Cuidar y proteger el cabello en invierno

El invierno no es la mejor estación para el cabello. El calor, el frío, el viento, la lluvia, la electricidad estática... no son las mejores condiciones. Desde que las bajas temperaturas empiecen a dañar el cabello, ofrecele un programa de cuidados gracias a nuestros consejos.

Para cuidar el pelo en invierno, lo primero que debés hacer es un diagnóstico de su estado general. Sólo podrás mimarlo, si sabés lo que necesita.

- Lavar el cabello con suavidad
Tratalo con cuidado. Tu cuero cabelludo debe soportar los avatares externos, por no hablar de la caída del cabello en otoño... Así que lo último que necesita es que lo sigas castigando.

Según el tipo de cabello que tengas: si es graso, lavalo de 2 a 3 veces por semana, si tenés el cabello seco, basta con una vez por semana.

¿Qué producto elegir? Un producto capilar que sea compatible con tu tipo de cuero cabelludo. La idea de que el cabello es más graso en invierno debido a una alimentación más rica en grasas «no ha sido demostrada científicamente», señala Catherine Chauvin, directora del Instituto René Furterer de París. Por tanto, no te pongas a buscar un champú especial para el invierno. Lo que debés hacer es tener en cuenta el tipo de cabello. En cambio, si te vas a esquiar, «tu cabello estará expuesto a los rayos del sol. En ese caso, sí que es necesario utilizar un producto capilar para el sol».
Aplica el champú y masajea con suavidad con ayuda de la punta de los dedos hasta que haga espuma. Nunca uses las uñas, porque podrías lastimar el cuero cabelludo (incluso una lesión minúscula puede perjudicar la vitalidad del cabello). Frota con suavidad y enjuaga bien el cabello para que no queden residuos que puedan apelmazarlo. El masaje es muy beneficioso para la salud de tu pelo, que, tal como indica Catherine Chauvin, «estimula la microcirculación y permite aportar todos los elementos nutritivos al bulbo».

- Nutrir el cabello en profundidad
Cuando termines de lavarte el cabello, nutrilo en profundidad, sobre todo si lo tenés rizado o teñido, porque en estos casos es más frágil. Aunque la variedad de champús es casi infinita, no siempre es fácil decantarse por el que más nos conviene. Opta por una solución rica en activos nutrientes y reparadores, como el karité o el aceite de cártamo.

En invierno solemos usar gorros y sombreros para protegernos del frío que asfixian el cabello, provocan electricidad estática y pueden llegar a provocar la caída del mismo. Así que no abuses de ellos y deja que tu cabellera respire lo máximo posible. Y para fortalecer el cabello durante el invierno, puedes hacer una cura de complementos alimenticios y aportarles las vitaminas que necesitan.

- Peinar el cabello sin estropearlo
Para librarte de todas las impurezas del cabello (células muertas, contaminación...) no basta con el champú, tenés que completarlo con el cepillado diario. Utilizá un cepillo de fibras naturales y peinate partiendo de la raíz (sin tocar el cuerpo cabelludo) hasta las puntas.

En invierno, nunca salgas con el pelo mojado, el secador es imprescindible. Pero para no estropear demasiado el cabello, utiliza el aire frío de vez en cuando y no acerques mucho el aparato a la pared capilar. Si tenés el pelo largo, secalo con la cabeza hacia abajo, así respirará mejor.

Ten en cuenta que si recurrís al brushing con mucha frecuencia, perjudicarás la salud de tu cabello, pero si sos una adepta al pelo liso, utilizá «un preparador a base de aceites esenciales para proteger el cuero cabelludo».

Colaboración de GA Pelukero
Fuente: http://belleza.doctissimo.es/
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