Fiel a la música, a la guitarra y a la gente

Foto: Laura Adriel


Desde niño se abrazó a la guitarra y honró la preciada herencia de su padre y abuelo. Es uno de los artistas más relevantes de la región. Ha recorrido todos los caminos. Pehuajó es su cuna y nunca quiso irse. Es músico por excelencia, docente de alma y ama entrañablemente lo que hace. Tiene “mucha guitarra” vivida, “mucho escenario y muchas noches”. Se adapta a todo ambiente. Su arte seduce tanto en una clase, como en un concierto, en un escenario célebre como en una peña de taller. Siempre con la misma pasión. Vislumbra un futuro pleno de talento, pero le preocupa el compromiso de las nuevas generaciones. Se llama José Félix Boses y tiene un claro proyecto: “No retirarse nunca”.


La larga charla en la cocina de su casa tiene diversos matices. Por momentos se entremezclan la nostalgia y los recuerdos. No hay ruido de bordonas ni de primas. Y el brillo en los ojos del músico es evidente. “La primera guitarra la tuve a los cinco años, era de plástico y fue comprada en Bragado. A mí hermana la habían llevado a operar allá, al policlínico ferroviario, y yo en una vidriera vi una guitarra. La pedí y mamá me la compró. A partir de ahí tuve una guitarra azul y amarillo, yo era ya hincha de River pero la guitarra era de Boca y era la única que había. Era un juguete pero yo la hacía sonar, yo ya tenía la influencia de papá”.

Después de esa guitarra, llegó la del abuelo. Tenía clavijas de madera como el violín y tamaño chiquita. Era la que el abuelo tocaba en la chacra y, supuestamente, su papá también. Con esa realizó los primeros pasos y comenzó a estudiar en la Escuela Municipal.

José recuerda que en la Escuela Municipal sus primeros maestros fueron Walter Di Santo y el maestro Logioco, que “enseñaba lo que hoy llamaríamos Lenguaje Musical, que en esa época era teoría y solfeo”. El músico expresa que “se estudiaba con los elementos que había y con la gente que estaba allí, siempre estaré agradecido. Era la escuela que estaba ubicada en calle Echeverría, y yo agarré la transición de Echeverría a Del Valle”.

Tras sus primeros pasos musicales, Boses recibió otro regalo por parte de su padre. Era otra guitarra y fue con ella con quien “crecí un poco más”. El guitarrista asegura que más adelante transitó un impasse de estudios hasta que llegó a su adolescencia, momento en que el empezó a estudiar, a los 18 años, “muy formalmente en Buenos Aires, con Irma Costanzo y Jorge Adam”.

JUNTO A SU PADRE
Al decir de viejos pobladores que lo conocieron, Don José María Boses fue un brillante guitarrista. Y tuvo la inmensa satisfacción de compartir con su hijo: “con mi papá toqué varias veces en público. Papá fue músico estable en Radio Nacional, en un ciclo “Las dos carátulas”, teatro para la humanidad. Hicimos una obra, fui invitado. Siempre digo que debe haber sido de las primeras actuaciones muy grandes para mí. Era trasladarme a Capital, a Radio Nacional, que era algo maravilloso. Fue en vivo, no había grabación”, rememora José y su mirada se enciende, plena de gratitud.

CAMINOS RECORRIDOS, PERO PEHUAJÓ FUE SU NIDO
Mucha gente se pregunta por qué se quedó en Pehuajó. Él responde. “Lo que me pasó en tantos kilómetros andados fue maravilloso. Estoy conforme con haberme quedado en Pehuajó que me parece que fue un ejemplo, y lo digo muy humildemente, porque la necesidad que tuve yo de estudiar y de irme, en este momento, mucha gente se formó en toda la región gracias a que yo me quedé. Trabajo de docente desde hace muchos años y he formado mucha cantidad de alumnos”.

José Félix explica que “nunca me tenté en quedarme radicado en otro lado, siempre tomé como epicentro Pehuajó y de ahí moverme. A tal punto, y de conducta, que muchas veces he estado actuando muy lejos de acá, y terminar, subir al auto y volverme. Es llamativo eso… Además por obligaciones de diversos tipos: laborales, familiares…

Con inocultable satisfacción, sintetiza su trayectoria: “tuve la suerte de estudiar y estar con grandes personalidades de la música. De ellos tomar modelos, convivir, compartir, y bueno, y sacar conclusiones”.

