Cuando la vida te sorprende gratamente

Se llama Valentina Piñanelli. Es pehuajense. Tiene 22 años, estudia Derecho y acaba de vivir una experiencia muy especial. Inesperadamente, representó a nuestro país en la elección de la Reina Mundial del Banano, en Ecuador, donde por decisión de todas las participantes fue electa Miss Amistad o “Señorita Amistad”, como allí le llaman.

MIRÁ compartió un largo rato con Valentina, que luego del viaje a Ecuador descansó unos días en Pehuajó para retornar después a Buenos Aires. Revivimos, a través de su relato, la hermosa experiencia vivida, plena de momentos muy placenteros, que motivaron un cambio de actitud en su vida.



Valentina mira las fotos. Nos aporta detalles y no puede evitar el brillo en sus ojos, porque la emoción la invade. Hasta extraña a las 15 compañeras de distintos países con las que compartió 15 días y que la premiaron por su culto a la amistad, que enaltece sin dudas sus valores como ser humano.

Durante su estadía visitó la Provincia de El Oro, Cuenca, Machala, Guayaquil, y varios cantones. En Cuenca, ciudad de estilo colonial, bella y profundamente religiosa, “vivimos días increíbles”. En todo lugar encontró afecto y contención.

“Vale” revive los días en Machala, donde se hizo la Fiesta Mundial del Banano. “Allí -cuenta- fue mucho más emotiva la bienvenida a todas las concursantes, ya que toda la ciudad salió a recibirnos con mucha alegría”.

“Desde el día que llegamos hasta antes del 22 de septiembre, que era el día de la final, concurrimos a eventos, cócteles, visitamos al Señor Prefecto, al alcalde, fuimos a hacer obras de beneficencia y a visitar la mina, entre otras cosas”.


Sobre esta ciudad, añade “es la capital bananera del mundo. La producción del banano tiene todo un proceso muy minucioso. Cuando viajábamos de Cuenca a Machala veíamos todas las hectáreas con plantaciones de banano y era increíble. Ahora, sabemos de dónde viene y todo su proceso cada vez que comemos banana”.


El 22 de setiembre fue la elección de la Reina Mundial del Banano 2011. Sobre ese día, remarca “Estaba muy feliz. Hicimos un baile a cargo de Juan José Jaramillo, desfilamos en traje de baño y luego con vestido de noche. Al finalizar la pasada con el traje de baño me nombraron señorita Miss Amistad. Me emocioné mucho, fue una increíble sensación ya que no me lo esperaba. Me sentí feliz y orgullosa de haberme mostrado tal cual soy y haberme hecho querer por cada una de las candidatas”.



“Al día siguiente –acota, entremezclando nostalgia y placer- todo había terminado pero en mi vida todo cambió. Esto que viví era mi sueño y me encantó el aprendizaje que me dejó. Creo que cuando uno se propone algo y desea con el corazón, se cumple”.

Ese sentimiento, ese cambio, es evidente, lo irradian los ojos de Valentina y los transmiten sus palabras: “De Ecuador me traje mucho cariño, aprendizaje, alegría, amor, amistad de todas mis compañeras y por sobre todo un corazón lleno con ganas de hacer muchas cosas”.


Y añade: “Más allá de un concurso de belleza fui a vivir la vida con gente que sin conocerme me abrió su corazón y me quiso tal cual soy. Por ejemplo, mis compañeras que siempre estaban dándome aliento para que todo salga bien. Estoy muy feliz de haberlas conocido y compartido tantos momentos lindos. Las 15 candidatas restantes eran increíbles y para mi van a ser siempre unas reinas”.


Un párrafo aparte para los organizadores. “Estaban pendientes de nosotras y viendo que nada nos falte. Fueron incondicionales, sin ellos todo este evento no podría haberse realizado. Ellos son Milagros Buchmann y Jorge Palau”.


Y el agradecimiento para otro pehuajense, Sergio Politte, siempre vinculado al mundo de la moda y la belleza, y con un olfato muy especial para captar la belleza pehuajense, que fue quien la invitó para representar a la Argentina en ese evento internacional. Valentina, de pronto le cuesta creer cómo aceptó, porque la experiencia era inédita y sin tiempo para preparativos y ningún tipo de experiencia. “Todo fue rápido. Nunca había hecho nada así, pero felizmente me orientaron, me adapté y todo salió bien”, resume inmensamente feliz.


Y es cierto Vale, en la vida cuando uno se propone algo y lo desea de corazón, se logra. Hay que tener fe, voluntad y la firme decisión de ser uno mismo. Tú, lo lograste. Gracias por representarnos. Mucha suerte en el futuro.




Ah!, y no te olvides que en tu corazón se aloja el precioso valor de la amistad y además está impregnado de ganas y buenos deseos por hacer cosas que te hagan sentir feliz.





También nos dijo Valentina:


“Mi experiencia en Ecuador fue muy agradable. Visitamos la Provincia de El Oro, Cuenca, Machala, Guayaquil, y varios cantones. En Cuenca estuvimos cuatro días, donde visitamos al alcalde, fuimos a Turi, desde allí se puede ver toda la ciudad, de noche se puede apreciar mejor.



La gente en Cuenca es muy cariñosa, como en todo Ecuador, te tratan como en casa. Hay muchas iglesias y creen mucho en Dios.


Es una ciudad muy colonial, tiene un volcán pasivo, y está declarada patrimonio de la humanidad. Para mí es una de las más lindas ciudades que visitamos, aunque todas tienen algo especial.


La diferencia que encontré con Argentina, son las distancias, en Ecuador no es necesario viajar mucho, sino que en pocas horas tenes la playa, montañas y selva, en cambio en Argentina para encontrar todas estas bellezas de la naturaleza tenes que viajar muchos kilómetros.




Con respecto a las comidas me encantaron, pero comen mucho más. Lo típico en Cuenca comen de postre queso con dulce de higo. Hacen muchas comidas con banano, dulces, tortas, licuados, etc. Aprovechan todo el fruto y su corteza, también hacen sombreros.

Las secuencias gráficas revelan distintos momentos de la estadía de la joven pehuajense en la Fiesta Mundial del Banano. Detalles de las fotos en la edición gráfica. Observa y bajala.

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