Un mensaje de gratitud y sincera amistad de un futbolista ejemplar

Ocurrió hace 36 años. Un destacado futbolista que brilló en varias canchas de la región agradeció con sentidos conceptos la tarea de los periodistas deportivos, entre ellos Manuel F. Arive. Una actitud que hoy complace destacar.



El largo tiempo de aislamiento social, entre otras cosas, motivó remover el cajón de los recuerdos y revivir hechos, sucesos, momentos de toda índole. A propósito nos hacemos eco de un recuerdo que atesora el colega Manuel Francisco Arive y que en los últimos días permitió rememorar tantas horas de trabajo en coberturas deportivas.

Se trata de una sentida misiva de despedida y agradecimiento del talentoso futbolista Carlos César “Paisano” Capovila, cuando se retiró de las canchas y exteriorizó su agradecimiento a periodistas locales, entre ellos Manolo Arive. Precisamente, a modo de recordación y valoración de la actitud asumida por el recordado jugador, creímos oportuno reproducir el aludido reconocimiento.

Cabe acotar que fue entregado a Manolo, luego del último partido jugado por Capovila, día en que también se produjo el retiro de Carlos Arive, hermano de Manolo, dejando la casaca de Deportivo para iniciar su estudios sacerdotales. Las expresiones de Capovila, están fechadas en Mones Cazón, el 17 de octubre de 1984, y expresan textualmente:


Querido amigo Manolo:

Sin querer convertirme en el recordado Ricardo Lorenzo (Borocotó) en sus famosas "Apiladas por El Gráfico", hoy me llega el turno de decirles también mis últimas palabras a quienes me trataron y me dieron un trato familiar, cálido y sincero, como si fuese a un hijo de Pehuajó, ustedes los que hacen periodismo.

Yo que llegué hace 12 años con el humilde bagaje de mi fútbol a ese fútbol tan reconocido en toda la zona como es Pehuajó, y sentí ese calor y ese reconocimiento por parte del periodismo, en innumerables veces me colocaron en la vidriera con sus comentarios laudatorios a esos hombres que en el interior hacen periodismo puro como lo hacen ustedes. Vaya mi gratitud eterna y mi cariño de por vida.

Hoy que soy un ex jugador y me ven saludado y reconocido por toda la zona, es que pienso que poco valor, en su momento le di a mis amigos. Tu caso es uno, otro el Baby, y otro René Bossié, por eso si tengo que reparar mi olvido hoy lo hago, y lo hago en mi amarga despedida futbolística, pero dulce en lo personal, ya que me vi reconocido en lo que respecta a Capovila persona, y ese respeto fue ayudado por ustedes quienes mantuvieron mi nombre aún teniendo tardes negras.



Sabes porque nos conocemos de largo tiempo, que lo mío va de corazón, no lleva afanes de publicidad, porque en mi final futbolístico no lo preciso, pero sí va como un recuerdo sincero a quienes me hicieron sentir muy bien. De lo que si estoy seguro es que sufriré la falta de vestuarios, de olor a aceite verde, en los domingo venideros de mi vida, pero lo supliré con recuerdos, entregado a mis hijos y mujer, y luchando para que esos ideales buscados por mi, sean la luz que ilumine el camino de mis hijos, y que puedan encontrar ellos el camino abierto por su padre, el de la decencia, honradez y humildad, pero también sabiendo que ese camino se hizo más fácil porque en mi vida encontré amigos como vos.

En mi despedida llévate esta frase dicha por un economista (hoy tan de moda): "En la vida el mejor interés es un amigo, y vos lo sos".

El paisano Capovila

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