Y pensar que quería ser domador...

La celebración del día del trabajador eléctrico y el reciente retiro de la actividad, motivó el encuentro con el convecino Mario Massasso, técnico electromecánico egresado de la Escuela Técnica de nuestra ciudad. Su trayectoria laboral y puntuales momentos que marcaron etapas en su vida. Su apego por los caballos es parte de los lindos recuerdos de su infancia. Ahora, jubilado, junto a su esposa redobla esfuerzos por un camino diferente, donde prevalece su fe y el propósito de difundir la “sagrada palabra”.



Mario Massasso (55) nació y se educó en Pehuajó. Se recibió de Técnico Electromecánico en la Escuela Técnica y se abrió un campo laboral hasta su jubilación en el corriente año. No estaba en intenciones juveniles ser trabajador eléctrico. Influyó su madre en la decisión. “Cuando terminé el colegio primario fui a pasar las vacaciones con un abuelo que era encargado de una estancia que criaban caballos de polo, mi tío era el encargado de domar los potros y mi tía lo apadrinaba. En ese ambiente desarrollé un atractivo muy especial por los caballos que aún conservo y lógicamente no se me pasaba por la mente seguir estudiando sino que soñaba con ser domador y vivir ligado a los caballos”, relata y rememora aquellos momentos.

Su apego por los caballos no prevaleció, si el consejo familiar. “Cuando se me terminaron las vacaciones no hubo forma de convencer a mi madre de esa nueva meta, así que por su insistencia y a regañadientes empecé a estudiar en la escuela técnica hasta que me recibí en el año 1978. De las dos especialidades me incliné por la eléctrica aunque también me gusta la mecánica”.

LA TAREA REALIZADA
Cumplida esa etapa, el técnico electromecánico incursionó en el mundo laboral. “Después de recibirme rendí examen en la Acería Bragado y cuando estaba a punto de entrar me salió la posibilidad de ingresar al Frigorífico Pehuajó que en ese entonces era una de las principales empresas de aquí. Después durante unos años trabajé por mi cuenta hasta que finalmente ingresé a la Cooperativa Eléctrica”.

Hace poco tiempo, como otros trabajadores bajo convenio de Luz y Fuerza, se acogió al beneficio jubilatorio. Y a la hora de hacer balance, Massasso afirma estar satisfecho y reflexiona: “Creo que haberme quedado en la Cooperativa fue una de las mejores decisiones de mi vida. A través de los años se me presentaron un par de oportunidades de salir pero siempre, después de analizarlo, decidía quedarme y no me arrepiento”.

TIEMPOS DIFERENTES
Durante sus años de servicio en la Cooperativa Eléctrica experimentó las transformaciones deparadas por las modernas tecnologías. Al respecto, evalúa y señala: “En parte lamento que el momento actual no hubiera llegado al menos 5 años antes y no ahora que yo me retiré. La Cooperativa Eléctrica estaba muy desfasada respecto a otras cooperativas vecinas y a las tecnologías modernas. En estos últimos años se le empezó a dar importancia a la parte técnica incorporando más ingenieros y empezando a instalar reconectadores en los distintos alimentadores. Eso le permite a los operarios detectar las fallas más rápidamente y restablecer el servicio en menor tiempo”.

Y al observar las obras en ejecución, ahora con su mirada alejada del lugar donde pasó tantos años, afirma: “Creo que es lo que todos los trabajadores de la cooperativa soñamos y pensamos que nunca se lograría. Yo he sido quizás uno de los que más he vivido lo que cuesta hoy en día realizar cualquier obra eléctrica y de los malabares que tienen que hacer las cooperativas para poder concretarlas. Así que, si se logra finalizar todas las obras proyectadas, seguramente la Cooperativa estará a la altura de la ciudad a la que le presta el servicio”.

