Nuestros Poetas: Diciembre 2013

MALTRATADA

“Cuando vuelva ya no estaré, aunque mi verdadero yo hace años que se fue.
Pueden decirle que aquí le dejo su ropa sucia, los mocasines sin lustrar, el pantalón descosido. . . Me llevo nada más que la alfombra en la que caía abatida por los golpes.
Que se sirva en soledad el café y soberbio se enoje con él mismo por la amargura del azúcar.
Ya no se sentará contra mi voluntad entre mis piernas pidiendo falso perdón y humillando el acto de amor.
Me iré hasta donde me lleven mis zapatos, y quizás una noche en un bar me encuentre con Facundo Cabral, ya que a él le gusta el mar y la mujer cuando llora.”

Marita Ragozza de Mandrini


NADA ALCANZÓ

“Hizo todo lo que le fue posible para ser hombre, pero nada alcanzó. Y luego de tantas huidas se quedó solo. Se refugió para curar su herida y dejó su cuerpo en paz.
Pasó el tiempo, y un día sin querer se miró en el espejo.
Ajustó su corbata, alisó sus cabellos, se encontró con sus ojos y cayó por ese agujero.
Apareció en una estrella, escrito con nombre de mujer”.

Marita Ragozza de Mandrini


UN SUEÑO

“Un día me dormí a la orilla de un río y soñé. Soñé que ante mí aparecía un bocado muy apetitoso y yo lo engullía con fruición. Entonces sentí que algo se me clavaba en mi paladar y me arrastraba hacia el fondo del río. Al intenso dolor en mi boca se sumó la angustia de no poder respirar. Entre las lágrimas provocadas por el anzuelo y el ahogo vi al enorme pez que me tomaba entre sus dientes como trofeo. Entonces desperté. Y tiré en lo más profundo del río todos mis aparejos de pesca”.

Alberto Podestá
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