afectos o la actividad te devora?

- “Hoy por hoy, es estar demasiado tiempo pegado a una pantalla, sobre todo durante los primeros meses de la cuarentena.

Con Ana somos muy compañeros, disfrutamos de ir a tomar un café, de poder tener (dentro de los parámetros permitidos) un encuentro con amigos al aire libre, salir a caminar, ver una película.

Ahora que se abrieron los teatros en la ciudad, “corrimos” con urgencia a ver dos obras. Lógicamente se extraña el contacto con los padres, con mi hermanos que están lejos porque no hemos podido viajar, pero bueno, siempre uno trata de estar cerca de otro modo, enviando mensajes, regalos, desayunos.

Hay momentos del año en los que hay mayor actividad por exámenes, presentación de textos, correcciones…. Pero este año para todos y todas las docentes ha sido un momento muy intenso. No es fácil remotizar o virtualizar aquello que uno hacía de manera presencial, ha sido todo un desafío.

Ahora por suerte estamos saliendo de a poco del confinamiento, pero los primeros meses de la cuarentena extrañé mucho no poder ir a tomar un café, como algo cotidiano, o ir a leer a un bar.

- Seguramente, muchos jóvenes deseen incursionar en el mundo del periodismo y la comunicación y por qué no de la tarea docente. ¿Cuál es tu consejo, cuál es el mejor camino a seguir?

En realidad creo que para avanzar en la comunicación hay que tener o sentir una especie de atracción, de amor. Curiosidad, ganas de leer y ganas de transformar y transformarse, podría resumir para ambas profesiones.

- Para concluir, agrega lo que desees:

- “Agradecerte mucho este espacio. Es una posibilidad más de tender un hermoso puente con Pehuajó y su gente a la que tanto quiero y extraño.

Soy muy lector de Mirá Pehuajó: a través de ustedes construyo recuerdos, memoria y sigo en contacto, al igual que con varios medios de comunicación de la ciudad. En la medida que puedo trato siempre de saber cómo están las cosas allá y en ese sentido, estos puentes tendidos me ayudan muchísimo. Los agradezco y los valoro.

Hace tiempo que no reproducíamos textualmente una entrevista, preguntas y respuestas. Las expresiones de Francisco reavivaron esta modalidad. Dejan amplio margen para el análisis y la reflexión. Complace compartir este puente comunicacional con quien conocimos desde niño, ávido por sumar conocimientos en todos los ámbitos de la ciudad. 

Hoy sus logros nos llenan de goce y satisfacción. Son un ejemplo de permanente superación en su afán de aprender y aprender por sobre todas las cosas. Gracias “Pancho” por honrar el pago hernandiano. El camino a recorrer deparará muchas y agradables realizaciones. Acaso, como se dice habitualmente, lo mejor está por venir...


PING PONG



-¿Una aspiración?: “Seguir creciendo, aprendiendo y compartiendo con los demás”.

-¿Una gratitud?: “El amor de todos los y las que me rodean”.

-¿Una ingratitud?: “Son parte de la vida, pero ahora no recuerdo una específicamente”.

-¿Un amigo/a?: “Varios. Y los quiero con el alma. Pero voy a nombrar a una (y con ella nombro a todos) especialmente, porque vive en Pehuajó y porque todavía no pude conocer a su bebé: Cecilia Luciani”.

-¿Un reproche?: “La verdad es que ahora trato de no hacérmelos, en este tiempo al menos, dado que por el contexto, entiendo que hacemos aquello que podemos”.

-¿Una ilusión?: “Que todas/os los que habitamos este bello suelo estemos más unidos”.

-¿Una esperanza?: “Mis alumnos del secundario y su generación. Veo chicos de 16, 17 años con mucho compromiso, con muchas ganas de tirar para adelante, de comprometerse2.

-¿Algún deporte?: “El fútbol sin dudas. Abrazo para el enorme Deportivo Argentino, de pasadas, je”.

-¿Qué extrañas?: “Extraño ver a mis papás, a mis hermanos y caminar un día cualquiera por el centro de Pehuajó”.

-¿Tenés ídolos?: “Ídolos, no. Siento admiración por mucha gente”.

-¿Dios te acompaña?: “Sí, Dios siempre está”.

-¿Tus amores en la vida?: “Ana, mi novia. Susana y Pancho, mis viejos. También son amores mis hermanos, mis sobrinos y mis amigos”.

-¿La radio?: “Un amor eterno a primera vista”.

-¿La palabra escrita?: “Una compañera de aventuras, un espacio sagrado”.

-¿La docencia?:”Es un desafío y un aprendizaje cotidiano”.

-¿La era digital?: “Es un lugar asombroso, cambiante, y en parte desconocido”.

