“La pureza del blanco y lo pasional del rojo”

Siempre firme junto al club de sus amores, en las buenas y en las malas, con su inconfundible gorrita tejida. Recuerdos de otros tiempos y una aspiración que compromete: que se haga realidad el sueño de la casa propia.


Miguel Ángel Pellegrini, es kadetista cien por cien. Si bien en su niñez frecuentaba a la sede del Club San Martín, su corazón latía en KDT. Compartimos un breve encuentro para adherir a la centenaria celebración.

10 de diciembre de 2017, en cancha de San Martín, junto a Ángel Erostegui, Jorge Galiani, Alfredo Ursino y Osmar Calcagni. Desempate: KDT 3, Maderense 2.

“Nací y viví durante tres décadas en el barrio del parque. Mi vida como hincha del Club Atlético KDT se divide en dos etapas. La primera comienza en 1961, cuando mi hermano mayor, Marino, se fichó en KDT para jugar al fútbol. Con apenas 8 años ya había decidido mi predilección por el fútbol. Por mi corta edad mis padres no me permitían que fuera solo a las canchas. Entonces me "enganchaba" con mi hermano y comencé a presenciar los partidos. Puso como única condición que me hiciera hincha de KDT. Accedí con tal de ver los partidos”, expresa Miguel y añade:

“Enseguida "tuve premio" KDT se coronaba bi campeón de la L.P.F. en 1963 y 1964. Poco recuerdo de ambos logros, sí a la mayoría de los jugadores: Pascual Barbera, Jorge Galiani, Oscar "Vique" Quarteroni, Fortuna, Mallarino, Marino, "Garbanzo" García, Julio Núbile, Lanziotti, los hermanos Carlos y César Rodriguez y Nelson Ortelli.
Al poco tiempo mi hermano emigró de Pehuajó. Yo trabajaba y estudiaba y surgió en mí el sentido de pertenencia a la barriada. El parque, la escuela 20, el club de barrio y fundamentalmente amigos y compañeros de estudio (primario y secundario), fueron motivos mas que suficientes para que frecuentara la sede y la cancha de fútbol del club homónimo del magno héroe nacional”.

Festejos por el ascenso, año 1986.
Y la segunda etapa como hincha, comienza en el año 1985, cuando KDT pierde la categoría y la recupera al año siguiente. “Por lo tanto - remarca Pellegrini - desde 1986 volví a ver al albirrojo. Al año siguiente el abogado Ginieis (hijo del recordado dirigente) me invita a sumarme al club. Me inicio como integrante de la subcomisión de fútbol. Luego fui Secretario de tres presidentes Jorge Galiani, Héctor "Vasco" Iraguen Pagate y Alfredo Ursino. Surgió una simbiosis que perdura a la fecha”.

Miguel Pellegrini, distinguido en la Fiesta del Deporte 1989 como dirigente ejemplar, afirma que ante el centenario de su amada institución, se revive el sueño de la casa propia. “En este especial aniversario se le presenta a la entidad la oportunidad histórica, y a mi criterio única, de cristalizar el ansiado sueño de la casa propia. La unión de la familia kadetista constituye un imperativo para llegar a la definitiva concreción”.

Fiesta del Deporte 1989. La entonces Secretaria de Bienestar Social, esposa del ex presidente de KDT Odalis Sánchez, entrega a Pellegrini el testimonio como "dirigente ejemplar"

Sostiene que “al lograrlo KDT volverá a ser lo que otrora. En el orden deportivo además de fútbol, en la entidad se practicó básquet (masculino y femenino), bochas, casín, ajedrez” y acota que “Socialmente es atinente mencionar los tradicionales bailes de KDT, en lo que quedaba de la cancha de futbol en Varela y Cuenca (hoy Landa), muchos noviazgos y posteriores casamientos, nacieron en las tradicionales reuniones danzantes, que marcaron un hito en la noche pehuajense”.

Finalmente, Miguel remarca la representación de la entidad a través de los colores blanco y rojo, motivo por el cual afirma que “ser kadetista es una pasión pura, sentimientos que bien se pueden identificar con dichos colores. Esa conjunción cromática podría definirla como la pureza del blanco y lo pasional del rojo”.
Llegada de los primeros hinchas a la sede social, cuando en 1986 KDT recuperó la primera categoría.
Los conceptos finales ratifican sus sentimientos, en este particular momento y ante el trascendente aniversario fundacional: “Un especial reconocimiento a todos los hombres y mujeres, quienes de una u otra manera, posibilitaron a partir del 4 de julio de 1920, que la institución llegue a los 100 años de vida. ¡Muy feliz cumple mi querido Club Atlético KDT y por muchos años más!.
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