Boses en sus inicios como músico
LOS ROLES SE COMPLEMENTAN
Su actividad no se ha limitado a nada en particular. Es músico, profesor, compositor, organizador. Todo se complementa: “me veo en la obligación de convivir con todos mis trabajos y roles, porque no podría haber sido docente en lo que hago sino hubiese mostrado todas las facetas: desde el conocimiento de la música, conocimiento del instrumento, la ejecución y el público. Sino no podría tomarme la atribución de decirle a un alumno que suba a un escenario. Es un hecho artístico por lo tanto lo tengo que transitar en la previa, y eso me sirvió para tomarme la obligación de ser el organizador, de estar en el público, de estar tocando y ejercer todas las facetas”.

Siempre fue así. No lo deslumbra en absoluto el prestigio y el nivel que ostenta. “Todo me apasiona, muchas veces tenemos que tocar a la noche y estamos arreglando la sala tres horas antes. Y hacemos todo con mucho placer, y sentirlo así suma. Tengo recuerdo de haber viajado, llegar al lugar y de tener que modificar algunas cosas que estaban mal, fundamentalmente el tema de bafles, de micrófonos, de sonidos y bueno, en algunos casos tener algún tipo de enfrentamiento, pero uno debe ser el dueño del espectáculo”.

“LA MÚSICA ES UNA SOLA”
El artista pehuajense afirma, con seguridad, que no tiene predilecciones ni estilos. “No tengo preferencias entre estilos musicales. Creo que la música es una sola: está la buena y la mala. La música buena viene precedida de un basamento sólido y el conocimiento del que la haya hecho, y a eso le tenemos que sumar la parte del intérprete que tiene que entender todo eso. No hay mejor cosa para un compositor que un intérprete te mejore la obra. Es muy difícil eso. Y la tarea de nosotros los intérpretes es esa… Y yo por ejemplo que ahora estoy incursionando en la composición, también les digo a mis alumnos cómo me gustaría que fuera tocado el día de mañana”.

VE FUTURO PERO LE PREOCUPA EL COMPROMISO
Su labor docente le concede autoridad para hablar del tiempo que vendrá. “Veo futuro en las nuevas generaciones de músicos, porque talento es lo que sobra”, sostiene, pero acota que “lo que me hace dudar bastante es el compromiso a tomar pensando en muchos años para adelante y para crecer. Y otra cosa que no veo es la bondad de darlo. El sentir lo que hacemos y darlo, creo que es muy difícil, está lleno de egoísmo. Yo tuve la suerte de tener maestros que me dieron todo, y que en algún momento llegaron a expresar: “esta obra la vas a tocar vos mejor que yo”. Eso es de un grande, y sensibiliza muchísimo, porque no cualquiera lo hace. Gracias a eso, yo aprendí y puedo darlo”.

MOVERSE, INSERTARSE PARA HACERSE ESCUCHAR
Si bien Boses piso escenarios de todo nivel, nunca de jactó. Por el contrario, sabe de esfuerzos, constancia y responsabilidad. “Antes había un margen de valoración mucho más importante porque el hecho de que te costara conseguir el objetivo te creaba un objetivo de realizarlo y lograrlo. Acá no había equipos, nada, había que viajar muchos kilómetros. Ahora es otra cosa. Ahí es donde yo sugiero y aconsejo a los chicos que se muevan. No digo que vayan a golpear las puertas, pero sí ofrecerse a tocar en las escuelas, para crearme un compromiso de estudiar, y de pronto, insertarme en el mundo donde sabía que era necesario que escucharan cosas de esas”.

LA HERENCIA Y EL RETIRO
Al pensar el futuro y al hablar de sus hijos, claro que sería motivo de regocijo que alguno heredara su vocación, pero José, en esto, también es claro y contundente. “Me gustaría que mis hijos hicieran algo relacionado a la música, por supuesto. Pero quiero que lo hagan natural y serio. A mí me tocó ver mucha guitarra, y sigo viendo, que es la guitarra de entretenimiento, para pasar una fiesta, que no está mal, eh. Pero tampoco con eso podés, de pronto, vivir y crecer. A mí me gustan las cosas mucho más formales y profundas porque además tuve la suerte de formarme así y es lo que tengo que transmitir. Para lo poco hay mucho tiempo en la vida, pero para lo mucho, hay que tratar de hacerlo de muy chico y a largo plazo.

Muchas veces piensa en el retiro, más aún con el avance de los años. Y aquí también la tiene clara el maestro: “el proyecto es no retirarme nunca. Por ahí sí del aula oficial pero como siempre me dicen los chicos: “y, profe, vamos a ir a su casa”. Y la cosa es así, yo vivo con ellos todo el tiempo. Hacen consultas, tienen acceso a mi biblioteca, sacan música. Y ahora con toda la tecnología que hay, yo puedo aprender de ellos algunas cosas”.