-¿Pehuajó?: “Dicen que uno es del lugar en donde pasó la infancia. Y si, como decía Rilke “la patria es la infancia”, Pehuajó entonces es mi patria. Un lugar donde siempre soy feliz”.

-¿Pancho Arri hoy?: “Una persona que busca superarse, aprender un poco cada día, que tiene aciertos y errores pero que va para adelante. Que busca el regocijo del amor de la pareja, de la familia y de los amigos. Y que trata de hacer bien su misión, para contribuir, con un pequeñísimo granito de arena, a que todo sea un poquito mejor”.



HOMENAJE DE SUS AFECTOS



Contar de Francisco y su amor con las palabras y la comunicación que ellas conllevan....es volver a vivir su infancia y adolescencia en Pehuajó...

Haciendo historia: una entrevista en radio Diamante (hoy Mágica) que le hicieron Juan Diedrich y Mario Quiroga....hablaba de su amor por la música de Edith Piaf y The Carpenters.

Relataba imaginarios partidos de fútbol....

Y recorriendo radios, con programas compartidos y propios anduvo....por

Radios en Pehuajó: Mágica, Delta, Del Sol, Recuperación. Transmisiones deportivas en Depormágica con Julio César Páez y Daniel Del Arco (banco de suplentes en la cobertura de la Liga Pehuajense de Fútbol). Toque invisible entre 1997-2000, el programa de la Escuela Normal en FM Delta.

Y letras, y piano, y francés, y radioaficionado.

De niño, por admiración y respeto a Juan Francia, escribía un periódico anual llamado Francia....manuscrito y con formato de publicación escrita...

Y siempre....preguntando. Leía La Prensa y La Nación, con guantes, por la tinta.

Muy amigo de sus amigos chicos y grandes. De un amor infinito por sus abuelos Lolo y Tata (mis padres).

Participó en fotografías, teatro y literatura el los TJB. Gracias al TIP, al Conservatorio de Música, a la Escuela Normal, a las radios de Pehuajó, al Círculo de Radioaficionados.… por su cuidado, por favorecer sus inquietudes, por enseñarle de valores, de la importancia de estudiar y compartir.

Y como hijo....un placer por lo compañero y sensible… Pasan los años y crece … y su alma sigue cuidada... Y siguen las palabras y la comunicación y las investigaciones

Si....Gracias Mirá....por esta conversación...La vida es bella, es un trabajo de fe y perseverancia....

Gracias Félix Peyrelongue por ser una persona importante de referencia en su vida....la cultura y las palabras crearon puentes atravesados por tiempos de reconocimiento y agradecimiento.

Cariños y saludos a la comunidad toda...”

Susana Tettamanti



"Es un orgullo enorme para mi, por su actividad, por sus logros intelectuales y ahora en la Universidad por el cargo que ocupa.

Además, la hermosa relación afectiva. Es muy linda para un padre. Se preocupa en forma permanente, me llama, para saber cómo estoy.

Considero que es como una devolución de la vida. Es algo muy lindo, que repito llena de satisfacción y orgullo".

Francisco Arri



-”Adhiero a este cálido homenaje con un reconocimiento a una persona que lleva en el alma a su amado Pehuajó. Podría decir que conozco sus calles, sus personajes e historias a través de los ojos y de las innumerables anécdotas que habitan en Pancho.

El aroma del árbol de tilo que le recuerda a su infancia, sus primeros pasos en el teatro, su profesora de piano, el programa de radio de su colegio, sus amigos, sus padres, su entrañable abuelo...
Imágenes que siguen vivas en él y que lo convierten en la extraordinaria persona y profesional que es hoy.

Una voz que abraza. Ese es Pancho”.

Ana L. García Luna




-”Conozco a Pancho desde la secundaria, es de esas personas que escasean, que llegan a tu vida y sabes que van a cambiarla. 

Panchito -como yo le digo- mas que un amigo, es "familia elegida", no viene impuesta pero uno la elige sin dudarlo y no quiere perderla nunca. Es buena madera, esa gente que quiere sin vueltas y te quiere bien! 

Si hay algo que me genera alegría, orgullo y me reconforta el alma, es verlo feliz! Ver los logros de su vida personal y profesional. Pero sobre todo, saber que todo lo bueno que le pasa, se lo merece! 

Ojala todos pudieran tener en su vida un "Pancho Arri". 

Este año ha sido raro, difícil, y para mi especial por el nacimiento de mi hijo. Solo deseo que pronto podamos vernos y pueda conocerlo. Y porque no, como en nuestra época de adolescentes, hacer un buen clericó para brindar; pero ojo, no con cualquier sidra!!! Nuestro clericó especial, es con la sidra que viene en botella de plástico!”

Cecilia Luciani

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