RESPETO Y DISFRUTE DEL TRABAJO
Sus condiciones, su experiencia y su carácter facilitaron un cambio de roles. Alejado de las redes y ámbitos técnicos de la prestadora del servicio eléctrico, Massasso se retiró como jefe de compras. Momentos y situaciones se remarcan al evaluar la actividad. “Sí hablamos con relación a mí profesión y por el lado de la Cooperativa tengo que destacar la actitud de los últimos consejos de administración para conmigo. En principio sin ser alguien con una vocación contable me ofrecieron ser jefe de compras, algo que venía haciendo en colaboración con el ingeniero (Claudio) Wassermann para los materiales eléctricos pero que después se extendió a todos los insumos de la Cooperativa.

Con relación al consejo de administración y al gerente actual siempre me permitieron expresar mi opinión con relación a distintos temas y fueron respetuosos de mis opiniones y creencias. Eso también me permitió disfrutar de mi trabajo en los últimos años”.

Y enseguida añade: “Con relación a mi vida privada, el momento actual es muy especial porque me permite disponer de más tiempo para colaborar en distintos proyectos que la Asociación de los Testigos de Jehová está ejecutando para sus salones de convención. Algo que ya venía haciendo pero de manera limitada”.

Y es aquí donde Mario, consecuente con sus ideas y claros principios, junto a su esposa que lo secunda perseverante y comprensiva, donde ahora vuelca su tiempo y sus esfuerzos. Es cierto, que la jubilación facilita la dedicación y entrega a muchas cosas que se postergan por exigencias laborales.

Mario, como pocos, profundo, inteligente y respetuoso conocedor de las sagradas escrituras, sigue ahora con amplitud de tiempo pero con la responsabilidad de siempre, el camino hacia el cumplimiento de su meta, al tiempo que alimenta y transmite la esperanza de luchar por un mundo mejor, exento de injusticias y sufrimientos.

PING PONG
- ¿Un deseo?: “Poder alcanzar mis metas y tener vida para ver los acontecimientos futuros”.
- ¿Un recuerdo?: “Mi primer contacto con La Biblia, me ayudó a entender muchas cosas que no se ven a simple vista”.
- ¿Una esperanza?: “Poder ver un mundo mejor, sin injusticias, sufrimiento y muerte”.
- ¿Una gratitud?: “A mis padres y suegros que me apoyaron en momentos difíciles de mi vida”.
- ¿Una ingratitud?: “No recuerdo”.
- ¿Un amigo?: “Hugo Juárez”.
- ¿Un ídolo?: ”No un ídolo, si alguien a quien admiro por lo que ha sido para mí y la paciencia que me tiene: mi esposa”.
- ¿Un libro?: “La Biblia”.
- ¿Un rencor?: “Me esfuerzo por no tener, espero lo mejor de los demás y si no es así trato de comprender por qué se comportan de esa manera”.
- ¿Un amor?: “Desde el punto de vista humano, mi esposa y mi madre. Desde el punto de vista espiritual y respetando el primer mandamiento que leí por primera vez en un libro de Historia Antigua y Medieval de José Ibáñez (pág. 83) que mi hermana usaba en el colegio nacional: Jehová”.
- ¿Una frustración?: “No recuerdo, creo que la vida me ha tratado bastante bien hasta ahora, he podido hacer lo que me gusta y cuando he hecho cosas o tomado malas decisiones de las que me arrepiento, creo que ha sido por ignorancia”.
- ¿Pehuajó?: “Una ciudad que concentra todos los asuntos ligados a mi vida, es la ciudad donde nació mi Padre, donde yo me crié y donde he residido hasta ahora. Ha desempeñado un papel importante en la formación de mi personalidad”.
- ¿Cooperativa Eléctrica?: “Hasta ahora tengo más años dentro de ella que fuera de la misma. No puedo ignorar su influencia en mí personalidad, en mi formación profesional y en muchas de las cosas que hoy disfruto”.
- ¿Mario Massasso?: “A veces nosotros no nos vemos como nos ven los demás, creemos que somos de una manera y otros nos ven diferente y está bien que sea así. Me esfuerzo por ser una persona sencilla, educada y amable. Creo que lo voy logrando”.
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