“Lo importante es seguir siendo fiel a los principios que uno ha sostenido en el tiempo”



Con motivo del Día del Martillero (11 de octubre) dialogamos con Roberto Oscar Mandrino (55), conocido convecino de amplia experiencia en el rubro. Apreciaciones sobre el crecimiento del sector, la complejidad de las relaciones con los clientes y el balance de su accionar en nuestro medio. Considera con respecto al quehacer comunitario que “hay muchas fortalezas que están dispersas en individualidades” y
sostiene que, en la actualidad, su incursión en la política es “una experiencia consumada”. Estima que el panorama inmobiliario en Pehuajó es complejo pero que se
irá reacomodando gradualmente. Se siente satisfecho y su balance es positivo. Entre otras cosas, alimenta la esperanza de que la juventud, sin renunciar a sus utopías, vuelva a tener horizontes atractivos y oportunidades realizables.


- ¿Cuántos años llevás en la actividad y por qué martillero público?
- 32 Años, desde 1980. Fue una opción de entonces, ya que al finalizar la secundaria me resultó imposible continuar una carrera de nivel universitario. Fue una decisión de la cual no me arrepiento.

- Se observa un aumento de inmobiliarias y martilleros. A tu criterio, ¿se condice con el crecimiento de la población?
- Es verdad, hay nuevos colegas en el mercado. Podemos decir que el proceso tiene ciclos. Cuando la actividad económica en nuestra zona ofrece repuntes y el marco general también, se suele dar un reverdecer en los diversos rubros. De cualquier modo, el sol sale para todos... Lo importante es saber aprovechar el rayo que a cada uno le toca.

- Como toda actividad, tiene sus gratitudes e ingratitudes. ¿Suele ser difícil la relación con el cliente, tanto el que vende como el que compra?
- Hoy podemos decir que no hay actividad alguna exenta de dificultades. No obstante, con el paso de los años se ha hecho más compleja, porque también las relaciones humanas en sí mismas tienen otros códigos. Lo importante, creo, es seguir siendo fiel a los principios que uno ha sostenido en el tiempo, y tratar de encauzar toda dificultad o conflicto que pueda aparecer, y que de hecho aparecen, con la voluntad de resolver y no de complicar... Y brinda sus resultados.

FORTALEZAS DISPERSAS
- Al momento de hacer balance, ¿te sientís satisfecho con los resultados logrados?

- Si me siento satisfecho. Mis metas nunca han sido ambiciosas en exceso, al menos en el aspecto económico. Más bien han pasado por otros ribetes de la profesión, donde realmente me siento muy gratificado.

- La tarea tiene una amplia connotación comunitaria y te permite pulsar en forma permanente el sentimiento de la gente. Como integrante de este sector de la vida comercial y como vecino, ¿cómo ves este Pehuajó a 12 años de transitar el nuevo milenio?
- Siempre suele resultar difícil evaluar con ecuanimidad el terruño propio. No obstante observo que ha tenido un crecimiento sostenido los últimos años, como resultado, sin duda, de factores concurrentes. Sin embargo, en lo personal, creo que hay muchas fortalezas que están dispersas en individualidades, que si se “alinearan un poco más los planetas” permitirían mayores logros, colectivos, comunitarios.

UNA EXPERIENCIA CONSUMADA
- Alguna vez, como ciudadano, tuviste activa incursión en el quehacer político. Se puede decir que ¿fue una experiencia consumada o te apetece retornar?

- Considero que nunca está dicha la última palabra; no obstante mi respuesta hoy sería la de una experiencia consumada, por múltiples razones. Y una de ellas, es que los jóvenes deben tener su espacio y su tiempo, para su compromiso con la “cosa pública”, entendida como tal, y no como un privilegio personal y menos aún como una oportunidad de conveniencia. Y hay que darles ese espacio.

EL PANORAMA ACTUAL EN PEHUAJÓ
- Volviendo al oficio, en pocas palabras, ¿cómo es el panorama inmobiliario de Pehuajó en la actuali dad?
- Es complejo, pero como todas las cosas, pasajero. La dificultad dólar-peso, algún grado de incertidumbre, y el flagelo del agua nuevamente, le aportan su cuota de dificultad. Pero creo que en un plazo menor del esperado se irá reacomodando gradualmente.
Los que tenemos muchos años en el mercado hemos pasado experiencias diversas, y al final, después de toda tormenta, grande o chica, el sol siempre reaparece.

- Alguna anécdota para destacar, de tantos años de labor?
- Si hurgamos en la memoria, a lo largo de tanto tiempo, seguramente aparecerían muchas anécdotas, tanto en la faz inmobiliaria como en el ejercicio de los remates. Pero puntualizar ahora una en particular, requeriría un ejercicio de memoria.

- Gracias Roberto, para concluir, agrega lo que desees.
- Cuando hago un poco de introspección y observo el camino recorrido, yo mismo digo ¡Cuánto!...

Y seguramente haría cosas que no hice; no haría otras o las haría de manera diferente, pero con el aprendizaje que da “el diario del lunes”. Como decía el sabio Prometeo, hay algo que está vedado hasta para los Dioses: cambiar la historia. Lo que fue, ya fue.

En resumen, el balance es positivo; el haber me satisface.


PING PONG
¿Un recuerdo?: “Mi vida, de chico, en el campo..., tranquilo y feliz!”
¿Un deseo?: “Para la sociedad en general, un menor pragmatismo materialista y una mayor importancia por los aspectos humanos”.
¿Una frustración?: “Frustración no; quizá alguna vocación inconclusa...”
¿Una esperanza?: “No personal, sino colectiva. Que los jóvenes, sin renunciar a sus utopías, vuelvan a tener horizontes atractivos y oportunidades realizables”.
¿Un amor?: “Sin dudas, el que siento por mis hijos”.
¿Una ingratitud?: “Recibidas, quizás varias, pero olvidables al fin”.
¿Un reproche?: “No, son sentimientos negativos. Ni aportan ni resuelven”.
¿Un rencor?: “No tengo; considero que abarata la calidad de vida de quien lo experimenta y tampoco aporta nada”.
¿Pehuajó?: “ Mi lugar. Siempre es lindo salir, pero es más lindo volver...
¿Un hobby?: “ La lectura”.
¿La amistad?: “Imprescindible. Contar con hermanos elegidos, además de la familia, es un respiro para el alma”.
¿Dios?: “ La guía. Permite dialogar en soledad.
¿Roberto Mandrino?: “Un tipo común, al que le gusta la vida sencilla”.


30 años de actividad
Noviembre de 2010. Roberto Mandrino fue distinguido por el Colegio de Martilleros de Trenque Lauquen, por sus 30 años de servicio. En la foto, junto a Roberto Gabbarini, martillero de Salliqueló, y Carlos Prono, actual titular del Colegio. Roberto hoy es Vicepresidente Primero.



Durante el período 2000/2002, nuestro convecino Roberto Mandrino, presidió el Consejo Superior del Colegio de Martilleros y Corredores de la Provincia de Buenos Aires, que conforman los 19 Colegios actuantes en el territorio bonaerense.



Asimismo presidió la Caja de Previsión de Martilleros y Corredores, conforme a la legislación vigente. Arriba, hablando el día de la asunción y en la foto de la derecha, el momento en que prestó juramento como titular de los citados órganos.

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