En familia mucho mejor...

En nuestro país se celebra el 22 de Noviembre el Día de la Música, y por extensión noviembre se convierte en el “mes de la música”. Dado que este momento del año coincide con el final de nuestro ciclo lectivo, es inevitable que al festejo se le añada, entre los que nos dedicamos al bellísimo arte de hacer y enseñar música, una mirada hacia atrás, una reflexión acerca del trabajo realizado durante este 2012, año particularmente significativo para nosotros ya que vio nacer a nuestro Taller.

En este marco, nos llena de orgullo y felicidad poder decir que la respuesta a nuestro nuevo emprendimiento ha superado nuestras expectativas.

Nuestros primeros alumnos, esos que comenzaron junto con el Taller, nos han recomendado a sus conocidos, y así se ha ido acercando cada vez más gente, de diferentes edades, con diferentes inquietudes, pero con un factor en común: impostergables ganas de hacer música.

Sea que se trate de niños, cuyos padres al observarlos manifestar un claro gusto por la música deciden proporcionarles un espacio en el cual expresarse y explorar este aspecto de sí mismos, de adolescentes para quienes “ser guitarrista” o “ser pianista” aporta elementos en la búsqueda y construcción de su identidad, o de adultos que habiendo postergado toda su vida el deseo de hacer música deciden hoy hacerle un lugarcito en sus agitadas vidas, el hecho de participar de un hacer musical individual y colectivo ha pasado a ser para ellos un vehículo para liberar la creatividad y la expresión de las ataduras de la vida cotidiana, un espacio para seguir creciendo musicalmente como intérpretes y también como compositores, puesto que una de las actividades del taller, y una de las más importantes ya que genera la conjunción de todos los aprendizajes adquiridos, es la de componer una obra utilizando los recursos obtenidos durante el ciclo, lográndose de esta manera no sólo la plasmación de la expresión individual, sino también la producción de una obra musical nueva y original.

Uno de nuestros deseos, cuando el Taller era aún un proyecto, tenía que ver con ayudar en el reestablecimiento de la música en el seno familiar, porque creemos que compartir una actividad de este tipo contribuye enormemente a afianzar los vínculos. Ese deseo, para nuestra felicidad, se ha ido cumpliendo a lo largo del año: muchos de nuestros alumnos pertenecen a una misma familia (madre e hijos, padre e hijas, matrimonios), y a raíz de esto nos encontramos en este momento trabajando en producciones musicales que involucran a cada familia en conjunto.

Resta decir, ya en la recta final de este 2012, que quienes conformamos el Taller Musical “Manos a la Obra” tenemos motivos de sobra para festejar este Día de la Música, felices de gestar una formación musical amplia, muy abierta y abarcativa, con numerosos recursos y posibilidades, y agradecidos con las personas que han hecho posible esta realización, principalmente los alumnos de “Manos a la Obra”, sumados a familiares y amigos.

A todos ellos en particular, y a la comunidad pehuajense en general: ¡Feliz día de la música!

“La música es el corazón de la vida. Por ella habla el amor; sin ella no hay bien posible y con ella todo es hermoso”. (Franz Liszt (1811-1886), pianista y compositor austriaco de origen húngaro.


Familia Games Rees


Franco Rosales


Mariano Jamar


Rosario Bertoldi

Foto 1: Familia Civit


Aporte de Ariadna Cinel / Carlos Otero
Taller musical “Manos a la obra”
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