Un argentino llamado José, ejemplo de humildad y honradez

Bienvenido el domingo para la serena pausa interior, propicio para el análisis, la reflexión y eventuales replanteos, a la luz de hechos, sucesos y realidades que sorprenden gratamente, como el noble gesto del cartonero trenquelaquenche que encontró más de un millón de pesos y lo devolvió.

En los últimos tiempos estamos un tanto acostumbrados a "las nuevas malas". Radio, televisión, redes sociales, diarios y revistas, resaltan con elocuencia hechos y procederes violentos, tristes, increíbles, que son parte de una realidad que duele y preocupa. Y de pronto, hay hechos y nobles procederes que no alcanzan la misma repercusión periodística. Claro está desde siempre la mala noticia tiene "gancho" y desde el punto de vista comercial "vende más".

En los últimos días, la región se vio gratamente sorprendida por una buena noticia que es oportuna rescatar y resaltar en este domingo de reflexión. Ocurrió en la vecina ciudad de Trenque Lauquen. Su protagonista José, un dignísimo cartonero que todos los días transita por las calles de la ciudad. Encontró más de un millón de pesos y los devolvió.


"APRENDÍ A SER HONESTO"

Cuando separaba la recolección de cartones y cajas, encontró un sobre que contenía 300 euros, 1000 dólares y cheques por 950.000 pesos. “Esto no es mío” dijo José e hizo memoria para determinar el lugar dónde levantó la caja. Fue la concesionaria de autos Lens SA. Informó a quien habitualmente entrega la recolección callejera, el vecino Pedro Roig y ambos fueron a la concesionaria y entregaron el sobre con todos los valores.

Sorpresa y reconocimiento. "Aprendí a ser honesto" dijo José al entregar el sobre. Nicolás Grunale, gerente de la concesionaria, destacó la entereza moral y humana de José. En declaraciones al diario "La Opinión", Grunale señaló: "En una encomienda grande venían contratos de ahorro, papeles de autos usados y documentación propia del negocio. Y abajo del todo venia un sobre chiquito a mi nombre con cheques, dólares y euros. En total había 300 euros, 1000 dólares y cheques registrados en nuestro sistema por 950.000 pesos. Ese sobre se traspapeló en la caja y quienes recibieron la encomienda no lo vieron y así como estaba se tiró a la basura”.

Con respecto al gesto del cartonero, afirmó: “La verdad es que José es una persona de primera. Un pibe muy humilde, y sinceramente su actitud nos tocó el alma. Le dimos una buena recompensa, charlamos un rato largo y nos hicimos amigos”.

Al aportar más detalles, precisó: "Es una caricia para el alma en esta sociedad donde hay tanta mala onda y negatividad. Sinceramente nos pone muy contentos y nos muestra que hay más gente buena que mala. Y que por ahí las cosas malas tiene más difusión. Le dimos una recompensa y no la quería aceptar. Gestos como el de José son un ejemplo más que evidente de que existen cientos de miles de personas buenas, pero quizás lo que más sale a la luz son las cosas malas.


QUIÉN ES JOSÉ

 

Se llama José Sala, es cordobés, llegó a Trenque Lauquen hace varios meses. La recolección de cartones para un emprendimiento privado le permite ganarse la vida. Su humildad es tan grande como su integridad moral. Es atento, siempre de buen humor, recorre las calles en una bicicleta.

En breve, cuando obtenga la licencia para conducir, dejará la bici y utilizará una moto con chango para cumplir con su tarea cotidiana, recompensa de la concesionaria de autos que se agrega al dinero que le costó aceptar y a vestimentas que también le regalaron como parte del reconocimiento por el inusual gesto asumido.

El proceder de este argentino llamado José, enaltece y emociona. Sorprende gratamente en momentos de extremas necesidades. Y sin duda alguna, enriquece saber que hay seres humanos que asumen el desafío de los duros tiempos que les toca vivir, con integridad moral, sincera humildad y total honradez y desinterés.


GESTOS EN PEHUAJÓ

Seguramente hay hechos similares en toda la zona, de menor magnitud pero que ponen evidencia valores humanos elementales. Entre otros, medios periodísticos pehuajenses destacaron el gesto del personal de la GNC del puente, que encontraron una cartera olvidada en un baño y la devolvieron a su dueña Ana Basualdo.

En el año 2015, el trabajador municipal Héctor “Bicho” Tocha, encontró en el basural a cielo abierto una bolsa que contenía alrededor de 50 mil pesos en efectivo y la entregó a las autoridades municipales. Y a principios del corriente año la vecina Marlyn Antonela Cotta encontró una billetera con documentación y dinero y la devolvió a su dueño Luis Galanti, quien reveló que se negó a recibir recompensa.

Ha habido otros procederes similares, conocidos íntimamente en círculos sociales o vecinales, pero sus protagonistas optaron por el anonimato y el silencio. Igualmente válidos para reafirmar que no todo está perdido.

 

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