La madera en los vinos

Antiguamente se la utilizaba para transportar los vinos, los productores observaron un muy interesante aporte a su producto, con lo que no tardaron en incorporar el roble para su crianza.

El roble de la variedad Quercus, se encuentra en muy pocos lugares en el mundo, los más aptos son Francia, EEUU y algunos países de Europa del este. En sus comienzos se realizaban toneles y cubas talando árboles de más de 100 años. Estas tonelerías exportaban las duelas, a distintos países, para que en cada uno profesionales en el tema los realizaran para venderlos a las bodegas.

Con el pasar del tiempo, las empresas comenzaron a elegir vasijas más pequeñas, de 225 litros la más común, y las llamaron Barricas. Juntando las duelas con unos aros de metal y tostando su interior en diferentes grados, se logra obtener la barrica deseada.

El enólogo es el que determina el tipo de madera, el tipo de tostado, la cantidad de meses que pasará el vino en la barrica, etc, dependiendo del vino que quiera lograr. Los vinos ganan complejidad en su paso por madera. Permite suavizar la textura del vino y estabilizarlo. La barrica oxigena al vino lentamente aportándole aromas particulares, como puede ser a vainilla, tostado, café, chocolate, dependiendo de la variedad de roble que se haya utilizado. Un paso importante por madera le da longevidad al vino.

Calculemos que un vino puede pasar hasta 24 meses en barricas, este dato que muchas veces se lo puede encontrar en la etiqueta, pudiendo orientar al consumidor para su futura guarda.

Desde hace algunos años los productores han incorporado algunas variantes para lograr que el vino esté en contacto con la madera, al menos un tiempo. Revisten un tanque de acero inoxidable con duelas, o infusionan el vino con trozos de madera o chips, para darle aromas y sabores característicos pero a un costo muy inferior que el paso por barricas. Por otro lado, me parece oportuno aclarar que estas alternativas no le dan longevidad al vino y tampoco le aportan redondez y complejidad aromática al abrir una botella.

¿Cuánto más viejo mejor? Si bien es cierto que hay vinos (como aquellos que han pasado por barrica un largo periodo) que con el correr de los años mejoran, no se da en todos los casos. El fenómeno mundial radica en la elaboración de vinos de consumo joven, de 2 a 4 años.

Que siempre tengas motivos para brindar!

Sofía Torrallardona - Sommelier
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