Y no caben dudas que así será el tiempo terrenal que recorra. Siempre estuvo presente, siempre apostó al crecimiento cultural, siempre apoyó iniciativas, tanto privadas como estatales, sin importarle corrientes ideológicas ni estrategias políticas. Por ello, sostiene que “en todos los lugares en donde crece la información cultural, es muy útil para la población. Gracias a Dios, y lo digo con mucho orgullo, toda la vida lo hice de la misma manera, nunca mezclé nada con nada. Fui fiel a la música, a mi guitarra y la gente que iba a escucharme”.

Boses y el trío Cruz del Sur
Es otro de los logros de José, compartido con Héctor Llanos y Gustavo Grobocopatel. Así lo concibe: “en el trío, primero es la amistad, es una cosa muy profunda que hasta logró tener la suerte de pensar igual, de las tres partes, de no pretender la fama. Nosotros teníamos un slogan que decíamos: “Tocamos donde podemos, como queremos y cuando queremos”.

Nunca tuvimos representantes, nunca nos adherimos a nadie sino que cuando nosotros decíamos tocábamos. Igualmente siempre hubo muchísimo trabajo en lo que hicimos. Viajamos mucho en silencio, la gente no se enteraba. Cuando nosotros estábamos tocando en Miami, acá se enteraron cuando volvimos. Siempre digo que cada cual, lo que hace, no tiene que andar publicándolo, eso surge solo”.

El primer halago
Los festivales de Pehuajó siempre lo tuvieron como protagonista. Los momentos vividos son numerosos. Entre tantos, rescata el primer premio obtenido en festival del año 1967, cuando se competía con otros guitarristas que venían de todo el país. “Ahí me dieron el primer premio y todavía no iba a estudiar a Buenos Aires. Yo empecé al año siguiente.

Gané con música surera, pero no era tan estricto en eso. Recuerdo que toqué una zamba de Eduardo Falú que se llama “Rosas de los vientos”. Me apasionaba entonces, armé unos arreglos y la toqué”.

LA FAMILIA Y LOS AMIGOS




- “Además de ser un buen padre y una buena persona, es un referente importante en la cultura pehuajense” (Agustín Félix Boses, hijo mayor).

- “Realizó sus objetivos, superando obstáculos que le enseñaron humildad y definieron su persona. Hizo de su pasión, la música, gran parte de su vida alcanzando la felicidad”. (José Martín Boses, hijo menor).

- “De esos casos extraños, con pocas posibilidades, logró su máximo sueño: disfrutar, compartir, dar.¿Qué mayor felicidad para un Maestro?”.(Susana Gallo, esposa)

- ”José, nos diste y nos das mucho con tu música, sos un genio.” (Norma Echeveste, prima de La Plata)

- “Un Músico con todas las letras ,que ha sabido compartir su talento y su pasión por lo que hace con generosidad. Gracias por tantos recuerdos y momentos vividos”. (Familia Gómez- Boses)

- “José pasó a ser como un hijo más y siempre está presente en muchos años de mi vida porque compartimos momentos buenos y malos Siempre fué el muchacho que integró nuestra familia con su nobleza y gran corazón, Si tuviera que enumerar los recuerdos no me alcanzaría el tiempo Lo quiero muchísimo”. (Martha T.de Adam)

- “José para mí es mi hermano, así lo sentí siempre. En mi casa fue un hijo más con el que se compartía todo, no sólo la música. Para mi papá fue alguien que, según él contaba, apareció en el negocio a comprar una cuarta y él le dijo “te voy a tirar una cuarta” y desde allí lo remontó en el camino de la música como a un hijo más. Yo era muy chica y compartí ese camino durante muchos años”.
(Maria Martha Adam)


Ping pong
-¿Un deseo?: “Crecer”.
-¿Una frustración?: “Ninguna”.
-¿Un rencor?: “Nunca”.
-¿Una esperanza?: “ La paz”.
-¿Una alegría?: “La gente”.
-¿Un amor?: “La familia”.
-¿Una tristeza?: “Falta de tiempo”.
-¿Pehuajó?: “Mi tierra”.
-¿Irma Costanzo?: “Parte grande de mi vida”.
-¿Jorge Adam?: “Gran amigo”.
-¿Héctor Llanos?: “Amigo y canto”.
-¿Gustavo Grobocopatel?: “ Amigo y canto”.
-¿Un maestro?: “Mi padre”.
-¿Un ídolo?: “Mi padre”.
-¿Un amigo?: “Jorge”.
-¿La guitarra?: “Mi vida”.
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